Sergio Massa mientras fue jefe de Gabinete de Ministros de la Nación, recomendó al intendente Gustavo Pulti firmar contratos con una empresa de servicios públicos, que era contratista de la Municipalidad de Tigre.
Entre Massa y Pulti hubo varias coincidencias, entre ellas la entrega de fondos del Plan Integral de Protección Ciudadana por $ 27.600.000. cuyo destino investiga la Justicia Federal, en relación al manejo de las partidas, que en Tigre pudo verificarse a través de la instalación de un sistema de cámaras de seguridad, en una red de las más activas en el conurbano.
Massa es uno de los que aceleran el proceso de transición y se prepara para cualquier tipo de adelantamiento, lo demuestra con sus gestos y sus fotos, siempre rodeado de quien considera como potables funcionarios de confianza en el área económica, Lavagna, Peirano, Redrado, y otros, si fueren necesarios.
Pulti hace mucho tiempo, comenzó a guardar los trapos K, disimula su alejamiento, mientras su dependencia económica supere a su independencia política. Pulti no tendrá tiempo ni de ponerse colorado si abandona su participación en el Movimiento Nacional y Popular. Un saltimbanqui que siempre andará buscando que le arrimen una silla sobre el ring de la pelea política. Ahora cada vez que se dirige al rincón mira el reloj y cuántos rounds van.
Cuando debió levantar la consulta popular, convocatoria desprolija, improvisada e improcedente (como lo resolvió la justicia), tuvo definitivamente la certeza del fin a un alineamiento incondicional a los K. Pulti perdía la consulta popular por escándalo, lo cual lo dejaba ante la PASO inminente, en una situación electoral muy incómoda y de difícil salida. Luego los hechos, confirmaron toda esta cronología de hechos políticos. Pulti sacó uno de los porcentajes más bajos de los intendentes enrolados en el Frente Para la Victoria.
Otro de los que habló a tiempo (pero que fue silenciado por inconveniente e inoportuno) fue el concejal doctor Alejandro Ferro, a la sazón candidato a primer concejal. “No soy yo es ella (por CFK)”, se defendía Ferro cuando las encuestas lo ubicaban en el tercer lugar en las encuestas detrás de Baragiola y el doctor Carlos Arroyo. Es decir Ferro – equivocadamente -era el centro del fracaso oficialista, y el alma mater del CEMA escuchaba a sus amigos. Todos ellos le decían que Cristina iba a tener un sonoro rechazo electoral y que él (Ferro) iba a ser arrastrado.
Ferro se defendió en la interna de la mesa chica, pero Pulti tomó nota de otra evidencia que lo condenaba de antemano a una derrota segura. Entre las PASO (11 de agosto) y las legislativas (27 de Octubre), Pulti intentó borrar las huellas, pero las evidencias estaban echadas. Imprimir el tríptico “Ser Marplatense” fue un bochorno en la historia política de la ciudad.
¿Cuál es su derrotero? Hay que poner el ojo en uno de sus recaudadores y no es una simple cuestión de estatura política, Bonifatti es el otro, sino de oportunismo. Pablo Fernández Abdala, como presidente del Ente Municipal de Turismo, ha acercado posiciones con Javier Faroni, y las charlas han trascendido las meras cuestiones de negocios entre el EMTUR y las contrataciones de espectáculos, la especialidad de Faroni, quien fue determinante para que Estravaganza se haga del Polideportivo durante dos meses, superando el mal trago que representa para Peñarol. Pero así es el mundo de los negocios.
¿Cómo el Frente Renovador, se hizo de la presidencia de la Comisión de Turismo? Precisamente por la facilitación que promete ese cargo con licitaciones que giran bajo la órbita del EMTUR. Es obvio, que la relación cada vez más estrecha entre Fernández Abdala y Javier Faroni, no se descarta como posibilidad, y en política nada es casualidad sino causalidad. En esta perinola donde ponemos todo, hay quienes perciben un giro político, ¿Y cómo era aquello de los huevos en varias canastas?
A “Masita” como le decía Néstor, no le tembló la voz cuando hace pocas horas hizo un llamado a los radicales para sumarse al Frente Renovador. Todavía lo están puteando, después de la experiencia vivida con el movimiento transversal que se llevó puestos a varios dirigentes de la UCR, que los hizo desaparecer de la política. ¿Puede extrañar que un desvalorizado y debilitado intendente marplatense, deje de ser precavido y esperar el momento oportuno para dar el salto? Se vienen tiempos con una dinámica inusitada, donde la palabra sorpresa ya no guardará ninguna incógnita.








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