A la hora del rezo del Ángelus el Papa reflexionó acerca de las palabras del evangelista San Juan sobre la encarnación de Dios..."El verbo se hizo carne y habitó entre nosotros". El Pontífice explicó que con este gesto, Dios desea comunicarse con la humanidad, establecer con nosotros una gran intimidad: "Quiere que compartamos con Él alegrías y penas, deseos y temores, esperanzas y tristezas, personas y situaciones. Hagámoslo, abrámosle nuestro corazón, contémosle todo", exhortó Francisco.