Con una histórica movilización, Río Gallegos le dijo adiós a Kirchner

Tras dos horas y media de marcha, el cortejo fúnebre que lleva los restos del ex presidente Néstor Kirchner llegó esta noche al cementerio de Río Gallegos para la inhumación, donde se celebrará una misa y luego los restos del ex presidente serán llevados a un panteón familiar, en lo que será una ceremonia íntima.

Abriéndose paso ante la multitud que salió a las calles para despedir a "Lupo", tal como lo conocían en su ciudad natal, la caravana de autos avanzó a paso de hombre desde el aeropuerto local en medio de infinidad de muestras de afecto.

Afuera del cementerio aguardaban miles de personas para brindar sus muestras de cariño y afecto al ex presidente y tres veces gobernador de la provincia. Los santacruceños aseguran que se trató de la mayor concentración de gente que vivió Río Gallegos, incluso más grande que la registrada el día que Néstor Kirchner ganó las elecciones nacionales.

A medida que se acercaba el cortejo a la entrada del cementerio municipal la gente se fue agolpando contra las vallas que impedían el paso. Por su parte, la Cruz Roja informó que al menos 50 personas debieron ser atendidas por desmayos, crisis nerviosas y problemas de presión.

El avión de la Fuerza Aérea Argentina que llevó los restos de Kirchner llegó esta tarde, a las 17.30 locales, desde el aeroparque de la Ciudad de Buenos Aires al de Río Gallegos, en la provincia de Santa Cruz, donde el féretro será inhumado. Desde ahí comenzó otra caravana que lo llevó por 7 kilómetros hacia el cementerio donde aguardaban más personas, políticos y artistas.

Ante una multitud que obligó a un andar lento por las afueras de la ciudad santacruceña, la caravana acompañó el traslado del cuerpo de Kirchner con la custodia de su esposa y presidenta Cristina Fernández y sus hijos Máximo y Florencia.

Durante el trayecto que une el aeropuerto con el cementerio de Río Gallegos se pudo leer: "El cuerpo le quedó chico", "Cristina con el pueblo, Lupo con Perón" y el ya clásico "Gracias Néstor y fuerza Cristina", que tanto se escuchó entre las miles de personas que desfilaron por el velorio en Casa Rosada.

Cientos de personas de distintas localidades se agolparon a la vera de la ruta para ver el paso del cortejo que llevó a los restos del ex mandatario. En el aeropuerto aguardaba una treintena de personas del grupo más íntimo. El presidente de Venezuela Hugo Chávez estaba en el lugar esperando para acompañar.

- Salida de Buenos Aires

Una multitud emocionada, pero también plena de fervor político y militante, se volcó a las calles para seguir el cortejo fúnebre que llevó los restos del ex presidente Néstor Kirchner hasta el aeroparque metropolitano, desde donde se produjo el traslado hasta Río Gallegos para ser inhumados.

El cortejo partió con varias horas de retraso debido a que la multitud continuó llegando hasta las 12 a la Casa Rosada para darle el último adiós al ex presidente. Apenas se inició la lenta marcha desde la Casa de Gobierno, la fanfarria del Alto Perú del Regimiento de Granaderos saludó el paso del coche fúnebre con la Marcha de San Lorenzo.

Sobre el vehículo que trasladaba los restos de Kirchner llovieron miles de flores y centenares de personas se agolparon a su alrededor para tocarlo en un gesto de despedida. También se acercaron de manera permanente a lo largo de todo el trayecto al auto que trasladaba a la presidenta Cristina Fernández de Kirchner para desearle fuerza y brindarle apoyo.

No había silencio, por el contrario, el ambiente se pobló de cánticos como "Néstor, querido, el pueblo está contigo", "Para Cristina, la reelección", en medio de aplausos y agitar de banderas y pancartas.

El ministro de Trabajo, Carlos Tomada, caminó al lado del cortejo fúnebre con lágrimas en los ojos y coreando con la multitud "Néstor no se murió". Miles de personas corrieron a la par del cortejo y no se separaron hasta que llegó a la Avenida Libertador, donde se imprimió mayor velocidad a la caravana.

Los más jóvenes gritaban en muchas oportunidades "yo soy argentino, soy soldado del pinguino" y "Che gorila, che gorila, si la tocan a Cristina el kilombo que va a ver". Algunos recordaron que el sepelio de Juan Domingo Perón, el 1 de julio de 1974, también se realizó en un día gris y lluvioso como el de hoy.

El cortejo recorrió luego la avenida Córdoba, por donde continuó hasta la 9 de Julio. A la vera de las avenidas, desde los edificios, la gente despidió a Kirchner con flores, consignas como "Si este no es el pueblo, el pueblo dónde está" y otras que fueron dirigidas contra el vicepresidente Julio Cobos pidiéndole que renunciara a su cargo.

Entre las pancartas y banderas de las agrupaciones, se destacó la de la agrupación "La Cámpora", la de la Juventud Peronista, de sindicatos y agrupaciones sociales como así también muchas banderas argentinas.

El cortejo tomó luego la Avenida del Libertador. El paso se realizó a mayor velocidad, y continuó recibiendo el clamor popular que no dejó de arrojar flores al paso de los autos.

Numerosas banderas de países latinoamericanos, de los pueblos originarios y de la diversidad se agitaron también para despedir a Kirchner.

En el aeroparque, esta vez bajo una lluvia más intensa, el avión TC-55 de la Fuerza Aérea despegó a las 14.40 rumbo a Río Gallegos llevando a su bordo los restos del ex presidente. En la nave también viajó la Presidenta Cristina Fernández de Kirchner, sus hijos Máximo y Florencia, Alicia Kirchner, Aníbal Fernández, Oscar Parrilli y Carlos Zannini.

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