Con su discurso, Macri buscó relanzar su candidatura presidencial

Con su discurso, Macri buscó relanzar su candidatura presidencial

Pese a que su fuerza política debe ir a un balotaje previsto en las reglas en la ciudad que gobierna, Mauricio Macri comenzó ayer un tránsito en dos direcciones: por un lado, iniciar el traspaso de la jefatura de gobierno a Horacio Rodríguez Larreta, el ganador de anoche, y por otro relanzar su candidatura presidencial, necesitada de un giro discursivo de adaptación que insinuó.

Con comicios en once distritos y triunfos oficialistas en nueve, Macri percibe las dificultades de instalar un discurso de cambio a nivel nacional, por lo que anoche prefirió (re) presentarse como el futuro y la esperanza, sin dejar de acusar al gobierno nacional de buscar imponer el miedo a su candidatura, vía la intención de imponer un drástico cambio económico.

Para dar un volantazo, Macri echó mano al discurso de los neocon de George W.Bush en Estados Unidos, quienes se consideraban vanguardistas revolucionarios y definían a sus adversarios como viejos decrépitos. Se esforzó por desmarcar al PRO como un partido de gente mayor aferrada a sus hábitos y cosas, sino como una fuerza joven que intenta cambiarlas.

Pero Macri habló anoche ya desmarcado del baile y los globos, siempre presente en los mitines PRO, con una seriedad que refleja las dificultades que atraviesa su candidatura presidencial.

Anoche le repicaban los resultados en Córdoba y La Rioja, donde las amplias coaliciones opositoras en las que tantas esperanzas había, perdieron. Ni hablar del discurso del cordobés de Juan Schiaretti, quien agradeció una llamada de la presidenta Cristina Kirchner y, en especial, otro del gobernador bonaerense Daniel Scioli, donde resuena una futura unidad del peronismo detrás del FPV.

En la semana había trascendido que en reuniones de su equipo de campaña, que el alcalde había bajado una orden: terminar con el pesimismo e, incluso, había desplegado argumentos vinculados a un supuesto paralelismo con la figura de Cristina: “llegaré al 45 por ciento”, dicen que dijo, aún en los lugares en los que ya perdió o el Pro ni siquiera tuvo candidatos.

Es una especie de regreso a sus comienzos como candidato, cuando se afirmaba que sin estructura pero habiendo sido presidente de Boca Juniors, su nombre era conocido desde Ushuaia a La Quiaca. Da la impresión que deberá producir algo más.

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