Néstor lanza la segunda revolución productiva

Mayor uso de las reservas, cambios al sistema tributario y “que los bancos presten más” para acelerar la sustitución de importaciones forman el cóctel.
Aunque la mayoría de los economistas asegura que el cierre del canje es una condición necesaria, pero no suficiente para acelerar el acceso a capitales e inversiones, el Gobierno volvió ayer a festejar el cierre de la operación con una aceptación de 66% como una nueva victoria que le permitirá a la Argentina ingresar en la “etapa de consolidación” como afirmó el ex presidente Néstor Kirchner en Neuquén, durante una reunión con empresarios, en la que remarcó la necesidad de que los bancos presten a largo plazo y se amplíe la sustitución de importaciones que producen “desbalances” en el intercambio comercial.

Es que el diputado Kirchner pidió ayer “profundizar este modelo, con ocho elementos: el superávit fiscal y comercial es el primero”.

El canje brilló en el acto. Como lo hicieron otros funcionarios horas antes, Kirchner recitó: se logró reestructurar el 92,4% de la deuda externa. “Hemos salido prácticamente del default”.

Según Kirchner, la segunda pata del modelo es el uso de reservas del Banco Central: “se pagaron US$ 2 mil millones de la deuda con reservas y se recuperó la misma cifra”, afirmó Kirchner. Desde Canadá, en donde acompaña a la comitiva presidencial para la reunión del G20, el viceministro de Economía, Roberto Feletti, dio otra pista: “la Argentina no necesita salir a tomar fondos en el exterior. Tenemos solvencia fiscal, pero además, buen nivel de reservas”.

La recaudación, los créditos a la producción, la asignación universal por hijo, el crecimiento del empleo, la recuperación de los fondos de la Anses, y la distribución del ingreso fueron definidas por Kirchner como los otros pilares del “modelo económico”,.

“Tienen que arriesgar más. Los bancos les tienen que prestar a los sectores productivos”, insistió el ex presidente, que viajó acompañado por el secretario general de la Presidencia, Oscar Parrilli y la Ministra de Industria y Turimo, Débora Giorgi, que recordó a los empresarios neuquinos que el Gobierno dispone de un cupo de $ 15 mil millones para financiar inversiones productivas. “Se relevaron más de 130 proyectos por una potencial inversión total de $ 11 mil millones”, afirmaron desde esa cartera.

A su vez, Kirchner anticipó modificaciones “al sistema impositivo para dejar a un lado las cuestiones recesivas. Hay que premiar a los que más producen y a los que dan trabajo”, dijo, sin aportar más definiciones, aunque algunos creyeron ver una señal a la modificación a Ganancias.

Club de París. Aunque el discurso oficial se abroqueló para destacar que el canje “resolvió el principal problema de la economía argentina” como señaló la presidenta Cristina de Kirchner, al equipo de Amado Boudou le quedan varias tareas para salir del default. Entre ellas, realizar presentaciones ante juzgados en el extranjero, donde los bonistas presentaron querellas y solicitaron incautación de fondos. La deuda con el Club de País es otro escollo.

“La deuda con el Club de París ronda a los US$ 7 mil millonesy es una deuda que les interesa más a los europeos para restablecer líneas de financiamiento comercial que tienen sus bancos públicos. Necesitan vender”, dijo ayer Feletti. “Plantear la intervención del FMI para ver si cumplimos o no el pago es volver a entrar en una discusión ociosa”, remarcó.

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