La decisión de Luis Acuña, intendente de Hurlingham, de saltar al massismo lo convirtió en uno de los principales enemigos del kirchnerismo en el Conurbano. Desde ese momento comenzó una avanzada no sólo para boicotear su gestión, sino para allanar el camino que acerque nuevamente al FpV a la Intendencia. En ese rol se ubicó el secretario administrativo del Senado, Juan Zabaleta, quien tras conseguir una banca en Concejo se pasea por el distrito como si fuese el jefe comunal.
Aunque histórico militante de Morón, Juan Zabaleta, “Juanchi”, llegó a buscar un lugar político en el distrito que gobierna Acuña desde el 2001, luego de acumular algunos fracasos políticos en las tierras del titular de la Afsca, Martín Sabatella. Su arribo respondió a una orden de la Casa Rosada de alinear a todos los espacios que comulgaban con el oficialismo en el 2013 en una sola lista y si bien no ganó las legislativas, su espacio alcanzó cuatro de las diez bancas en disputa.
Zabaleta, es un personaje cuestionado, no sólo por las grandes sumas de dinero que desembolsó para su campaña, sino por su cercanía al titular del Senado, Amado Boudou. Su lugar en la Secretaría Administrativa de la Cámara alta nacional le permite manejar una caja de 900 millones de pesos y es, además, la mano derecha del vicepresidente.
A lo largo de su carrera en la Senado no sólo se lo ha cuestionado por supuestas omisiones en su declaración jurada patrimonial, sino porque logró nombrar a su hija María Julieta Zabaleta en ese cuerpo, con un sueldo que supera los 9 mil pesos.
En este sentido, haciendo uso y abuso de los recursos del Senado y de sus vínculos con el Gabinete nacional, ha llevado al distrito de Hurlingham obras que Acuña por su condición de massista nunca hubiese podido conseguir.
“Desde hace tres años tengo un adversario que, lamentablemente, se ha convertido en un enemigo político. Alguien que llega con todos los recursos de ‘Tío Rico’ para hacer política de un modo que no compartimos. Un personaje nefasto de la política. Se trata de Juan Zabaleta, el secretario administrativo del Senado de la Nación, que maneja sus recursos y se mueve con el beneplácito y la cobertura del vicepresidente de la Nación, Amado Boudou”, denunció envidioso Acuña.
Con ambiciosas obras y actos masivos, Zabaleta está en campaña para disputarle el trono a Acuña, que poco ha podido hacer para frenar cada una de las estocadas.
Así, entre otros acuerdos, de la mano de del ministro de Planificación Federal, Julio De Vido, Zabaleta anunció una inversión de AYSA para llevar cloacas al distrito. Además, junto al titular de Educación de la Nación, Alberto Sileoni, entregó 1.200.000 pesos de subsidios a escuelas primarias, destinados a reparaciones y equipamiento en las instalaciones de cada institución educativa.
También fue quien encabezó junto al ministro del Interior y Transporte, Florencio Randazzo, un recorrido por las remodelaciones que se desarrollaron en la estación perteneciente al ferrocarril San Martín, en el marco del proceso de mejoramiento de la red ferroviaria y fue parte del lanzamiento del operativo de tramitación de DNI en el distrito de Hurlingham, así como del reparto de cascos a motociclistas.
De espaldas a Acuña, celebró en un multitudinario acto el Día del Jubilado junto al director de Ejecutivo de Anses, Diego Bossio, y ante los adultos de la tercera edad festejó el dictamen por unanimidad que obtuvo el proyecto de ley que prevé crear la Universidad Nacional de Hurlingham.
Frente a este escenario, el vetusto intendente ha podido desplegar pocas estrategias. Sólo critica el despilfarro de recursos y denuncia al Gobierno nacional por ayudar al distrito que él comanda vía “Juanchi” Zabaleta.







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