Algo más de 1.000 radicales acompañaron el lanzamiento del concejal Jorge Boasso a la Intendencia de Rosario. “El congreso de psicólogos al que debí someterme me recomendó que acepte al Frente Progresista. Y sí, lo acepto, pero con una Unión Cívica Radical como la que tenemos ahora da gusto: despierta, de pie y con ganas de ser gobierno”, bromeó el edil.
El molde en el que pensó Boasso unos seis meses atrás se puede decir que anoche, a casi 10 días del cierre de listas que opera el 21, exhibió bastante consistencia. Primero, porque el precandidato Barletta lo viene acompañando y se sostienen mutuamente; segundo, porque estuvieron presentes las autoridades nacionales de la UCR; tercero, porque ese faro de prestigio que es la vicegobernadora Tessio ha decidido jugar fuerte en el palo radical y la foto con ella vale; y cuarto, porque gran parte de universo radical local, como intendentes y legisladores nacionales y provinciales, también se mostraron junto a él: el de Capitán Bermúdez, Fabián Varela; de Villa Constitución, Carlos Vaquié; de Firmat, Carlos Torres; de Figuiera, Carlos Mariani, más el diputado nacional Jorge Alvarez (quien resultó electo en la lista del senador socialista Rubén Giustiniani en 2009), el senador provincial Eduardo Galaretto y los diputados provinciales Hugo Marcucci, Víctor Dadomo y Darío Boscarol.
Nada de tiempos televisivos. Anoche a los disertantes hubo que ponerles un freno. Una frase ocurrente de Boasso a los periodistas, en los pasillos, luego la omitió en el discurso: “Miguel Lifschitz viene repitiendo que le rehuye, que no tiene ganas, que no termina de aceptar ser de nuevo intendente. Yo aviso: yo sí quiero ser intendente”.
La mención ocurrió en el medio de rumores dando cuenta de que finalmente Lifschitz dirá sí al pedido del gobernador Hermes Binner. Misión para tratar de “blindar” Rosario y de paso ayudar al despegue de la precandidatura a gobernador del ministro y delfín Antonio Bonfatti. ¿Se bajará Miguel Zamarini (sector Giustiniani) y el combate quedará planteado frente a frente, Lifschitz contra Boasso? Segundo interrogante.
Presentado como el autor de 1.700 proyectos, el 70% de ellos aprobados, Boasso hizo un repaso de alguno de ellos, se floreó e ilustró a los visitantes (también estuvo el senador nacional, ex titular del radicalismo, Gerardo Morales).
“Hemos ayudado al cambio en Rosario pero carecemos del aparato municipal de propaganda”, arrancó. “Hagamos un paseo: al subir a un taxi hay uno de los 3.500 choferes con relación de dependencia gracias a un proyecto nuestro. Si viajamos en colectivo la tarjeta inteligente también es de nuestra autoría al igual que la tarjeta laboral de 1,60 peso. Si nos gustan las mascotas, la ordenanza de protección animal no eutanásica, en trabajo conjunto con las protectoras, también vio la luz en nuestras oficinas. Rosario Ciudad Digital, para el acceso a la información de quienes no pueden pagar una conexión a internet, es otro proyecto; los contenedores para la separación de basura también al igual que el proyecto de escuelas abiertas sábados y domingos para contención de los jóvenes, el programa de protección al celíaco y el de relocalización de villas de emergencia aprobado en 1994 y vuelto a votar en el 97 y 99 y sin implementarse aún”.










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