El kirchnerismo apuesta fuerte en dos distritos de ex aliados

En Junín y Pergamino gobiernan intendentes radicales que fueron K. Ahora la Rosada se juega a desbancarlos
Los municipios de Junín y Pergamino son bastiones del radicalismo. Pero producto de aquél ahora lejano acuerdo político que selló Julio Cobos con Néstor Kirchner en 2007, pasaron a ser aliados del gobierno nacional. Fue, en realidad, un cambio de alineamiento que duró menos de dos años, y que concluyó abruptamente con el ya célebre voto "no positivo" en el Senado por la resolución 125 ejercido por el todavía vicepresidente.

Los alcaldes de esos distritos, Mario Meoni y Héctor "Cachi" Gutiérrez, se sumaron entonces a la Concertación, que abandonaron en 2009 para iniciar el retorno a la UCR. Desde entonces, el kirchnerismo prometió revancha. Y las primarias de agosto marcaron lo fuerte que la Casa Rosada está dispuesta a jugar en procura de desbancarlos.

La primera movida fue sembrar de candidatos propios el escenario de cada distrito. Armó siete listas en Junín para enfrentar a Meoni y tres en Pergamino para darle pelea a Gutiérrez. Y el primer objetivo K, en rigor, se cumplió: con la sumatoria de votos de todos estos postulantes kirchneristas, logró superar la performance de los intendentes.

En efecto, en Pergamino el Frente para la Victoria obtuvo 25.038 votos (41,8%), contra 16.447 sufragios (27,4%) de Gutiérrez. Y en Junín, la sumatoria del FpV fue de 20.854 votos (39,9%) frente a los 14.151 (27%) de Meoni.

Una primera lectura de esos resultados podría llevar a la conclusión de que la elección general del 23 de octubre se asemejaría bastante a un trámite para el kirchnerismo en ambos distritos. Sin embargo, al desmenuzar los números el escenario se torna mucho más incierto.

DESEMBARCOS

Es que, en efecto, Meoni resultó el candidato más votado en su distrito aún a pesar de quedar abajo en la sumatoria global del FpV: 14.151 votos contra 5.783 de quien resultó ganador de la primaria kirchnerista: el ex concejal Gustavo Traverso.

Y en el campamento del jefe comunal dicen tener encuestas que le dan una amplia ventaja de casi 18 puntos sobre su competidor K.

En Pergamino, Gutiérrez, como Meoni en su distrito, fue el candidato más votado, aunque con una brecha muy ajustada: 16.447 votos contra 14.472 del kirchnerista Lisandro Bormioli.

Pero el Frente para la Victoria, con el envión del resultado global de la elección primaria, está apostando fuerte por quedarse con ambos distritos, de gran peso electoral en sus respectivas secciones.

Desembarcos de ministros -a Junín llegaron en las últimas semanas Julián Domínguez, Aníbal Fernández, funcionarios de Débora Giorgi y se anuncian visitas de Daniel Scioli y Amado Boudou-, y un fuerte despliegue de medios, caracterizan por estas horas la actividad proselitista tanto de Traverso como de Bormioli.

Ambos son, además, funcionarios del ministerio de Desarrollo Social que lidera Alicia Kirchner y vienen siendo respaldados por el compañero de fórmula de Scioli, Gabriel Mariotto.

Pero también, el kirchnerismo apuesta fuerte a que el arrastre de la boleta de Cristina Kirchner termine por inclinar la balanza en favor de sus candidatos. Ese es el otro eslabón clave en el esquema pergeñado en el oficialismo para desbancar a estos intendentes radicales que alguna vez fueron compañeros de ruta del proyecto K.

Frente a esa ofensiva, tanto Meoni como Gutiérrez se han concentrado, como tantos otros candidatos radicales, en hacer eje en su gestión. Un intento por municipalizar la elección y escapar de ese efecto arrastre que podría depositar en sus municipios a sus competidores K.

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