Lole-De Narváez, un encuentro con jueguitos para la tribuna política

"Despacito y por la orilla como sulky sin patente". Con esa figura campestre responden desde muy cerca de Carlos Reutemann cuando se los consulta por supuestos cambios en la estrategia de no blanquear la candidatura presidencial.
El Lole quedó otra vez envuelto en una ola de dimes y diretes sobre su postulación tras la reunión del viernes con Francisco de Narváez. Un encuentro con más espuma que derivaciones prácticas, a no ser la comprobación por parte del santafesino de la maquinaria que ha puesto a andar De Narváez y la imperiosa necesidad de algunos grupos mediáticos de tener aquí y ahora una fórmula que saque del laberinto de vanidades a la oposición.

El Colorado despliega una notable infraestructura como plataforma de lanzamiento, no sólo alfombrada por recursos monetarios. Vocerías, despliegue logístico, encuestadores y operadores de tiempo completo colman las pretensiones del diputado para llegar a la Presidencia o bien —como reveló LaCapital hace varias semanas— acompañar al Lole en el binomio. "Una fórmula de 4 y 4: primero gobierna el Lole 4 años y después nosotros otros 4", sostienen cerca del legislador, aunque la propuesta tenga demasiado de alquimia política.

Por el lado de Reutemann todo es un canto al amateurismo. Lo que en De Narváez parece exagerado a casi dos años de una elección presidencial, en la vereda del senador es un campamento que ni siquiera demarcó el lugar en el que estarán las tolderías. Ejemplo: ni los más cercanos allegados al Lole sabían 24 horas después de la reunión que había tenido lugar en su domicilio. Al mismo tiempo, los denarvaístas metían espuma para que Clarín tenga el domingo un título ganchero.

¿Qué hay de nuevo tras ese encuentro? Poco y nada que tenga que ver con un anuncio concreto. Sin embargo, este diario pudo saber que Reutemann le dio luz verde a diputados de su espacio para que "se muestren con el Colorado".

El Lole —otra vez— quedó en el centro de la escena ¿aun a su pesar? Sabe que aunque todo vaya muy rápido para su gusto, hay muchos interesados en tomar como propia una frase de Luca Prodan: "No sé lo que quiero, pero lo quiero ya".

El panorama político nacional se abrió como una flor en la oposición, algo que, paradójicamente, hizo crecer en las encuestas a Néstor Kirchner. Cuando se mide individualmente a Reutemann, De Narváez, Mauricio Macri, Eduardo Duhalde, Julio Cobos, Ricardo Alfonsín y a Elisa Carrió, entre otros, la dispersión mantiene arriba al santacruceño con un 22 por ciento de intención de voto. En la vereda anti K coexisten demasiados coroneles y muy pocos soldados, situación que hace repiquetear las peleas cotidianas entre ellos.

Cuando la situación decante, quedaran en pie algunos pocos opositores, momento en el cual Kirchner decidirá si él se jugará el resto o pondrá en la primera fila a Daniel Scioli.

Un mapeo por el panorama del justicialismo disidente muestra que Eduardo Duhalde no crece en las encuestas, aunque ha disminuido su imagen negativa. Felipe Solá está atado a lo que decidan De Narváez y Reutemann. Mario Das Neves ya tomó nota de que su postulación no repunta. Unos y otros aprovecharán los días del Mundial de fútbol en Sudáfrica para acelerar las negociaciones. Serán días de rosca.

A medida que el 2011 se acerque, aumentarán los pedidos de fichaje de numerosos gobernadores y legisladores kirchneristas que hoy (heroicamente, se debe decir) se mantienen en el bote K.

En el caso de De Narváez —y también por efecto rebote en todo el arco opositor— todo depende de lo que decida la Corte Suprema de Justicia respecto a la viabilidad de su candidatura: nació en el exterior y la Constitución nacional establece que para ser presidente o vice es requisito ser argentino nativo. Si el máximo tribunal le cierra las puertas de la Casa Rosada, peleará por la Gobernación bonaerense, algo así como un premio menor o un castigo, teniendo en cuenta las múltiples dificultades que atraviesa el principal distrito.

La dinámica peronista no debería ya sorprender a nadie por su elasticidad, pero la capacidad de mímesis de algunos no tiene parangón.

En este marco, el otrora ?kirchnerista de paladar negro Alberto Fernández estuvo ofreciendo sus servicios como potencial jefe de campaña al reutemismo. Sorpresas te da la vida.

Al tiempo que desde algunos factores de poder incentivan el lanzamiento inmediato de Reutemann, cerca de él repiten como un mantra que no hay cambio de plan: "Despacito y por la orilla, como sulky sin patente". Una frase que podría cambiar recién después de los goles que traiga el mundial.

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