De Cristina a Peralta: "Los que se quejan no merecen ser gobierno"

De Cristina a Peralta: "Los que se quejan no merecen ser gobierno"
En un acto en El Calafate, la Presidenta le apuntó de manera frontal y con ironías al gobernador; éste le respondió y se recalentó la tensión interna en el oficialismo

Ya no hay disimulos ni frases elípticas. Ayer, la presidenta Cristina Kirchner eligió un discurso frontal, crudo y por momentos irónico para cuestionar al gobernador Daniel Peralta. "Los que se quejan no merecen ser gobierno", afirmó y provocó aplausos, talló en la interna política provincial y marcó sus profundas diferencias con quien fuera el hombre elegido por los Kirchner para gobernar Santa Cruz.

Fue uno de los puntos más duros del discurso la jefa del Estado, principal oradora en el acto que recordó el 136° aniversario del Bautismo del Lago Argentino. Recordó que durante los 90 Santa Cruz no recibía obras por sus diferencias con el gobierno de Carlos Menem. "Nunca eso fue motivo de queja ni de excusa", y en medio de los aplausos agregó: "Los que se quejan no merecen ser gobierno, ni acá ni en ninguna parte", y completó "porque si se quejan los gobernantes, qué le queda a la gente".

En otro momento, ironizó: "Hace más de 10 años que [Néstor Kirchner] no gobierna Santa Cruz, ¿cómo se nota, no?"

Cristina Kirchner y el gobernador de Santa Cruz no se hablan desde hace ocho meses, en medio de una crisis política y económica que puso en jaque el gobierno de Peralta. Entre sus enemigos más acérrimos, el gobernador cuenta a la mitad de los intendentes, que ayer aplaudieron a Cristina y sonrieron cuando ella prometió que seguiría ayudándolos desde la Casa Rosada.

"Les quiero agradecer a los intendentes -afirmó la Presidenta a los siete jefe comunales que la acompañaban- hacen una gran tarea, sin ningún apoyo que no sea del gobierno nacional, y les ponen palos en la rueda? yo les pido a todos que si no hacen cosas, que dejen trabajar tranquilos a los que trabajan."

Desde Río Gallegos, Peralta respondió los dichos de Cristina y pidió que la oposición interna lo deje gobernar: "Ojalá los diputados de La Cámpora y de los sectores políticos que responden a los teléfonos de Buenos Aires dejen trabajar tranquilos a los ministros y funcionarios de este gobierno". Y devolvió las ironías: "No más palos en la rueda, siempre es bueno coincidir con la jefa del Estado". Según añadió, "reclamar lo justo no es quejarse".

Antes del acto, Cristina Kirchner inauguró la ampliación del aeropuerto operado por la empresa London Supply (empresa relacionada con el caso Ciccone). Allí se cruzó con el cantante el Chaqueño Palavecino, que a la noche había cantado en el festival y saludó a turistas franceses que regresaban a su país. La jefa del Estado aseguró que la triplicación del aeropuerto de El Calafate (pasó de 3000 a 9000 metros cuadrados) se realizó con fondos nacionales, debido "al altísimo grado de endeudamiento que tiene la provincia".

Durante el acto, la jefa del Estado se conectó por videoconferencia con la localidad de Perito Moreno, para inaugurar obras. "No vamos a tirar ni un solo árbol. Los árboles son sagrados, no se tocan, por lo menos, acá en El Calafate, sobre mi cadáver", dijo, en una alusión a la tala de árboles en la avenida 9 de Julio para la instalación de una trayecto del Metrobus, iniciativa del jefe de gobierno porteño, Mauricio Macri (ver página 14).

Antes de partir a Río Gallegos, Cristina posó divertida sobre el capot de una "coupé justicialista", uno de los autos antiguos que ayer participaban del tradicional desfile. Minutos antes, en el discurso, arriesgó una frase casi inesperada, "Aquellos que tienen tantas cosas, que tienen todo, no tienen tiempo de mirar ni de escuchar a Dios. Mirá, Lito [en referencia al cura Carlos Álvarez], decí que no hay Papisa, si no te estoy disputando algún lugar"..

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