La Presidente dio a conocer ayer la firma de un decreto reivindicatorio por el cual se reactivará un proyecto que se había impulsado inicialmente en 1995, pero que se vio frustrado en ese momento por diferencias políticas con el Gobierno nacional que encabezaba Carlos Menem.
Algo similar ocurrió con otros que se hallaban en la cuenca carbonífera, donde a través de videoconferencias la jefa de Estado también inauguró la Escuela Superior de Minería en Río Turbio y un aeródromo en 28 de Noviembre. Antes había establecido un enlace con la localidad bonaerense de Mar Chiquita para habilitar un tramo de 14 kilómetros de la ruta interbalnearia Nº 11.
Lo expresado a viva voz y con la emoción que la embargaba, hizo que las autoridades que la acompañaban en la mesa de cabecera espontáneamente se pusieran de pie para aplaudirla, entre ellos los ministros de Planificación Federal, Julio de Vido y de Desarrollo Social, Alicia Kirchner; el vicegobernador Fernando Cotillo; el vicepresidente primero de la Legislatura santacruceña, Mauricio Gómez Bull y el intendente anfitrión, Raúl Cantín.
PERALTA AUSENTE
Como era de esperar, no estuvo presente el gobernador Daniel Peralta y si bien la presidente no lo nombró, lanzó un elíptico mensaje que muchos interpretaron que iba dirigido hacia el mandatario provincial.
“No es justo que además de bancarnos el frío y el viento tengamos que bancarnos otras cosas que afortunadamente no van a durar”, dijo la mandataria.
Fue tras haber señalado “que un pajarito me contó que anduvieron asustando a la gente de Río Gallegos diciéndoles con la llegada del Interconectado la factura de energía iba a costar más cara y esto es una mentira porque la gente va a pagar un 30 % menos” y además “a la empresa Servicios Públicos le representará un ahorro anual de 61 millones de pesos”.
REIVINDICACION
HISTORICA
Más tarde y a modo de introducción para referirse al proyecto de las zonas francas dijo que el mismo fue una iniciativa de Néstor Kirchner que, cuando era gobernador, había logrado en 1995 un acuerdo con el gobierno nacional que por entonces estaba a cargo de Carlos Saúl Menen, aunque en rigor no lo mencionó expresamente.
Sin embargo, recordó, esa ilusión se diluyó cuando comenzaron las diferencias políticas “con la administración económica que gobernó al país entre 1989 y 1999”, la cual puso trabas a lo que se había convenido, hasta que finalmente ese acuerdo fue formalmente revocado por el Ministerio de Economía de la Nación en 2001, cuando el Poder Ejecutivo ya lo ejercía el radical Fernando de la Rúa, aunque tampoco mencionó el nombre de ese mandatario.
Todo ello la llevó a decir que en aquellos tiempos “yo pensaba cuánta falsedad hubo, porque a nosotros (los santacruceños) nos castigaron por tener diferencias políticas”.
No obstante, dijo que ahora las cosas son distintas porque, a modo de ejemplo, citó que hace poco tiempo no tuvo reparos en conceder una zona franca para Santa Fe a pedido del gobernador de esa provincia, Antonio Bonfatti.
“Es que yo no gobierno para una determinada provincia sino para todas, gobierno para 40 millones de argentinos y argentinas y cuando tomo las decisiones priorizo una mejor calidad de vida para la gente”, afirmó.
YA ESTA EL DECRETO
Inmediatamente después precisó que ya había firmado el Decreto Nacional Nº 1.388 con fecha 12 de setiembre que se publicará este lunes en el Boletín Oficial “para restituir a la provincia de Santa Cruz el cumplimiento de un convenio del 5 de diciembre 1995, que implica la creación de las zonas francas de Río Gallegos y de Caleta Olivia”.
A mismo tiempo precisó que una parte de la resolución de esa normativa, queda sentado que habrá un plazo de 90 días para que se instrumenten las respectivas licitaciones en torno a las concesiones de esos delimitados territorios que tendrán beneficios especiales.
“Queremos que las cosas se hagan con mucha rapidez” sostuvo Cristina, para luego traer a la memoria que allá por 1996 ya se había conformado una unión transitoria de empresas en Río Gallegos que nucleaba a empresarios interesados en hacerse cargo de la zona franca de esa ciudad, entre ellos Carlos Costa (padre de actual diputado nacional radical Eduardo Costa), hecho que motivó una leve silbatina de muchos de los asistentes al gimnasio municipal.
Ante esa circunstancia, la jefa de Estado pidió que se dejara de lado este tipo de expresión, acotando que solo mencionó ese nombre a modo de referencia, pero también en ese punto muchos recordaron que hace pocos días Eduardo Costa anunció, en medio de su campaña para la reelección en su cargo, que él se ocuparía de reimpulsar ese mismo proyecto que finalmente ayer fue confirmado por la Presidente.
Para cerrar su discurso, Cristina expresó que sentía que estaba cumpliendo un sueño de esperanza para miles de comprovincianos que en su momento trazara Néstor Kirchner y afirmó: “trataremos también de estar cumpliendo con Dios porque Dios quiere cosas buenas para los argentinos”.













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