La mandataria repasó los logros de su gestión, sobre todo en materia de desendeudamiento y mejoras sociales. "Va a ser incómodo para los que quieran sacar los derechos que ganó la gente", advirtió. Anunció la reestatización de los trenes y criticó a la Corte y al "Partido Judicial"
La frase comenzó como una ironía pero terminó en una advertencia muy fuerte sobre el país que dejará la presidenta Cristina Fernández en unos meses, al concluir su mandato. "No voy a dejar un país cómodo para los dirigentes, tienen razón. Voy a dejar un país incómodo. Efectivamente, va a ser muy incómodo, sobre todo si quieren sacar derechos que ha ganado la gente", avisó ayer la mandataria en el final de su discurso de casi cuatro horas, con el que dejó abierto un nuevo período, el 133, de sesiones ordinarias en el Congreso.
El epílogo de su mensaje, que arrancó una de las ovaciones más prolongadas de la Asamblea Legislativa, estuvo en sintonía con otra advertencia muy anterior, pronunciada el 25 de mayo de 2003. Aquel día, desde la Plaza de Mayo, Cristina Fernández había exhortado a los argentinos a organizarse para "defender las conquistas y los derechos" que se alcanzaron en los últimos años. "Si no cuidan lo que es de ustedes, van a venir otra vez por ustedes, como han hecho en toda nuestra historia", planteó entonces. Ayer, en línea con aquella reflexión, la jefa de Estado demostró que también ella hará lo necesario para resguardar los avances de la década. "Claro que va a ser un país no cómodo para los dirigentes, sobre todo para los que quieran privatizar YPF, o Aerolíneas Argentinas, o quieran dar de baja los dos aumentos por año a los jubilados", subrayó, entre aplausos y legisladores que se levantaban de sus bancas para expresar su apoyo.
La referencia a la Argentina que dejará como legado el 10 de diciembre se convirtió en la primera alusión explícita de Cristina a la transición presidencial. La mandataria contó que se le había ocurrido reflexionar sobre el tema tras leer una nota de ayer en el diario La Prensa, que hablaba del "país incómodo" que, según la oposición, heredará el mandatario que sea electo este año. Ese párrafo no fue el único condimento electoral incluido por CFK en su larga disertación sobre "el estado de la Nación", como corresponde a cada 1º de marzo. La jefa de Estado eligió como principal anuncio de la jornada –y así frustró, quizá temporariamente, la expectativa de quienes aguardaban noticias en materia crediticia– la presentación de un proyecto de ley para nacionalizar la administración de todos los ferrocarriles del país. La novedad coincidió con las efemérides, lo que le agregó simbolismo: el 1º de marzo de 1949, Juan Domingo Perón anunció la estatización de los trenes, por entonces en manos británicas. "Hoy (por ayer) voy a enviar a esta Cámara un proyecto de ley para recuperar la administración por parte del Estado de los trenes. No me mueve ningún afán estatista, sino recuperar la administración para poder hacerlo bien. Es para mejorar la eficacia", anunció. Antes, había hecho un repaso de las obras de modernización (el ingreso de las nuevas formaciones chinas, el cambio de vías y durmientes) que ya se completaron en las líneas Sarmiento, San Martín y Mitre, más las acciones que están en curso en el Roca.
Fue inevitable que en ese momento del discurso mencionara al ministro de Interior y Transporte, Florencio Randazzo, uno de los precandidatos a presidente del FPV.
Otro rasgo central del discurso fue la crítica a sectores del Poder Judicial y también a la Corte Suprema. La presidenta se refirió en duros términos al "partido judicial", del que dijo que "no puede independizar la ley de la Constitución". Sostuvo que "la justicia debe ser independiente del poder político y de las corporaciones, pero hay un sector de la justicia que pretende independizar la ley de la Constitución mediante la aplicación reiterada de medidas cautelares", momento en el que destacó el caso de la Ley de Medios.
