La dura derrota obligaría al Gobierno a repensar su estrategia para las primarias

Preocupa en la Casa Rosada la magra cosecha del candidato K y la performance del Unión PRO. Ya planean cambios en la campaña para la elección del próximo 14 de agosto
A pesar de la jugada de último momento que intentó la presidenta Cristina Kirchner, quien en el tramo final de la campaña viajó a Rosario y se mostró junto a Agustín Rossi, en el Gobierno

mostraron poco entusiasmo, pero con el correr de las horas volvieron a sentir el impacto del resultado que arrojaron las urnas en Santa Fe. Esta postura se debió a que desde temprano se confirmaba lo que nadie en la Casa Rosada quería escuchar y que circulaba desde hacía varios días: que el candidato K quedaba relegado a un tercer lugar y, nada menos, que detrás del actor y humorista Miguel Del Sel, el candidato del jefe de Gobierno porteño, Mauricio Macri, quien le propinó al kirchnerismo una dura derrota en la Ciudad y quien se perfila con comodidad para el ballottage del domingo.

En la Casa Rosada daban por descontada una derrota en los comicios de Santa Fe. Pero la apuesta de máxima, y tras la experiencia vivida en el escenario porteño, era que Rossi se consolidara en un segundo lugar, y más allá de constituirse en la principal fuerza de oposición en la provincia le diera un importante caudal de votos a la figura presidencial para las primarias nacionales del 14 de agosto.

Nada de esto ocurrió y el Gobierno sumó otra derrota. Pero lo que más sufrió fue el impacto de una magra cosecha de votos del candidato kirchnerista que volvió a encender las alarmas sobre lo que pueda pasar con CFK en las primarias.

“Hicimos otra mala elección”, se sinceró ante El Cronista un funcionario cercano a la Presidenta, quien además fue uno de los encargados de mantenerla informada vía telefónica de la marcha del escrutinio.

El dirigente K no ocultó el malestar que anoche existía en la Quinta de Olivos: “Estamos preocupados”.

El operativo kirchnerista que se mantuvo en línea directa con Rossi fue el mismo que se viene utilizando en lo que va del calendario electoral. El ministro del Interior, Florencio Randazzo; el titular de la Unidad Presidente, Juan Carlos Mazzón, y el secretario de Comunicación Pública, Juan Abal Medina, son los encargados de seguir minuto a minuto las elecciones. Desde la elección porteña y ya como candidato a vicepresidente, a este equipo se le sumó, en un rol central, Amado Boudou.

La diferencia con lo ocurrido en otras oportunidades fue que ante el escenario previo nunca estuvo previsto que ninguno de los funcionarios nacionales viaje para acompañar a Rossi. Esto era un síntoma de que en la Rosada aguardaban la derrota. Pero el malhumor llegó de la mano del flaco resultado logrado por el candidato K.

Si bien no cargaron directamente contra Rossi, en la Rosada tomaron nota del corte de boleta en favor de Maria Eugenia Bielsa y del rol que jugó Carlos ‘Lole’ Reutemann en los últimos días de campaña. El objetivo de Cristina es superar las primarias con una amplia diferencia sobre sus rivales de la oposición, pero también con una cosecha que le dé un amplio colchón de votos para las generales de octubre. Esta meta ahora causa preocupación, por lo que no descartan que en los próximos días la Presidenta reúna a su mesa chica para analizar si pegan o no un golpe de timón en la estrategia electoral.

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