Halcones y palomas: se abrió la interna por la política monetaria de Milei

Halcones y palomas: se abrió la interna por la política monetaria de Milei

El equipo económico tiene que renovar deuda del Tesoro por unos 8 billones de pesos y el mercado percibe una disputa entre los que quieren reactivar la economía y la línea dura del presidente Milei que solo piensa en bajar la inflación sin medir consecuencias. En el medio, pierden los ahorristas y los deudores, por igual.

El Gobierno enfrenta este viernes el vencimiento de 8 billones de pesos y aunque se trata de un monto totalmente manejable el mercado percibe que expondrá las diferencias entre la línea dura del presidente Javier Milei que quiere mantener la restricción monetaria como política antiinflacionaria y el equipo económico preocupado por el desplome de la recaudación y el nivel de actividad económica.

 

El Banco Central envía señales contradictorias: mantiene una tasa de interés en terreno negativo, lo que licúa el ahorro de los argentinos y la deuda del Tesoro, pero a la vez no afloja la restricción monetaria, con un nivel de REPO (el nuevo instrumento de esterilización que reemplazó las LeFi que fueron la continuidad de las Leliq) que ya supera los 4 billones de pesos.

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La convocatoria a la licitación saldrá este miércoles y se espera que otra vez la Secretaría de Finanzas ponga a disposición del mercado un amplio menú de bonos contemplando todas las opciones, tasas fijas con Lecap y Boncap, atados al CER para los que esperan mayor inflación, dólar linked para cubrirse de una devaluación del dólar oficial y a la tasa variable TAMAR, que remunera los plazos fijos mayoristas, más el margen.

En la última licitación, después del reto público de Milei al presidente del BCRA, Santiago Bausili, su amigo y socio, el ministro de Economía Luis Caputo, no vaciló en renovar todo el vencimiento y absorber un 10% más aprovechando la extremada liquidez del sistema que se potencia en un contexto de recesión económica y altas tasas del sistema financiero que desalientan el crédito.

Caputo se ubicó entre los “halcones” aunque dentro de su equipo crece la presión por aflojar la restricción monetaria y aumentar el ritmo de acumulación de reservas, convalidando un mayor tipo de cambio.

El BCRA, además de operar en REPO, el mercado percibe que está detrás de las ventas de los bonos dólar linked, por un volumen de 117 millones de dólares en la rueda ByMA, que le permite absorber los pesos que coloca por la compra de dólares en el mercado oficial, que esa jornada alcanzó los 132 millones.

La semana pasada, en el marco del 21º Simposio de Mercado de Capitales del Instituto Argentino de Ejecutivos de Finanzas (IAEF), la acumulación de reservas estuvo en el centro del debate, al advertir que las compras que lleva adelante el BCRA son insuficientes para responder por los pagos en divisas que enfrenta el Tesoro y a la vez tener capacidad de respaldar el valor del peso.

El BCRA compró en marzo más de 1070 millones de dólares y en el año supera los 3.800 millones, pero el mercado entiende que todavía no recuperó lo que transfirió al Tesoro para que afronte los vencimientos de enero pasado y todavía no cubrió los vencimientos que se vienen en julio.

El presidente Milei esperaba que los precios de los commodities se mantengan altos por efecto de la guerra que Estados Unidos e Israel iniciaron en Medio Oriente, pero una declaración del presidente Donald Trump este lunes sobre la decisión de no escalar el conflicto llevó el precio del petróleo abajo de los 100 dólares mientras los granos siguen asimilando un escenario de recesión.

Además, las reservas internacionales del BCRA están en baja por la caída del precio internacional del oro que generó las ventas masivas que se estima realizaron países árabes por la necesidad de liquidez en un contexto de caída de ingresos por la parálisis de la actividad petrolera y del menor turismo el metal.

El BCRA no sólo no logra demostrar acumulación genuina de reservas sino que acusa el impacto de la pérdida contable por el menor valor del oro de sus reservas. 

Las tasas que pagó el Tesoro en la última licitación como las que viene reconocimiento el BCRA en el mercado de REPO donde administra la liquidez, están en terreno negativo frente a la inflación, generando una licuación de ahorros a las familias y empresas y de la deuda del Estado.

Esas tasas negativas por ahora no se trasladan a los créditos, especialmente los descubiertos en cuentas corrientes que pagan las empresas y para el financiamiento de saldos impagos de tarjetas de crédito que pagan las familias.

Los últimos datos del BCRA advirtieron sobre un nuevo crecimiento de los créditos irregulares, que pegaron un salto en enero a 6,4% de las financiaciones totales al sector, discriminado entre las financiaciones a las familias que trepó a 10,6%, y el ratio de morosidad de los créditos a las empresas de 2,8%.

Las tasas de interés, que este mes bajaron al rango de 50% a 60% nominal anual de enero a 25% en marzo para la línea de descubierto en cuenta corriente a grandes empresas y entre 80% a 100% nominal anual para las financiaciones con tarjeta fueron el principal motivo que disparó la irregularidad de los créditos. Lo que restringe cualquier posibilidad de reactivar la economía a través del crédito, como se intentó el año pasado.

Y sin reactivación económica se espera que se deteriore el frente fiscal, que en el primer bimestre del año logró mostrar superávit por los ingresos extraordinarios de rentas de la propiedad que generaron las ventas de las centrales hidroeléctricas del Comahue y el Fondo de Garantía de Sustentabilidad (FGS) que administra la ANSeS, además de la postergación de gastos.

En marzo no estarán esos ingresos ni la recaudación extraordinaria de impuestos al comercio exterior que el año pasado generó el salto en las importaciones, pero que ya en febrero pasado reflejó la recesión con caídas hasta de los bienes finales.

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