Un final bastante acotado y con pocas incidencias

Por: Gerardo Gómez Muñoz.

Se llegó a las puertas del acto electoral, felizmente sin estridencias ni hechos que violentaran una campaña mucho más civilizada que la presagiada por medios y opinadores que hacían como que estaban preocupados, cuando en realidad trataban de instalar un clima desestabilizante.

Hasta las encuestas perdieron protagonismo y gracias a Dios, porque como han venido actuando en los últimos tiempos registraban demasiados desaciertos atosigando páginas y más páginas con títulos intrigantes que nunca fueron confirmados. Ni qué decir de los que trataban de instalar presuntos fraudes como excusa previa ante la eventualidad de una derrota de los candidatos de las corporaciones del poder mediático y económico dominantes. Hubo evidentes esfuerzos de un periodismo militante en la oposición digitado para demoler candidatos a través de mil especulaciones, como las que sufrió Daniel Scioli al que un día paseaban como títere del poder presidencial y al otro como agazapado a la espera de un salto traidor, urdido por ellos mismos, a espaldas de la verdad histórica que habla de una trayectoria de 12 años en el camino de una lealtad sin dobleces, como pocas en estos tiempos borocotizantes.

Hasta hubo empresas encuestadoras disciplinadas consuetudinariamente a las necesidades propias y a las urgencias de los esponsoreos políticos, que optaron por rendirse, temprano esta vez y aceptar la definición del consultado sin presunciones artificiosas. Ni siquiera las PASO de agosto les dejaron mucho margen para el juego y la ambivalencia. Sólo queda en pie para hacer jueguito de pelota con los "indecisos" o los que "a última hora cambian el voto". Hubo veces que el viernes antes de la votación alguno salió desesperado a clamar que "cambió el voto", cuando advirtió que era imposible levantar las acciones y expectativas de un plúmbeo sponsor. De todos modos siempre hay algún impresentable: el peronismo y sus asociados todavía carcajean con gusto cuando recuerdan el papelón de esa empresa de siglas inglesas y de contactos históricos con la rosquera agrupación "Guardia de Hierro" que ante la reelección de Cristina, hace cuatro años, salió a jugarse un boleto que pagaba doble afirmando que "no supera el 40 por ciento y hay balotaje". Cabeza dura, como poco, la Presidenta se alzó con el 55 por ciento. Hoy la operación, con menos riesgo, vuelve a jugarse a lo bruto y casi en soledad ante el pronóstico de sus colegas que lo dejó poco menos que a merced del adversario. Con muchos sones triunfales de clarines afirma que el candidato del FpV sólo está respaldado por el el 35 por ciento y que con proyección andaría por los 38. La ruleta arriesgada se matiza con incidencias astronómicas de indecisos y de otras especies distraídas.

Sólo dos preocupados y otro confiado

En nuestro distrito las preocupaciones por los números sólo alteran la tranquilidad del Frente Marplatense, fundamentalmente el tramo encabezado por Gustavo Pulti para el Frente Marplatense y el de Carlos Arroyo de la alianza macrista y en menor medida al Frente Renovador que lidera Lucas Fiorini y que en su círculo más estrecho no duda que lo, aparentemente alcanzado de acuerdo a ciertas mediciones, es altamente positivo sobre todo si se tiene en cuenta que llegó tarde y en reemplazo de Faroni que no respondió a las necesidades del juego intenso.

Es el más tranquilo de los tres porque con su elenco considera que un concejal ya está adentro "seguro" y todo lo demás es pura ganancia. No por eso descansa, por el contrario, hasta último momento pelea esquina por esquina para el reparto de boletas y muro por muro para las pintadas. Fiorini a lo largo de toda la campaña reclamó permanentemente por el debate de los candidatos, sabiéndose buen expositor y depositario de un programa de gobierno cuidadosamente elaborado.

Es distinto el panorama para el actual intendente que sabiendo y es reconocido por muchos que aseguran no votarlo, que ha completado en 8 años obras que no fueron realizadas en más de 20 años radicales y que logró otras más ni siquiera soñadas -CEMA, centros de encuentros vecinales, instalaciones sanitarias, etc- fue dejado muy atrás por el frente macrista en las primarias. El golpe fue asimilado y se ha venido trabajando con ahinco para revertir la situación. Gustavo Pulti recorrió personalmente infinidad de domicilios tratando de afirmar votos y en muchos casos revertirlos. Este domingo, Día de la Madre, se lo vio y fue registrado en esa tarea por calle Magallanes, área portuense. Infinidad de brigadas de Acción y Frente Marplatense y de la ola naranja sciolista de Manino Iriart vienen haciendo lo mismo desde hace casi dos meses. Otro tanto realizan diversas agrupaciones, sindicatos, entidades barriales, integrantes de la Mesa Sindical que lidera Pedro Fernández, la conducción del PJ y grupos espontáneos de militantes de Mar del Plata y Batán, tocados por los debates voluntaristas promovidos por los jóvenes de la "La Hora de los Pueblos". Un conocido refrán que viene de las cuadreras ha sido reflotado sibilinamente por los entusiastas recorredores de domicilios en todas las latitudes marplatenses y batanenses: "Caballo que emparda ganar quiere" y sin ningún dato aclaratorio.

