Es respetando nuestras culturas y tradiciones diferentes, nuestras ciudadanías diferentes, como se construye la fraternidad. Porque “o somos hermanos, o nos destruimos”, la fraternidad, es hoy “la frontera” sobre la cual debemos construir la paz. Una paz que no es solo la ausencia de guerra, porque “no hace falta la guerra para hacer enemigos”: basta prescindir del otro, mirar hacia otro lado, como si el otro no existiera. Porque, “o somos hermanos, o somos enemigos”, el desafío de nuestro siglo es la fraternidad: hoy es el momento de la escucha. Es el momento de la aceptación sincera. El Papa en el Día Internacional de la Fraternidad Humana.