Cristina prometió a empresarios intervenir si estímulo de Brasil impacta en la Argentina

Cristina prometió a empresarios intervenir si estímulo de Brasil impacta en la Argentina
La Presidenta recibió a representantes argentinos del Comité Argentino- Brasileño. Le plantearon preocupación por la instalación de firmas chinas en la región. Cautela ante medidas adoptadas por Rousseff.
La presidenta Cristina Fernández recibió ayer a los representantes argentinos del Comité Empresario Argentino- Brasileño. Los industriales plantearon la preocupación que comparten con sus pares brasileros por el ingreso de firmas chinas en la región.

Destacaron también las medidas que adoptó Brasil para mejorar el tipo de cambio real de la industria sin devaluar, pero prendieron una luz de alerta ante posibles impactos en la Argentina.

La mandataria les prometió intervenir si esto llegara a suceder. El sector privado destacó el valor de la convocatoria de los gobiernos para elevar propuestas y que en Brasil se estén replicando encuentros similares para acordar una posición conjunta.

El Comité Argentino-Brasileño tomó impulso en la última cumbre de las presidentas Cristina Fernández y Dilma Rousseff. En este marco, la presidenta argentina recibió en Casa de Gobierno a Enrique Pescarmona, José Ignacio de Mendiguren, Enrique Eskenazi, José Cartellone, Cristiano Ratazzi, Jorge Brito, Hugo Sigman, Claudio Cirigliano, y Antonio Estran y Gendre. De la reunión formaron parte también los ministros Amado Boudou (Economía), Julio de Vido (Planificación), Débora Giorgi (Industria) y el canciller, Héctor Timerman.

Durante el encuentro en el despacho presidencial -que se extendió por casi una hora-, la jefa de Estado se detuvo en el relato sobre la relación bilateral con Brasil y los empresarios contaron sus experiencias comerciales con el principal socio de la Argentina.

Cartellone enumeró las dificultades que tienen las empresas argentina para obtener obras públicas en Brasil, mientras que a la inversa se abren grandes facilidades. Similar situación planteó Eskenazi en cuanto al rubro energético; contó las trabas para la instalación de una planta de lubricantes.

En tanto, Sigma destacó la complementación tecnológica entre ambos países. Cuando llegó el turno de Ratazzi, comenzó a hablar de la situación de la industria automotriz y las dificultades que enfrenta, pero la Presidenta intervino con una humorada: Le dijo que es la misma empresa en los dos países y que entonces los problemas se solucionan puertas adentro.

Los asesores del Gobierno nacional tomaron nota de cada uno de los planteos empresarios, para que sea el Comité bilateral el que encuentre soluciones al respecto. La Presidenta pidió a los empresarios que busquen soluciones a los inconvenientes que encuentran y se comprometió a evaluarlas.

Muestra de ellos fue el hecho de que participaran del encuentro los tres ministros del área económica productiva del Gobierno y la cancillería. Boudou recibió el expepedido para gestionar ante Brasil que se iguale el trato de firmas argentinas y brasileñas para el acceso a los créditos productivos que otorgan los bancos cariocas. Timerman será el encargado de trasladar los avances de la reunión a Brasil.

La idea del Comité bilateral es encontrar salida para evitar que problemas comerciales terminen por afectar el proceso de integración al que apostaron fuerte Cristina y Dilma en la cumbre del viernes pasado en Brasilia.

CHINA. Durante el encuentro no podía pasar por alto la evaluación sobre las medidas que vienen anunciando Brasil para frenar una revaluación del real sin caer en una devaluación y manteniendo la competitividad de su industria.

La mayor preocupación tanto a un lado como a otro de la frontera es la competencia de los productos chinos, que suelen ingresar con precios subsidiados y desplazar a los productores locales. Los empresarios argentinos saben que el paquete anunciado por Rousseff tiende a preservarlos de ello.

Si bien aún no tienen un escenario claro sobre cómo podría impactar en la Argentina, manifestaron algunas preocupaciones ante un posible impacto negativo puertas adentro. La jefa de Estado pidió que desde el sector privado se evalúen las consecuencias y se comprometió a intervenir de ser necesario, no cerrando fronteras sino con mayor integración y en el marco del Comité bilateral.

Los empresarios trasladaron también el temor que genera la llegada de empresas chinas comprando compañías locales. Le transmitieron a la Presidenta que esas inversiones pueden ser atractivas en el corto plazo pero preocupan en la medida que no formen parte de un plan estratégico de desarrollo del país

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