Sin bajarse del caballo

Puesto en ganador y sin humildad, rasgo que nunca le asistió Carlos Arroyo encara los últimos días de campaña: sus asistentes más cercanos susurran que estamos más de 10 puntos arriba, otros en ancas de la suficiencia del jefe se aventuran a hablar de 15. Pero tanta avalancha de figuras mayores como últimamente Rodríguez Larreta y María Eugenia Vidal, habla de la necesidad de seguir apuntalando, porque un triunfo de Mar del Plata significaría la frutilla del postre de Mauricio Macri que no está dando para engolosinar a muchos, frenado como está en la barrera "del 30", pese a lo que digan los del sello inglés que sucumbieron ante el 55 de Cristina y que siguen asistidos por los clarines.

El sábado Arroyo tuvo otra jornada feliz porque en Casa de Italia reunió a un millar de seguidores que quedaron contentos con los misteriosos anticipos del jefe. Sabido es que una gruesa jugada permitió a sus colaboradores inmediatos sacarlo de la arena pesada donde comenzó a enterrarse, apenas intentó hablar de sus primeras acciones de gobierno, casi todas prohibiciones y anulaciones. Ni siquiera esperaron a las repreguntas cuando podían empezar a espesarse las suciedades de campaña o los recuerdos de un pasado latente. Lo de la "campaña sucia" que obligaba a preservarlo de peligrosas perogrulladas y enmohecidas antiguallas, permitió no arriesgarlo en debates con sus colegas ni en preguntas a fondo de los mismos vecinos que hoy confían en el hombre silencioso al que no quieren exponer ante el doble riesgo histórico que patentó el refranero romano con el "oh, si hubieses permanecido en silencio, habrías parecido un sabio" o el otro más directo y gallego "habló y dijo muu"..., mucho, muchísmo más de lo que exhibió en campaña será lo exigido por el gobierno de una ciudad como Mar del Plata. Tampoco trascendió quiénes serán las principales figuras que lo acompañarán. Tema nada liviano a la vista de ciertos radicales ansiosos y de buen apetito.

El rebrote peronista

El ardor de las heridas calentó la sangre y dos días después de la derrota del 9 de agosto una convocatoria de los jóvenes de la "Hora de los Pueblos", militantes peronistas y algunos extrapartidarios comenzaron su catarsis, incluidas críticas a la campaña política que llevó a la debacle. El objetivo terminantemente fue sacar el peronismo a la calle para recuperar posiciones. Hasta Gustavo Pulti, entendió y comenzó a participar de esas sesiones. De allí comenzó la multiplicación y el local del Suteryh y del propio PJ dieron lugar a amplísimas reuniones, a veces con Pulti presente, donde se debatió y se armaron numerosos grupos que salieron a militar, sin diferencias, que superabundan, pero de las que nadie se acordó en aras del objetivo superior. Dicen que los resultados están a la vista y pueden ser sorpresa el próximo domingo, porque hoy hablan de unos poquitos puntos reducibles en tres o cuatro días de remar y remar. Lo visto el sábado en Luro y Mitre nació de estos encuentros donde se organizó la impresionante manifestación de más de varios mil de peronistas y asociados enfervorizados para festejar los 70 años del nacimiento del peronismo. Todas las líneas y corrientes con sus líderes y banderas y sin siquiera una mirada torva. Muchos funcionarios de distintas jurisdicciones y el propio intendente Pulti. Entre tantos detalles la gran cantidad de representaciones: los sindicatos de la Mesa Sindical, Luz y Fuerza, Smata, Uocra, Guardavidas, las juventudes de La Cámpora, del Movimiento Evita, de la JP, el Partido Justicialista, El FpV Mardel Plata-Batán, la comisión nacional de Cooperativas de Trabajo, nutridos grupos del sciolismo de "Manino Conducción". Todos ellos bajo la consigna "Como la Milanesa, Boleta Completa: Scioli-Aníbal-Pulti". Por supuesto que el compromiso allí asumido fue seguir buscando votos hasta el mismo 25 de octubre.

Unánime rechazo

Una vieja maniobra pergeñada, aparentemente por los indicios, por un habitué a estas picardías de baja estofa en el viejo justicialismo de Batán, trató de confundir a la gente con un corte de boletas repartidas en plena peatonal. Caían en la volteada varios sectores internos del peronismo y aún el macrismo. El reparto excluía el tramo de Pulti y de Aníbal Fernández y se completba con Scioli y Arroyo. Interpelados los operadores instalados bajo sombrillas en la peatonal, admitieron que respondían a Mónica López y a Juan José Alvarez, cobijando a una agrupación que encabezada por Sergio Correa les responde en Mar del Plata. Dada la cercanía de este último con Arroyo, hace un tiempo, rápidamente "Cambiemos", alertó sobre el hecho y recomendó a sus seguidores que sólo recurran a las boletas repartidas en los locales partidarios. También Manino y su gente se movilizó de urgencia para deslindar responsabilidades. Pero este tipo de cosas y los actores no suelen ser protagonistas líricos, detrás siempre hay" asistencia".

Final sin telón

Así nomás, en marco doméstico sería el final de campaña de todas o casi todas las formaciones. Tal vez el FpV instrumente una movilización hacia el Luna Park, donde Scioli cerrará. Otras informaciones al respecto no existen. El Frente Renovador se siente cumplido con el acto en el Roxy con Fiorini, Solá y Massa con buena demostración de fuerza por parte del candidato a intendente y el más aplaudido. Como demostración podría mañana salir una solicitada con el apoyo al FR a los candidatos del massismo por parte de los sectores sindicales que lo integran. Es que tantas campañas y tan seguidas terminan por agotar todo tipo de reservas..., las físicas y las contantes y sonantes...

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