En cuanto a la Corte, los cuestionamientos de la presidenta comenzaron con el subrayado de que la demora del inicio del juicio oral por encubrimiento de la causa AMIA en tiempos del menemismo es responsabilidad del tribunal que preside Ricardo Lorenzetti. "Por todo eso, los cartelitos de la AMIA podrían ser dirigidos hacia otro lugar", ironizó una chispeante Cristina, luego de que algunos legisladores opositores mostraran carteles con alusiones al atentado sufrido por la mutual judía. Evidentemente, la mandataria tenía muy en claro en qué lugar se encontraba sentado Lorenzetti, presente en el recinto. El titular de la Corte estaba ubicado a su derecha, en la primera fila del palco para invitados especiales, una bandeja reservada para gobernadores y autoridades de otros poderes del Estado, como la procuradora Alejandra Gils Carbó. Al referirse a los responsables de la postergación del juicio por el encubrimiento, Cristina movió las manos para indicar hacia su derecha: quedó claro lo que quería decir.
Otra crítica al máximo tribunal, otra vez muy fuerte, se escuchó cuando la presidenta recordó que el atentado a la Embajada de Israel en 1992 debía ser investigado por la Corte y que hasta ahora no se conoce ningún avance en el caso. Mientras la mandataria desarrollaba su argumentación, la transmisión de TV intercaló primeros planos de Lorenzetti. Adusto, inmóvil, el magistrado acaso pensaba en lo que contestará mañana en la ceremonia de apertura del año judicial. Para completar su reflexión sobre la actualidad de la Corte, la jefa de Estado repudió una reciente resolución del tribunal supremo, firmada por Lorenzetti, Elena Highton de Nolasco, Carlos Fayt y Juan Carlos Maqueda, en la que se ordenó cerrar una investigación sobre las torturas, estaqueos y vejámenes cometidos contra conscriptos que combatieron en la guerra de 1982 por parte de sus propios superiores. "Me siento profundamente conmovida y creo que tienen que ir a la Comisión Interamericana de Derechos Humanos", remarcó Cristina, visiblemente emocionada, quien se considera "una abanderada de la causa Malvinas". Esta crítica a la Corte –la tercera del discurso– motivó aplausos de los gobernadores Daniel Scioli (Buenos Aires), Sergio Urribarri (Entre Ríos), Martín Buzzi (Chubut) y Eduardo Fellner (Jujuy).
Como en todas las aperturas de sesiones ordinarias, Cristina dedicó la mayor parte de su discurso a hacer una revisión pormenorizada de cada área de la gestión. Habló de la actualidad de los ministerios, con los resultados obtenidos pero haciendo eje en los elogios que cosechó la Argentina desde organismos multilaterales, como el Banco Mundial, o publicaciones especializadas del sector financiero, como el diario británico Financial Times. De hecho, la mandataria había comenzado su exposición citando a un columnista de ese matutino, Joseph Cotterill, quien había informado que los bonos reestructurados de la deuda argentina con vencimiento en 2033 subieron su cotización.
El informe sobre la actualidad del Ejecutivo se detuvo largamente en el desendeudamiento en proporción al Producto Bruto Interno, sobre todo en dólares y con el sector privado, que CFK estimó en 9,7% del PBI. Finalmente, tras hacer un balance de las principales obras de infraestructura inauguradas en el último período, tuvo su primer momento picante cuando la presidenta abordó el tema de los recientes acuerdos de cooperación firmados con China.
Consciente de que la "asociación estratégica integral" con el gigante asiático despertó cuestionamientos en la oposición y el sector empresario, la presidenta le dedicó un largo párrafo a la geopolítica internacional. Recordó el diálogo retomado por los Estados Unidos con Cuba y los periódicos viajes de Angela Merkel a China. "Durante mucho tiempo nos propusieron relaciones carnales con aquellos que no nos daban nada (NdR, en alusión a EE UU). ¿Cómo no vamos a tener relaciones normales con un país que es la principal potencia económica del mundo? No se puede ser tan estúpido, no se puede tapar el sol con la mano. ¿Vamos a ignorar a 1353 millones de chinos? No se puede ser tan colonizado, tan subordinado intelectualmente. Por favor salgan del corsé intelectual y colonial que les han metido en la cabeza desde los medios de comunicación", exhortó, mientras en tres cuartos del hemiciclo de la Cámara Baja se veían aplausos y sonrisas. El resto del recinto, hacia la izquierda, era todo seriedad y rigidez. Esforzando la garganta y en medio de los aplausos, para clausurar su exposición la mandataria enumeró los logros de la década kirchnerista y el legado para la dirigencia que la va a suceder.
