De Narváez se negó a resucitar la alianza con Pro

El dirigente del Peronismo Federal desechó la propuesta y avanza en el acuerdo con la UCR

La reunión fue breve, pero categórica. "No", le respondió Francisco de Narváez a su interlocutor, Mauricio Macri, cuando éste le propuso resucitar la otrora exitosa alianza Unión Pro para competir en las elecciones presidenciales.

La fórmula podía integrarse entre Gabriela Michetti y un candidato de la UCR o del peronismo disidente, le sugirió. Pero De Narváez, más entusiasmado en su inminente acuerdo con la UCR en Buenos Aires, le clausuró a Macri toda esperanza de reeditar el esquema electoral de centroderecha que fundaron en 2009 y que permitió derrotar al ex presidente Néstor Kirchner.

De Narváez, candidato a gobernador del Peronismo Federal en la provincia de Buenos Aires, colocó todas sus expectativas en un acuerdo distrital con el candidato a presidente de la UCR, Ricardo Alfonsín. El entusiasmo es mutuo y las negociaciones se hallan muy avanzadas.

Macri, cuentan en las filas peronistas, intentó meter una cuña de último momento para intentar salvar a Pro, partido que lidera, que quedará huérfano de candidato a presidente cuando su líder anuncie hoy que se postulará para un nuevo período como jefe de gobierno porteño.

Los allegados al diputado y empresario De Narváez interpretan que, con su jugada, Macri procuraba convencer a su ex socio de trabajar en tándem, para recrear la alianza Unión Pro y forzar a la UCR a una negociación electoral en términos más provechosos para ambos.

No a una lista común

El radicalismo no descarta un acercamiento con el macrismo, pero desecha de plano un frente electoral conjunto con Pro tanto en el nivel nacional como en la Capital. Ni siquiera aceptaría colgar una lista colectora propia en la boleta de Macri en las próximas elecciones porteñas, previstas para el 10 de julio, como se entusiasmaban algunos radicales cercanos a Pro.

"Ricardo no tiene intención de sentarse a negociar con Macri por ahora. Que primero se asegure ganar la Capital", susurran en las filas del radicalismo. No obstante, Alfonsín emitirá guiños de mayor flexibilidad. Por de pronto, y éste no es un dato menor, el candidato radical decidió que no se meterá en la campaña porteña. "Es un distrito muy difícil para nosotros, lo mejor será evitarlo a toda costa", deslizan encumbradas fuentes del radicalismo capitalino.

La UCR porteña entronizó a la diputada Silvana Giudici como candidata a jefa de gobierno; la legisladora selló ayer una alianza con el socialismo, que postula al también diputado Roy Cortina. Si bien a ambos les entusiasmaría cerrar un acuerdo con Fernando "Pino" Solanas, su rival de Proyecto Sur, por ahora esta posibilidad parece lejana.

No sólo porque Solanas no los convocó para negociar. A ello se suma que la plana mayor de la UCR tampoco estaría dispuesta a engrosar las posibilidades de un candidato que, de manera permanente, los maltrata. Sería ésta otra señal hacia Macri.

"Más allá de todo, lo cierto es que a Alfonsín no le conviene que el kirchnerismo gane en la Capital. Y nos necesitarán en la pelea nacional. Por eso nos van a venir a buscar", deslizan en las filas de Pro.

Con el lanzamiento de su candidatura, Macri abrirá la instancia clave de buscar acuerdos que le permitan asegurarse la reelección. Sin embargo, anteayer no le dio ninguna pista de ello a su ex socio De Narváez. El candidato bonaerense prohija a José "Pepe" Scioli como su candidato.

DIXIT

"Nosotros vamos a jugar en la ciudad", insiste el jefe de campaña de Pro, Daniel Amoroso, quien ya inició tratativas para eventuales acuerdos. "Hablamos con todos y encontramos en Jorge Telerman y en Giudici buena predisposición. En cambio, nuestro aliado natural (Pro) nos ningunea", deslizan, disgustados, en las filas denarvaístas.

MARIA EUGENIA VIDAL

MINISTRA DE DESARROLLO SOCIAL

Licenciada en Ciencia Política; tiene 36 años y es del riñón de Macri. Trabajó activamente en las fundaciones Grupo Sophia y Creer y Crecer.

Comentá la nota