Pro y Lousteau, en un duelo por la boleta electrónica

Pro y Lousteau, en un duelo por la boleta electrónica

El candidato de ECO acusó a sus rivales de "inducir al voto en blanco"; "No trabaja en equipo", disparó Macri

En las primeras horas fue la discusión sobre el ballottage. Ayer se sumó el debate por el diseño de la boleta electrónica. La previa de la segunda vuelta porteña que enfrentará a Horacio Rodríguez Larreta y Martín Lousteau sigue sumando tensión a una escalada que no encuentra techo.

El dardo más filoso corrió por cuenta de Mauricio Macri, quien volvió a ponerse en la primera línea de enfrentamiento con Lousteau. "No trabaja en equipo. Está por delante de cualquier construcción", lo destrozó anteanoche en declaraciones a TN. Sentada a su lado, Gabriela Michetti no sólo asintió. Lo describió como "un muchacho difícil" y lo acusó de haber frustrado un "gran acuerdo" con Pro.

Lousteau no tardó en responder. Evitó confrontar directamente con Macri o con Michetti, de quien siempre se declara "amigo". Pero denunció a Pro, en general, de querer "trampear" a través del diseño de la boleta electrónica que se usará en el ballottage del domingo 19.

Según Lousteau, Pro pretendía que el voto en blanco apareciera, en la pantalla, entre su foto y la de Rodríguez Larreta, como si fuera la boleta de un candidato más. "Andar haciendo tretas por abajo para tratar de inducir a votar en blanco, seguir con la publicidad oficial, con los ataques en las redes, no es para nada constructivo", se quejó Lousteau en declaraciones radiales. Recogió el guante el ministro de Seguridad porteño, Guillermo Montenegro. "No es cierta la acusación. El diseño [de la boleta electrónica] no lo hace el Poder Ejecutivo, sino el Tribunal Superior de Justicia de la ciudad", deslindó.

De hecho, por la tarde, el tribunal en cuestión decidió que la fórmula de Pro Rodríguez Larreta-Diego Santilli aparecerá a la izquierda de la pantalla, la de Lousteau y Fernando Sánchez a la derecha y la opción "voto en blanco" debajo de ambas boletas, en el centro y en una tipografía de tamaño sustancialmente mayor que el que tuvo en la primera vuelta.

Los cruces públicos no son más que el reflejo, a pequeña escala, del enojo en aumento que atraviesa las filas de Pro y de ECO con igual intensidad. En el entorno de Rodríguez Larreta creen que la tensión acumulada en los últimos días "es inevitable" y responde a la dinámica propia del ballottage. Cuestionan, sin embargo, la virulencia de los embates de Lousteau y su insistencia en que el candidato de Pro acepte un segundo debate.

De hecho, Lousteau aprovechó ayer una reunión con los legisladores electos de ECO para volver a la carga con el tema. "Rehuir a los debates es una clara señal de incomodidad", chicaneó a su rival.

Cerca de Lousteau está muy latente el malestar por lo que llaman "operaciones de las dos últimas semanas", de las que acusan a Pro y al kirchnerismo por igual y a las que atribuyen haber perdido por lo menos tres puntos en la recta final con Rodríguez Larreta. Despotrican, sobre todo, contra la denuncia por supuesto desvío de fondos de la UBA a la campaña de ECO contra el presidente de la UCR porteña, Emiliano Yacobitti, y a la "instalación" de la idea de que Larreta ganaría en primera vuelta, o quedaría apenas por debajo del 50%, frente a lo que Lousteau no dudaría en bajarse del ballottage. "Creíamos que la campaña sucia terminaba el domingo, pero parece que va a seguir", se lamentaba ayer un dirigente de ECO.

Se acumulan las esquirlas de una pelea inconclusa..

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