"Es un país con 6,9% de desocupación, es un país con 6 millones de jubilados, con el salario y la jubilación más alta de Latinoamérica, con la mayor inclusión previsional de la que se tenga memoria, es un país con mayor nivel de porcentaje industrial de su PBI, donde se respetan los Derechos Humanos, donde se respeta la división de la Constitución, es un país donde el gobierno le ha dado más que nunca el mayor presupuesto al Poder Judicial", repasó la jefa de Estado, y concluyó: "Sí, es un país difícil para los dirigentes, pero no para la gente". «
Retrospectivas y perspectivas: 10 claves del discurso presidencial ante el Congreso y el pueblo
Iron mountain
- "La tragedia de Iron Mountain, ese incendio en que 12 bomberos perdieron la vida, fue intencional para destruir documentación." En 2014, Tiempo reveló que durante el siniestro de Barracas las llamas destruyeron información que pudo ser clave para avanzar en causas por presunto blanqueo de activos que se siguen contra el BNP Paribas y el JP Morgan Chase Bank, entre otros bancos.
paritarias
- "Muchos argentinos accedieron a sus primeras vacaciones producto de las paritarias, la inclusión, la actualización jubilatoria y del poder adquisitivo de los salarios." Cristina señaló que, tras 12 años consecutivos de esa política, el salario mínimo vital y móvil trepó de $ 200 en 2003 a $ 4716 durante el año pasado. Y destacó la creación de 6 millones de puestos de trabajo.
pro.cre.ar y ahora 12
- "El plan de viviendas Pro.Cre.Ar generó en tres años 200 mil créditos hipotecarios. En 129 años de vida, el Banco Hipotecario otorgó un millón de créditos". En relación a Ahora 12, Cristina dijo que "hizo retornar el crédito. A las señoras a las que no les gustó (el plan) también compran con Ahora 12, porque a quién no le gusta comprar cosas lindas en 12 cuotas sin interés."
catástrofes anunciadas
- "Quiero felicitar a todos los argentinos y en especial al equipo económico de mi gobierno que supo y me ayudó a llevar adelante la dura tarea de remontar todas las expectativas que se habían volcado en cuanto a lo que iba a ser el año 2014 para todos nosotros, un año en el que nos auguraban (desde el establishment financiero, empresario y partidario) catástrofes financieras."
desendeudamiento
- "Señoras y señores legisladores, hemos desendeudado definitivamente a Argentina", subrayó CFK. "Ya nunca más gobiernos que tengan que tomar deuda lo harán para pagar deuda. Si nos endeudamos, que sea para obras de infraestructura, para proyectos de crecimiento para que puedan disfrutar la argentinos pero no para ganancia del sector financiero internacional."
"Justicia en serio"
- "Nos hacemos cargo de nuestras cosas pero también de todo lo que nos dejaron sobre nuestras espaldas, mochilas bastantes cargadas", enfatizó la presidenta con la mira en la oposicion. Y, al mencionar la causa AMIA, dijo: "No la utilicen más y pidan justicia en serio. Pidan que el Poder Judicial actúe en serio porque lo que ha pasado es realmente bochornoso."
el partido judicial
- "El Poder Judicial nunca puede ser independiente de la Constitución. No pueden juzgar y firmar cualquier cosa. Últimamente, el partido judicial se ha independizado, pero de la Constitución, de las leyes, de los Códigos, de todo el sistema normativo vigente y entonces sustituye lo que es una atribución específica del Poder Ejecutivo, votado por el pueblo, y del Poder Legislativo."
el "pato" preferido
- "Sería bueno que (los dirigentes opositores) especificaran qué es lo que quieren cambiar, porque a la gente le dejo un país muy cómodo, con el salario más alto de América Latina, con la jubilación más alta de América Latina, con el mayor nivel de porcentaje industrial en su PBI, con el mayor presupuesto para el Poder Judicial", advirtió Cristina.
mercado interno
- La Argentina, recordó la presidenta en su discurso, sorteó el impacto de la crisis económica internacional de 2008 "con la decisión política de seguir adelante con un modelo que ha hecho del consumo interno, del mantenimiento y la generación de empleo genuino, del fortalecimiento del empresariado nacional, los ejes para sostener la economía".
trenes, al estado
- "Voy a enviar un proyecto de ley para recuperar la administración de los ferrocarriles argentinos por parte del Estado. En estos dos años y medio se demostró que el Estado puede ser mejor administrador que los (concesionarios) privados, ahorrando una cantidad de recursos enormes que hoy se pagan a las empresas que tienen operación", anunció Cristina.











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