El gasto preelectoral impulsó al déficit pero contuvo a la pobreza

El gasto preelectoral impulsó al déficit pero contuvo a la pobreza

Para las consultoras privadas, el rojo primario de agosto trepó hasta entre 110.000 millones y 120.000 millones de pesos. Nivel alto que se consolida como el piso del segundo semestre. Como otra cara de la misma moneda, la proyección de pobreza del Cedlas apunta a que haya permanecido relativamente estancada, pese a la caída del PBI provocada por la segunda ola, como efecto del gasto social y las paritarias.

 

El gasto público continúa en alza, de cara a las elecciones y en pleno contexto pandémico, y agosto sostendrá el piso alto que se espera para el segundo semestre. Las estimaciones privadas apuntan a un rojo primario en torno a $110.000 millones o $120.000 millones, en sintonía con lo que ocurrió en julio. Las paritarias de empleados estatales apuntalaron a los salarios y el gasto social ayudó a contener a los deciles más bajos del ingreso. La economía sufrió el fuerte impacto de la segunda ola pero, según las proyecciones, la asistencia social permitió que no se tradujera en un nuevo salto de la pobreza.

Los números de pobreza del primer semestre se publicarán el jueves 30 de septiembre. El Indec publicará el nivel semestral pero no la diferencia en lo ocurrido en los dos trimestres que lo conforman. Según el investigador del Centro de Estudios Distributivos, Laborales y Sociales (Cedlas)Leopoldo Tornarolli, en el primer trimestre del año fue de 39,5%, mientras que el último dato oficial del Indec fue una de 42% en el segundo semestre del 2020. 

En ese sentido, Tornarolli destacó que, para que la pobreza no supere a ese 42%, el segundo trimestre del 2021 deberá haber estado por debajo de 44,5%, lo que no es tan fácil de lograr teniendo en cuenta que es un período sin aguinaldo, que tuvo una caída desestacionalizada de la actividad económica de 1,6% por el efecto de la segunda ola y que mantuvo una inflación promedio de 3,5%. Ahí, el gasto social y las paritarias jugaron un papel importante.

Al respecto, Tornarolli señaló: “¿Qué podemos esperar de la tasa de pobreza del segundo trimestre? No tuvo buenos números de actividad económica, tuvo inflación elevada y las restricciones a la actividad provocaron un retroceso. Eso podría llevar a un aumento de pobreza respecto al trimestre previo”. 

Y agregó: “Sin tener en cuenta el efecto del aguinaldo, la pobreza en el primer trimestre habría sido de 42,4%. Entonces, para que el segundo trimestre supere 44,5%, la suba por el retroceso de la actividad debería ser de 2 puntos. Pero en el trimestre entraron paritarias y subas en asistencia social. Esos efectos pueden compensar los efectos negativos de la actividad económica y hacer que la tasa de pobreza del segundo trimestre sea similar a la del primer trimestre”. 

La dinámica del gasto público pegó un claro salto a partir de junio, aunque en particular la asistencia social ya venía mostrando un repunte en los meses anteriores, tal como destacó el informe de Análisis de Ejecución Presupuestaria de mayo de la Oficina de Presupuesto del Congreso (OPC), que señaló que, si bien había un fuerte ajuste respecto al 2020 signado por el IFE y el ATP, en los últimos meses había un repunte importante (y parcial) por el lado de las políticas alimentarias

En el informe de junio remarcaron que tomando al primer semestre en su totalidad “merece destacarse  la consolidación en el programa de Políticas Alimentarias, el Potenciar Trabajo y el Repro”. Y agregó: “La dinámica de estos componentes puede apreciarse en el siguiente gráfico, donde se observa que el nivel de gasto en programas sociales cayó en términos reales respecto al año pasado, pero fue 3 veces mayor al compararse respecto de igual período de 2019”. 

El déficit primario, sin tomar en cuenta los ingresos del aporte extraordinario, creció en los últimos meses (ver gráfico). Pero tuvo su contrapartida en una pobreza que no habría reaccionado de la misma forma que la actividad económica al impacto de la segunda ola.

La dinámica siguió en julio y agosto y para la consultora Ecolatina el rojo primario de ese bimestre será idéntico al de la totalidad del primer semestre. En agosto, en particular, se sumará el bono a jubilados, y la consultora espera un déficit de $110.000 millones para ese mes, sin tomar en cuenta los DEG del FMI, que pueden tener un efecto contable que deje incluso un superávit. El equivalente al 0,3% del PBI, señalaron. 

Desde Aerarium coincidieron y proyectaron un rojo primario de $120.000 millones. El economista de la consultora, Guillermo Giussi, reseñó el escenario fiscal del mes: “La recaudación es positiva en términos reales, entró el saldo de declaraciones juradas de ganancias y bienes personales, el IVA mostró cierto repunte del consumo privado y la seguridad social subió por las paritarias, la recuperación del empleo y la baja base de comparación del 2020. El gasto complica las cosas y va a ser el crecimiento más alto del año, de 59% interanual. Lo mismo de los últimos meses: subsidios por tarifas pisadas, obra pública y transferencias a provincias. Las tres son causa del efecto electoral. Además suben jubilaciones y salarios públicos”. 

Y agregó: “Respecto a la pobreza, esto tiene que tener un impacto. La Tarjeta Alimentar, que amplió monto y universo de alcance, tuvo que haber tenido un efecto en reducir los niveles de pobreza. Indirectamente, además, con los programas de obra pública, se está generando un ingreso para el sector privado y los deciles más bajos de la población”.

 

Por Mariano Cuparo Ortiz

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