El Gobierno no descarta que otros holdouts cobren la totalidad de su reclamo sin quitas, tras el acuerdo que alcanzó el fondo EM de Kenneth Dart.
Una de las quejas del fondo NML y que obstaculiza un acercamiento con los buitres más duros es lo que calificaron como una “ventaja” para los fondos que obtuvieron juicios monetarios más temprano y actualizaron intereses más lentamente, por lo que aceptar la oferta argentina les permitiría obtener el monto total reconocido por la Justicia de Nueva York. En todo caso, se trata de fondos “menores” a Dart, según explicó ante la consulta de BAE Negocios el secretario de Finanzas Luis Caputo. Junto con el ministro Alfonso Prat Gay explicaron ayer que como el costo total de todos los holdouts (con y sin juicio en Nueva York y el resto de las jurisdicciones) alcanza los u$s20.000 millones, la emisión de bonos necesaria para pagarle a todos sería de u$s15.000 millones, en el caso hipotético que acuerden todos los acreedores y con la quita prevista por el Gobierno.
“Estimamos que ya llegamos a un acuerdo con un tercio de los holdouts”, afirmó Prat Gay en diálogo con un grupo de periodistas. El ministro explicó que, aunque aún no esté efectivizado el levantamiento de las medidas cautelares por la orden de Griesa, los “beneficios” de mercado de esa medida ya corren, por lo que el Gobierno emitirá bonos para pagar a los que acepten la oferta hasta el 29 de febrero y descartó el uso de reservas. Sólo cuando ese pago sea realizado y que la ley cerrojo y la de pago soberano se anulen, los injunctions se terminarán automáticamente. Posteriormente saldría al mercado de nuevo para pagar a los holdouts remanentes con lo que se llegue a un acuerdo.
Respecto de los eventuales avances en las negociaciones con NML, el fondo más recalcitrante, Caputo dijo que no puede dar especificaciones sobre lo conversado por cuestiones de confidencialidad que pesan sobre el contenido de las reuniones. El miércoles pasado hubo una reunión de ocho horas cara a cara entre Caputo y los representantes legales del fondo buitre principal. Una de las quejas de este fondo, según publicó en declaraciones de sus abogados en el juzgado, tiene que ver con que no quieren tener que aceptar una quita si otros fondos grandes, como EM de Dart, cobran el total de su reclamo. Esta situación extraordinaria se da porque al tratarse de un fondo que consiguió un juicio monetario “temprano” (en 2003) actualizó intereses pos-sentencia mucho más lentamente que otros. Por eso, aceptar la oferta base (150% del capital principal) le alcanzó para recibir el total de su juicio, 849 millones de dólares. Caputo afirmó que “puede haber algún caso menor” que se ajuste a esta particularidad y aclaró que “en ningún caso estamos pagando más que lo que el reclamo reconoce”. “Aceptar la oferta de 150% es una tasa de 3% anual; durante ese período la tasa promedio fue del 6%, por lo tanto cobran la mitad que si hubiera invertido en un mercado emergente que no estaba en default”, agregó Prat Gay. “Creemos que la oferta es justa, transparente. Para alguien que esperó estos quince años es razonable”, concluyó Caputo.
El ministro, además, explicó que pagarles en cash a los holdouts será beneficioso para el país porque negociar un pago con bonos “hubiera demandado mucho más tiempo hasta ponerse de acuerdo a qué precio iban a reconocernos esos títulos”. Prat Gay estimó que el ahorro de abonar en efectivo es cercano a 20 por ciento.
Argentina renuncia a apelar
Una de las trabas procesales que tenía la orden de Griesa para efectivizar el levantamiento de las cautelares (además de las dos condiciones autoimpuestas por Argentina) era que la Corte de Apelaciones le “devuelva” al juez la jurisdicción de un reclamo relacionado a las injunctions; sin ese paso el magistrado no podría decidir efectivamente sobre esas cautelares. Para acelerar esa “devolución”, el Gobierno ayer renunció a la apelación sobre ese caso, que tiene aún una audiencia programada para mañana, mientras que los buitres pidieron de urgencia que la Corte posponga su decisión hasta el careo entre las partes. El tribunal deberá expedirse hoy sobre el asunto.
El fallo de Griesa pone presión a bonistas: firmaron cinco “me too”
El fallo de Thomas Griesa que ordena levantar las medidas cautelares que pesaban sobre el país ya pone presión a holdouts para que firmen el acuerdo con el Gobierno. El mediador Daniel Pollack aseguró que otros cinco fondos que tienen bonos en default aceptaron la oferta argentina para cobrar unos 250 millones de dólares y 185 millones de euros. “Estoy complacido de informar que la República de Argentina ha alcanzado principios de acuerdo con otros cinco tenedores de bonos”, destacó Pollack. Los fondos en cuestión son Lightwater Corp, Old Castle Holdings, VR Capital, Procella Holdings y Capital Ventures International, en todos los casos fondos “me too” que el año pasado consiguieran que Griesa les reconozca los mismo derechos que a los buitres “originales”. Si bien no se hicieron públicos los detalles del acuerdo, estos fondos tenían la posibilidad de aceptar la oferta “pari passu”, que preveía la quita del 30% del capital total más intereses acumulados.
Quienes firmen hasta el 29 de febrero tendrán como ventaja que su pago quedará “protegido” por la orden de Griesa del viernes. Sucede que una de las conddiciones propuestas por Argentina para el levantamiento de las cautelares es que aquellos que acepten la oferta hasta el 29 de febrero, reciban sus pagos, por lo que sus acuerdos serán parte de la garantía para el fin de los injunctions. Esa ventaja será el atractivo por el cual se espera que más fondos (incluso “me too” que habían apoyado a NML para que el juez mantenga las cautelares) se sumen a la propuesta de pago y acepten terminar sus litigios.
Además de estos cinco “me too”, ya firmaron EM (u$s 849 millones), Montreux (u$s 284 millones), un grupo de querellantes de una demanda colectiva (monto a definir), el fondo Capital Markets (u$s 110 millones) y un grupo de 50.000 bonistas italianos (u$s 1.350 millones).



Comentá la nota