Los fondos buitre quieren negociar bajo cláusula de reserva y no se presentan en las oficinas de Pollack. El secretario de Finanzas, Luis Caputo, se reúne con el mediador en una charla “informal”.
El Gobierno se reunirá desde hoy con el mediador Daniel Pollack para arrimar la primera oferta a los fondos buitre. El segundo capítulo de la negociación con los holdouts, no obstante, no prevé en un principio la presencia de abogados de los bonistas, por lo que se aleja la posibilidad de que se encamine el acuerdo en el corto plazo. Las reuniones en Nueva York serán de carácter “informal” y estarán encabezadas del lado argentino por el secretario de Finanzas, Luis Caputo. Uno de los principales fondos ya había advertido que una de las condiciones para encauzar las negociaciones era mantener la confidencialidad, lo que fue rechazado por el Gobierno.
Tras el pedido de los buitres de posponer el segundo encuentro, que estaba pautado originalmente para el 25 de enero, aún no está confirmado que los representantes de los holdouts se sienten con Pollack y Caputo para evaluar la propuesta del Gobierno nacional. Según voceros del Palacio de Hacienda, las reuniones de esta semana (que serán hoy y mañana) serán de carácter “informal” y no habrá presencia de abogados de ambas partes. En el Ministerio de Hacienda y Finanzas esperan que el special master defina la presencia de los acreedores en alguna de las reuniones entre hoy y mañana. Los detalles de la oferta que tiene preparado el Gobierno a los holdouts no trascendieron, aunque el ministro Alfonso Prat Gay ya adelantó que el contenido de la propuesta será pública, al contrario de la intención de los buitres, que pretendían una cláusula de confidencialidad.
Por otra parte, el Gobierno necesitará de la derogación de dos leyes para concretar la nueva oferta. Actualmente la Ley Cerrojo y la Ley de Pago Soberano impiden a Argentina ofrecer a bonistas que no entraron en los canjes de deuda de 2005 y 2010 condiciones mejores a las establecidas en esas reestructuraciones, por lo que con esas dos leyes vigentes la propuesta no podría oficializarse.
El Palacio de Hacienda ya adelantó que se plantará ante los buitres para discutir el cálculo de intereses. Prat Gay indicó que en 2001, juntando el juicio original de la cláusula pari passu e incorporando los denominados “me too”, la deuda era de u$s2.943 millones. Sin embargo, la última sentencia y la falta de pago por parte de la anterior gestión, elevó la cifra a u$s9.882 millones, sin incluir a los bonistas europeos. De ese monto, el 70% corresponde a los intereses y punitorios y sólo el 30% al capital adeudado.
Otras causas abiertas
El litigio judicial con los holdouts, no obstante, sigue su camino más allá de lo que ocurre en el despacho de Pollack. Los fondos más agresivos continuaron en las últimas semanas su escalada judicial e intentaron meterse con el préstamos repo de un grupo de bancos al Banco Central, oficializado la semana pasada (ver aparte). Para este caso el fondo Elliott envió documentos a bancos y también volvieron a activar un juicio contra el propio BCRA, al que habían acusado de actuar como “alter ego” del Estado nacional y, por lo tanto, que debía responder por las deudas de éste. Tras un fallo favorable al Banco Central del tribunal de segunda instancia, los buitres pidieron a la Corte Suprema que tome el caso. El alto tribunal ya convocó al BCRA a presentar una respuesta el 9 de marzo.
Cabrera, con el Council of the Americas
El ministro de Producción, Francisco Cabrera, y el Secretario de Comercio, Miguel Braun, recibieron a Susan Seagal, presidente del Council of the Americas, y a una comitiva de empresarios.
Sobre el cierre del encuentro se sumó el Ministro de Hacienda y Finanzas, Alfonso de Prat Gay.
La reunión “se dio en el marco de la apertura de relaciones comerciales hacia el mundo que el presidente Mauricio Macri marcó fuertemente en su paso por Davos”, según se informó a la prensa mediante un comunicado.
Participaron de la reunión, además de las autoridades del Council of the Americas, Andres Gluski, presidente y CEO de AES Corporation; Barry Engle, vicepresidente ejecutivo y presidente para América del Sur de General Motors Corporation Ali Moshiri, presidente de Chevron Corporation para América Latina y África. La nómina de empresarios asistentes se completó con Kevin Dushnisky, presidente de Barrick Gold Corporation; Armando Senra, jefe de BlackRock para América Latina, Steven Armstrong, presidente regional de Ford y Roberto Martínez, vicepresidente de PepsiCo Latin America.




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