La neblina obligó a que el helicóptero dejara a pie a Macri y Cornejo mucho antes de arribar al aeropuerto malargüino. La tecnología llega al sur.
El presidente, Mauricio Macri, y el gobernador, Alfredo Cornejo, ya habían cumplido con las dos paradas previstas en el tramo de la agenda mendocina destinada a Malargüe y viajaban desde Bardas Blancas al aeropuerto departamental en helicóptero, para abordar el avión que los llevaría al aeropuerto Francisco Gabrielli.
Pero el corto vuelo, de unos 60 kilómetros, tuvo un contratiempo inesperado: un banco de niebla redujo notablemente la visibilidad y la aeronave debió aterrizar de emergencia, por razones de seguridad, en la zona de Agua Botada.
Por allí justo pasaba el director municipal de Defensa Civil. Cornejo reconoció al funcionario y le pidió que los trasladara en la camioneta. Macri subió junto al conductor y Cornejo atrás, custodiados por la Policía Federal.
Así llegaron al aeropuerto departamental y aunque sobre el particular no hubo información oficial, sí hubo una alusión del Presidente, acompañada de una sonrisa y una broma a Cornejo, en la conferencia de prensa en la aeroestación Gabrielli.
La llegada de Macri (pasadas las 9.30, en el Tango 10) marcó 13 años sin visitas presidenciales a Malargüe (el último había sido Néstor Kirchner) y lo primero que hizo fue visitar la Antena DS 3.
La comitiva oficial incluía a Cornejo, al ministro del Interior Rogelio Frigerio y al ex senador Ernesto Sanz. La antena está ubicada en la zona de La Batra, a unos 50 kilómetros de la ciudad.
Allí Macri fue recibido por Diego Pazos, coordinador de las actividades de la Agencia Espacial Europea (ESA) en el país, quien explicó cómo es el funcionamiento de esta estación espacial y el papel que cumple en el estudio del espacio profundo, permitiendo la comunicación permanente de las misiones Lisa Pathfinder, Mars Express, ExoMars y Gaia, entre otras.
Posteriormente el Presidente se trasladó en el Halcón 1 hasta Bardas Blancas, localidad ubicada a unos 60 kilómetros al sur de la ciudad de Malargüe, donde se realizó un acto protocolar un tanto informal: se armó un círculo con sillas y allí se sentó Macri, junto a vecinos de la zona y algunos funcionarios.
Entre público y funcionarios, se juntaron unas 300 personas, mucho para una localidad que se estima tiene 250 habitantes.
El Presidente destacó la paradoja de que “a pocos kilómetros se pueden tener comunicaciones con Marte y aquí no hay Internet”. Esta conexión a la fibra óptica inaugurada ayer permitirá el acceso a Internet a 1.300 “pequeñas comunidades”.
“Hoy, si los chicos no tienen acceso a Internet, a la tecnología, no tienen acceso a la educación del futuro y todos queremos que nuestros hijos tengan los mejores trabajos”, insistió Macri y agregó que “ahora, con esta inauguración, se busca equiparar” las oportunidades.
El mandatario nacional también hizo un mea culpa y reconoció: “Cada día estamos un poquito mejor, pero también sé que hay mucha gente que todavía no percibe la mejora, porque esto es un proceso que lleva su tiempo”.
Al momento de hablar el anfitrión, el intendente Jorge Vergara (que llegó tarde porque no entró en el helicóptero y debió trasladarse en un vehículo), tras remarcar el sacrificio de los trabajadores rurales de la zona, destacó la presencia de Macri allí: “Usted es el único presidente que vino al campo en Malargüe”.
Fiel a su estilo, el intendente aprovechó para transmitir los pedidos: “Malargüe entregó al erario nacional y provincial, desde muchísimos años atrás, muchísimas riquezas. Empezamos por el carbón, seguimos con el uranio y ahora estamos entregando el petróleo, pero nos faltan viviendas y trabajo para nuestro pueblo”.
Concluido el acto, Macri y Cornejo se subieron rápidamente a una camioneta para trasladarse algunos metros hasta donde había quedado el helicóptero y emprendieron el ya contado trunco vuelo hacia el aeropuerto de Malargüe.





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