El dilema de Scioli: armar un futuro gabinete afín sin perder la bendición presidencial

El dilema de Scioli: armar un futuro gabinete afín sin perder la bendición presidencial

Las encuestas muestran números esperanzadores y eso envalentona al armado sciolista que se alimenta de la confianza de estar haciendo bien la tarea de cara a la prueba final de 2015. 

La estrategia parece aceitada: mantener la sintonía K del gobernador con declaraciones firmes en defensa de las políticas del gobierno nacional, al tiempo que, de tanto en tanto, algún soldado de la tropa sale al cruce de expresiones de kircheristas puros o no tiene reparos en decir que en Argentina existe un progresismo berreta. También, por qué no, se puede amagar con empezar a organizar plenarios con escaso cotillón Nac & Pop.

Aunque todo tiene que ser con tacto y sin dejar de estar dispuesto a poner “la otra mejilla” (ya a prueba de balas) ante algún embate que apunte a recalentar la eterna guerra tibia de la interna del FpV. Y es que, más allá de las cuestiones que siempre distanciaron a ambos sectores, hoy más que nunca se encuentran necesitándose, no ya como aquel Némesis con el cual identificarse uno mismo, sino como ese plato a mano que, a pesar de no ser del agrado del comensal, se busca condimentar con algunos aderezos y especias que lo convenzan de ser digerible y, así, poder seguir camino.

Así, los ojos del kirchnerismo para con el mandatario bonaerense no son tajantemente reacios como otrora ha sucedido, sobre todo al advertir que dentro de los jugadores del FpV el único que al momento muestra contar una carta alta al momento de cantarle “retruco” a la oposición es el ex motonauta. En tanto, del lado naranja nunca dudaron que el aparato que se conserva detrás de la imagen de la presidenta sigue siendo más que valioso para conseguir el objetivo final, aunque no por ello dejan de dar señas de ser “algo distinto” para que sea recepcionada con agrado la imagen de D.O.S por fuera del electorado K.

En este contexto, las negociaciones de cara al crucial próximo año ya comenzaron y, aunque Florencio Randazzo no da el brazo a torcer en su idea de competir en las PASO por ser el candidato presidencial del oficialismo a pesar de los intentos detrás de escena del sciolismo por que se baje a pelear por la gobernación, algunos alfiles del kirchnerismo puro comienzan a ahondar en el diálogo con los primos naranjas acerca de cómo se integrarían los espacios de poder en una hipotética presidencia de Daniel Scioli.

Y es aquí donde los armadores de Villa La Ñata observan un delgado hilo donde tienen que caminar haciendo equilibrio y no hacer un mal movimiento que pueda provocar un sentido tropiezo. Conocidas son las intenciones de algunos sectores K de anexar como vice de D.O.S al actual ministro de Economía, Axel Kicilloff.

Pero lo discusión no se quedaría ahí y tendría sus ramificaciones en la virtual conformación del gabinete. Fuentes confiables señalaron a NOVA que desde la agrupación juvenil La Cámpora se han barajado algunos nombres de dirigentes “del palo” para rodear a Scioli, más allá de los condicionamientos que ya habrían puesto al momento de ubicaciones en las listas legislativas.

Sin embargo, se deslizó que el gabinete es algo que el líder de la Ola Naranja no está dispuesto a negociar, teniendo en mente a varios nombres, como los actuales gobernadores Maurice Closs (Misiones) y José Luís Gioja (San Juan), como así también al economista Mario Blejer y hombres de confianza que conforman el actual gabinete provincial, listado que sin dudas encabeza el actual jefe de Gabinete, Alberto Pérez.

Por supuesto, esta discusión está hermanada con la danza de nombres que se hacen para el territorio bonaerense, donde La Cámpora apunta a incrementar sus espacios de poder dentro de la Legislatura provincial, en tanto que figuras del arco K como el titular de ANSES, Diego Bossio, y el intendente de Berazategui, Patricio Mussi, persisten en sus intenciones de ser el candidato bonaerense bendecido por CFK.

Bajo este escenario, la alerta naranja ante la alquimia electoral que se pretendería hacer desde el kirchnerismo para poder asegurarle respaldo presidencial al momento de salir a la cancha, hace vaticinar una caldeada cocina donde tensiones como las recientes tras el plenario del PJ bonaerense serían la punta del iceberg.

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