Desorientado, el PJ disidente se vuelca a Macri

Pese a las idas y venidas, los principales candidatos reconocen que es el mejor posicionado. Así, buscan avanzar con los acuerdos para la interna
El culebrón del radicalismo se robó la atención en el inicio de 2011. Las peleas entre Ricardo Alfonsín, Ernesto Sanz y Julio Cobos ganaron terreno en los panoramas políticos. Pero el Peronismo Federal no goza de buena salud. Y esto no es nuevo: a partir del fallecimiento del expresidente Néstor Kirchner, se profundizaron las divisiones y las estrategias de cada candidato.

Hasta ese entonces, todos habían buscado tomar distancia del líder del PRO, Mauricio Macri y cada cual soñaba con su propio proyecto presidencial. Hoy, la realidad marca otra cosa: pese a las turbulencias, el jefe de Gobierno porteño sigue siendo el rival más fuerte que tiene Cristina Fernández y por eso todos buscan avanzar en acuerdos con él.

Luego de una tímida tregua con el gobernador Daniel Scioli, con la esperanza de que éste cambiara el rumbo y se animara a ser candidato a presidente, el equipo de Francisco De Narváez volvió al rumbo original. Públicamente, no dice a quién le gustaría acompañar como candidato a gobernador, pero por lo bajo sus asesores deslizan la idea de que Macri es el aliado más convincente.

“Por ahora, es el que mejor mide”, afirman, al tiempo que descartan a Eduardo Duhalde: “Representa a la vieja política, nosotros nos queremos alejar de eso”.

Pero esa “vieja política“también mira a Macri. Su primo, y precandidato a gobernador bonaerense, Jorge Macri mantuvo varias reuniones en el verano con Graciela Camaño, aspirante al mismo puesto por el PJ disidente. Incluso, ayer el propio Duhalde volvió a dejar abierta la posibilidad de entablar “un frente o alianza” con Macri.

El jefe de Gobierno, envalentonado por estos rumores y por algunas encuestas que le sonríen, ayer reunió a su tropa. Dicen que no dejó dudas sobre sus aspiraciones presidenciales.

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