Con borrador de cronograma electoral a la vista, comienzan los lanzamientos para la gobernación. Barletta disputa espacios al socialismo en el Frente, y Rossi aún no sabe si irá dentro del PJ.
Cronológicamente, la secuencia de lanzamientos oficialmente anunciada se inicia la semana que viene, el martes 7 en Rosario, con Mario Barletta. El intendente santafesino sostiene en su discurso la plena convicción de consolidar la estructura y la gestión del Frente Progresista, y pone su postulación con el respaldo casi unívoco de todo el radicalismo -sólo Luis “Changui” Cáceres anticipó que hará lo propio, con el objetivo de contener a los simpatizantes que no se sientan representados- y contra las preferencias del gobernador Hermes Binner, que tiene su “delfín” en su ministro de Gobierno, Antonio Bonfatti.
En las últimas horas, y al mismo tiempo que afirmaba no conmoverse ante una eventual postulación de Carlos Reutemann -“nadie es invencible”, sostuvo-, el mandatario provincial insistió con la idea de que para dar continuidad a la gestión, ésta debe quedar en manos de alguien que participe directamente de ella. Condición que no sólo relega a Barletta en la consideración de Binner, sino también a los otros precandidatos del socialismo: el senador nacional Rubén Giustiniani -quien sigue exhibiendo en su respaldo una encuesta que le asigna un amplio margen de preferencia en el electorado por sobre sus competidores internos- y el intendente rosarino Miguel Lifschitz.
Apuesta a la estructura
Este fin de semana, en el cierre de un campamento de la Juventud Radical en Coronda, donde recibió el apoyo de este sector y también del movimiento interno MAR, en la persona de Santiago Macheroni, Barletta trajo a colación la ventaja estratégica del radicalismo en esta contienda, y en este contexto político. “Los radicales tenemos un enorme desarrollo territorial, contamos con excelentes intendentes y presidentes comunales y estamos dispuestos a asumir el desafío de consolidar los aciertos del gobierno provincial y también a mejorar y desarrollar las cuestiones pendientes. El gobernador Emilio Tessio lleva 45 años esperando para entregarle la posta a otro gobernador radical, es hora de que pueda descansar”, concluyó.
Mascheroni, por su parte, pareció salir al cruce de las versiones que ubican a su sector -o a él mismo- como partícipes en otra fórmula del Frente Progresista: “Los radicales vamos a estar trabajando codo a codo, asegurando que el radicalismo se consolide en la gobernación (...). Yo manifiesto ante ustedes haber trabajado y continuar trabajando todos los días para la candidatura a gobernador de Mario Barletta”, añadió.
El propio Barletta, en declaraciones formuladas esta mañana a LT10, salió al cruce de la “no alternancia” propuesta por el gobernador: “Mi candidatura fortalece al Frente Progresista. Así como en el 2007 la candidatura de Binner, por consenso, fue la mejor estrategia para el Frente Progresista, hoy por el contrario hay muchos hombres con aspiraciones legítimas. Me parece que es interesante que se abra un debate con la sociedad de los candidatos”.
En tanto, la estrategia radical podría abarcar a otro de los candidatos ya lanzados dentro del Frente Progresista, el diputado nacional Carlos Comi (ARI-Coalición Cívica). “El radicalismo está dialogando con las otras fuerzas que integran el Frente Progresista. Estamos conversando con el diputado Carlos Comi y el diputado Pablo Javkin”, confirmó esta mañana Barletta, que aún no tiene un candidato a sucederlo -cosa a la que aspira por otra parte el socialista Pablo Farías- aunque sí anudó un acuerdo para que Jorge Boasso dispute la intendencia en Rosario.
Solo o entre muchos
El cronograma de lanzamientos continúa en Rosario al día siguiente, en el feriado de la Inmaculada Concepción de María. En este caso será el turno de Agustín Rossi, luego del masivo acto con jóvenes de la provincia desarrollado este fin de semana en nuestra ciudad.
Rossi todavía ignora si competirá en la interna con los demás candidatos del justicialismo -hasta hoy, Ricardo Spinozzi, Juan Carlos Mercier, Daniel Germano, Omar Perotti, Rafael Bielsa y eventualmente Jorge Obeid, aunque difícilmente todos ellos mantengan su postulación- o si formará parte de una eventual estrategia del kirchnerismo de competir por fuera del Partido Justicialista, como Frente para la Victoria.
En ese sentido, son intensos los contactos entre todos los referentes para intentar la unidad y asegurar así mayor fuerza electoral para oponer al oficialismo provincial. No obstante, el factor determinante es la condición -que habría sido reclamada desde la propia Casa Rosada- de que la dirigencia santafesina del justicialismo exprese orgánica y explícitamente su apoyo a la gestión de Cristina Kirchner, como ya puso de manifiesto el vice del PJ, Jorge Fernández. En diálogo con El Litoral, Rossi ratificó que ésa es la base insoslayable para cualquier estrategia de unidad. “No tiene sentido que vayamos a una elección interna contra dirigentes que después en la elección nacional van a ir por afuera, que van a terminar apoyando a Mario Das Neves o a Adolfo Rodríguez Saá”, añadió.
Si bien la discrepancia casi absoluta de propuestas de los distintos sectores no fue óbice para que, en anteriores oportunidades, el justicialismo juegue unido -ley de lemas mediante o no-, es aventurado arriesgar que eso vaya a pasar en este caso. Sobre todo, con el principal referente partidario casi al margen de la contienda en esta primera etapa: Carlos Reutemann, que aún no definió si será candidato nacional, ni tampoco eligió a quién apoyar en la interna. Aunque sí se habría comprometido a hacer campaña después, con quien resulte ganador de entre los que participan “de su sector”. Lo que no necesariamente se extiende a Rossi, ni tampoco implica que éste último lo prefiera.


















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