Detrás de los telones, la dirigencia local arma la trama para las legislativas

A simple vista la política pergaminense apenas se mueve, pero atrás de los cortinados se está tejiendo febrilmente para las elecciones de octubre, mientras se esperan directivas nacionales respecto de las internas abiertas, sobre las que surgieron dudas en cuanto a si serán convocadas.
Algún lector desprevenido puede pensar que el verano es un tiempo muerto para la política, aún en un año electoral. Sin embargo, es todo lo contrario. Es en estos tórridos meses cuando la dirigencia, en todos los niveles y obviamente también en Pergamino, se prepara para el armado de las listas.

Este tipo de comicios, donde no se juegan cargos ejecutivos, es la que más se presta para las alianzas más antojadizas, ya que en definitiva de lo que se trata (creen) es de una simple lista de legisladores o concejales. Sin embargo, así son los resultados de estos armados raros, que terminan con la formación de tres o cuatro bloques por cada lista que ha ingresado en, por ejemplo, nuestro Concejo Deliberante.

Vamos a circunscribirnos a nuestra ciudad, sin dejar de analizar que la cuestión nacional, provincial y sobre todo seccional, pesará y mucho en los resultados de los movimientos que se vienen efectuando a estas horas.

Comenzando por el oficialismo local, Héctor Gutiérrez insiste claramente en su apuesta de ocupar una banca de diputado nacional. Lo que implica que en Pergamino quedará como intendente, si eso sucede, Omar Pacini, el primer concejal que acompañó al jefe comunal en su último triunfo.

Gutiérrez ha venido apostando todo el año al radicalismo, sin embargo el entramado nacional de la UCR aparece tan enmarañado que no permite visualizar, claramente, si el intendente tendrá lugar en una lista de diputados nacionales de la sigla. Ni siquiera si se unen con el socialismo, donde tiene buenas relaciones.

Quizá por eso sigue conversando con el PRO de Mauricio Macri sobre la base de amigos comunes que, en más de una oportunidad, le han abierto las puertas. La llegada de Gustavo Posse -el intendente radical de San Isidro- al macrismo no lo favorece a Gutiérrez, pero aún así, la última palabra no está dicha.

La lista de concejales del intendente, si logra sumarse a una nómina de diputados nacionales creemos que estará más cuidada, habrá seguramente más gente de su entorno y leales que aliados circunstanciales. Es sencillo de explicar: si Gutiérrez deja la intendencia necesita que los concejales de su bloque le respondan, porque nunca se sabe qué puede pasar cuando deje el Ejecutivo en otras manos.

¿Otra vez juntos?

Lo que alguna vez fue Unión PRO, compuesta por Marcelo Pacífico, Lucio Tezón y Juan José Giamé, lista que ganó las legislativas 2009, parece reeditarse. En principio porque, con Francisco de Narváez afuera, los tres sectores, aún con no mucha simpatía entre sí, cada uno con su espacio, trabajan para el macrismo.

Tezón como PRO local, Pacífico como pata peronista de Macri y el sector de Giamé y Marcela Manfredini por la alianza con el intendente de Malvinas Argentinas Raúl Cariglino. Por este espacio también es de la partida Raúl Pugno.

Esta lista de concejales que se rompió en 2009 la misma noche que asumieron los concejales, planea reeditarse.

Por este sector seguramente buscará renovar la diputación provincial Orlando Yans y a partir de allí habrá alquimias de todo tipo entre los tres sectores. Marcelo Pacífico, que en más de una oportunidad manifestó que no lo seduce volver a ser concejal, peleará por el primer lugar en la lista seccional. Giamé también tendría aspiraciones de ese tipo.

Pero si llega el intendente Gutiérrez al sector de Macri, el escenario cambiaría radicalmente, porque habría que armar otra lista de concejales muy distinta a la que, por el momento, se pudiera evaluar.

Por su parte Francisco de Narváez, aún sin alianzas a la vista, tras su fallido arreglo con Ricardo Alfonsín perdió prácticamente todas sus referencias a nivel local.

La incógnita

La gran incógnita, como siempre, es el peronismo. En Pergamino todos los agrupamientos se han apiñado, por así decirlo, en torno al kirchnerismo.

Manuel Elías, diputado provincial y presidente del PJ responde al titular de la Cámara baja nacional, Julián Domínguez; Lisandro Bormioli, jefe del Centro de Referencia regional de Alicia Kirchner, encarna el kirchnerismo más puro; Ricardo Ruggeri, que milita en un sector que responde al ministro del Interior Florencio Randazzo, también está en las gateras.

Si irán juntos o separados a los comicios abiertos de este año es el secreto mejor guardado, no porque se nieguen a informarlo, sino porque ni ellos saben aún cómo barajar las cartas. Hay aspiraciones seccionales y locales y eso augura una negociación sumamente difícil.

Lo que no deja de llamar la atención es cómo un dirigente de la talla de Daniel Scioli no tiene prácticamente referencias locales y las que tuvo en alguna oportunidad se fueron corriendo hacia el intendente de Tigre, Sergio Massa, que también aparece en el escenario provincial y nacional con marcadas expectativas.

Esto se explica solamente pensado en el corto plazo, porque se sabe que Scioli no abandonará el Frente para la Victoria en estos comicios y marchará a las legislativas junto al kirchnerismo. Recién camino a 2015 tendrá el perfil definitivo. Y nadie quiere esperar hasta dentro de dos años, todos quieren ir en las listas ahora y temen que Scioli vuelva a darle la mayoría de sus legisladores al kirchnerismo como ha venido sucediendo.

En cambio Massa, a quien adhieren dirigentes como el diputado provincial Jorge Solmi, aún no afirma ni niega que podría ir sólo a los comicios de medio tiempo. Es improbable que el jefe comunal de Tigre rompa con la presidenta y el gobernador a la vez, en una elección legislativa, pudiendo ir de candidato a mandatario provincial en 2015 de la mano de Scioli presidente. Pero nunca se sabe.

En los próximos meses todas las dudas serán develadas, incluso si hay o no internas abiertas, ya que se rumorea que por única vez podrían suspenderse.

Comentá la nota