Se lo confirmaron anoche a Clarín tres ministros porteños y dos hombres muy cercanos al jefe de Gobierno. Macri lo anunciaría en las próximas horas. Irá por la reelección en la Capital para preservar la presencia de su espacio en el distrito.
Quizá vuelva a ilusionarse en 2015.
Macri, oficialmente, no le dijo a nadie que se baja. Pero realizó todos los gestos posibles para que sus ministros –con tres de ellos Clarín habló anoche en off the record –, se dieran cuenta de que ya no hay margen para darle ventajas al kirchnerismo, no sólo en el ámbito nacional sino también en el porteño. Es decir, Macri reconoce que está muy atrás de Cristina en las encuestas y que arriesgaría mucho si los candidatos a sucederlo son Gabriela Michetti u Horacio Rodríguez Larreta. Le tiene miedo a una alianza en segunda vuelta entre Daniel Filmus –o quien sea el candidato K– y Pino Solanas.
“Mauricio va camino a ...” o “Se terminó el misterio y vamos por la jugada lógica” o “Primó la cordura” fueron algunas de la frases que repitieron los ministros y dos altísimos funcionarios de Bolívar 1. La formalización de la decisión, según uno de esos ministros, será a través de una conferencia. Pero el día y la hora son un enigma. Será, lo más probable , entre hoy y el lunes.
El equipo de comunicación de PRO preparará, de un momento para otro, el llamado a conferencia. Igual que pasó cuando Macri anunció la fecha de la elección.
¿Hay alguna chance de que esto no ocurra? Sólo un milagro. “Mauricio sigue esperando un llamado de Santa Fe”, confió uno de los principales integrantes de la Mesa Nacional. El llamado debería ser de Carlos Reutemann. Macri lo quiere como postulante a la vicepresidencia. Se lo ofreció varias veces, la última en una cena en un coqueto restorán de Palermo, un mes atrás. El jefe de Gobierno le contó a sus íntimos después de aquella velada que “el Lole nunca me dice que no”. Esos íntimos le achacaron pasado un tiempo: “Pero nunca te dirá que sí”.
Macri está meditabundo y por momentos fastidioso.
Ayer casi no salió de su despacho y canceló varias reuniones. Asumió que, muy a su pesar, tendrá que ir por la reelección. Y que lo tiene que anunciar pronto. “Sólo le queda charlarlo con la almohada. Mejor dicho, con Juliana. La confirmación no puede pasar del lunes. No te extrañe incluso que sea en estas horas”, confió un dirigente que cruzó mensajes con él, en alusión a Juliana Awada.
En algún rincón de su mente, el conductor del PRO había creído hasta el lunes, el día de la última reunión de Gabinete, que todavía existía un escenario auspicioso para satisfacer sus ambiciones presidenciales. Sin embargo, las últimas encuestas que pasaron por su despacho ratificaron que está lejos de la Presidencia.
“Si ustedes quieren que me tire a la pileta, me tienen que ayudar. ¿Y? ¿Quién nos sumaría como vice? ¿Dónde están los 40 millones que necesitamos para la campaña?”, les había dicho Macri, tras la reunión de Gabinete, a un grupo de dirigentes que trabajan en el armado nacional. Casi como buscando excusas.
Macri, a la vez, está enojado con otros referentes opositores por su escasa –por no decir nula– adhesión a su propuesta de trabajar sobre un plan concreto de propuestas. Lo incluye a Reutemann. También le provocó un gran disgusto el final de la interna del PJ Federal y, antes, la controvertida elección en Chubut. No se descarta que pueda decir varias de estas cosas en el momento de comunicar la decisión.








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