A su salida de la convención libertaria "Vientos de Cambio" realizada en el hotel Sheraton, el ministro de Economía admitió que el proceso de consolidación llevará tiempo.
El ministro de Economía, Luis Caputo, respaldó la orientación del programa económico impulsado por la gestión del presidente Javier Milei.
Al retirarse de la convención libertaria "Vientos de Cambio", organizada por la Fundación Libertad y Progreso en el Sheraton Buenos Aires Hotel & Convention Center -previo al mensaje del jefe de Estado-, el titular del Palacio de Hacienda enfatizó que el rumbo adoptado es el "correcto", aunque buscó moderar las expectativas sobre la velocidad del proceso de recuperación.
"No puedo hacer magia": Caputo pidió tiempo
"Argentina no va a ser Suiza en un año", sostuvo el funcionario al entablar contacto con la prensa. En ese sentido, remarcó las limitaciones del esquema de transición al señalar: "Yo no puedo hacer magia, tengo que lograr que cada vez esos argentinos que no llegan a fin de mes sean menos. Y eso se está logrando".
A su vez, advirtió sobre los plazos reales que demanda la estabilización estructural, al plantear que "dentro de dos años aún va a haber gente que no va a llegar a fin de mes".
Durante sus declaraciones a los medios, Caputo defendió las variables macroeconómicas del ciclo libertario y afirmó que la pobreza "bajó a la mitad", cuestionando la falta de reconocimiento opositor hacia las cifras y estadísticas oficiales.
"Si mirás a los últimos 20 años, fuimos un desastre y si mirás hacia dónde vamos hoy, es todo para bien. Venimos de un modelo financiero y vamos a un modelo de reconversión", contrapuso en duras críticas hacia el kirchnerismo.
En esa misma línea, el titular de la cartera económica remarcó la imperiosa necesidad de reinsertar al país en los circuitos comerciales mundiales. "Si no nos adaptamos al mundo, cerremos las fronteras. Argentina no tiene opción de no conectarse al mundo", analizó.
Consultado sobre las dificultades que persisten en amplios sectores de la sociedad que no perciben una mejora directa en sus ingresos, comparó la dinámica local con el contexto internacional al sostener que "en Estados Unidos también hay gente que no llega a fin de mes".
Finalmente, ratificó el rumbo del Gobierno: "Estamos seguros de que este es el camino correcto, estamos seguros nosotros, en el exterior y los empresarios. Lo importante es la perseverancia. Si no nos desviamos del camino, de acá a los próximos 20 años esto va a ser otro país".
El cruce a la UIA y el choque con la dirigencia fabril
Durante su disertación formal en el foro, el ministro de Economía dedicó un tramo central de su exposición a responder los cuestionamientos vertidos desde la Unión Industrial Argentina (UIA).
Caputo rechazó de forma categórica las críticas vertidas contra la política comercial de apertura y su gestión en particular, calificando como "inmoral e injusto" la continuidad de un esquema basado en el "subsidio a determinados empresarios" que derivaba en que los consumidores terminasen pagando productos entre dos y diez veces más caros que en los países vecinos.
Sin mencionarlo de manera explícita, sus reproches apuntaron a las recientes declaraciones del vicepresidente de la central fabril, Guillermo Moretti, quien había calificado al ministro como un "endeudador" ajeno a la realidad de las plantas productivas.
"Hoy hubo un industrial que de una manera no muy respetuosa cuestionó el cambio de modelo", acotó el jefe de Hacienda. Tras admitir que comprende "las frustraciones que todo cambio genera y que cada uno defiende sus intereses", el funcionario contrapuso su rol institucional: "Como ministro de Economía me toca defender los intereses de los 48 millones de los argentinos, no de un empresario en particular".


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