Todos los sectores políticos están trabajando con vistas a las internas y las generales, aunque aún hay muchos autopostulados a jefe comunal, lo que no colabora para encontrar los consensos entre las grandes líneas locales.
Cierto es que para algunas cosas hay tiempo pero para otras ya los corren las fechas. Por ejemplo, quienes van directamente a las internas abiertas y obligatorias de agosto, aún tienen camino para acomodar las cargas; pero para quienes como los radicales van a una interna partidaria en abril, el cronograma de fechas se les viene literalmente encima.
Esta diferencia no se nota en cuanto a la militancia, porque en todos los sectores hay movimientos, reuniones, actos pequeños, comidas, cónclaves y mucha, mucha conversación. Certezas aún no, pero charlas y elucubraciones es lo que sobra a estas horas en la política local.
Para abonar aun más el panorama de confusión, por un lado parece que las internas abiertas se realizan pero han encontrado la vuelta para un nuevo sistema de colectoras, ahora llamadas “listas adherentes”, pero es el mismo perro con otro collar y la dirigencia local lo sabe de memoria.
Para que le quede claro al lector: las colectoras o las adherentes son listas que van pegadas al mismo candidato a presidente o a gobernador, pero con otros candidatos locales y a legisladores. Es claro que la dirigencia nacional o provincial, según se trate, se beneficia con más votos y los distritos y las secciones se perjudican, porque a ellos los votos se les dividen, mientras en el alto nivel se suman.
El tema está en discusión en el kirchnerismo y hay un hervidero en todos los niveles con esta posibilidad que amenaza los triunfos distritales, razón por la cual los intendentes peronistas y los dirigentes de los distritos se oponen absolutamente a esta mecánica que, en definitiva, no debiera permitirse. Porque las internas abiertas y obligatorias, en definitiva, nacieron de una ley votada para sanear la política de las prácticas desleales, por llamarlas de algún modo. Sin embargo, ya encontraron la vuelta en la Casa Rosada para permitir que otras listas se cuelguen, en este caso, de la presidenta, para la elección de octubre.
Esta cuestión tendrá clara incidencia en las candidaturas distritales, porque más de un dirigente se niega a presentarse si hay listas adherentes ya que sabe que padecerá en forma directa el perjuicio. Más aun, muchos de los postulantes que ahora anuncian que se postularán están buscando en forma encubierta ser llamados para ir en la lista de concejales. Otros en realidad se han lanzado en serio, pero como veremos en este informe, “hay de todo en la viña del Señor”.
El oficialismo local
En el oficialismo local, ya completamente retornado a la Unión Cívica Radical, hay una indefinición clara y concreta que surge de no tener resuelta la candidatura a intendente, sencillamente porque el jefe comunal Héctor Gutiérrez no define todavía –quizá porque a nivel nacional no hay nada claro en su partido- si se va de legislador o se queda para un nuevo período.
La cuestión no es menor porque si llega a integrar una lista de legisladores, habrá que resolver la sucesión, lo que nunca es sencillo después de muchos años de liderazgo como tiene Gutiérrez.
En principio el sector del jefe comunal va a las internas radicales apoyando a Ernesto Sanz y en contra de Ricardo Alfonsín; este grupo al que se enfrentará tiene a nivel local como referente a Guillermo Illia y el candidato a intendente puede resultar Vicente Ardissone.
Esta interna, ya no en Pergamino sino en todos los niveles, es clave porque de acuerdo a cómo le vaya a Sanz, las posibilidades de Gutiérrez crecen para ser legislador y si le va mal a su candidato su posible candidatura para el Parlamento comenzaría a desvanecerse.
Por eso la interna de partido radical de abril es clave en Pergamino, ya que define en buena medida el futuro del oficialismo en términos de candidatos para octubre.
Sin embargo hay otro interrogante no menos importante que el planteado, respecto de si el intendente se va o se lanza para una reelección y es, justamente, quién lo sucederá.
En este sentido se habla mucho de Omar Pacini como el elegido, pero en la grilla le sigue de cerca Gabriela Taruselli. Ambos son de plena confianza de Gutiérrez y entre ellos podría estar el postulante, salvo que -como nos tiene acostumbrados el jefe comunal- tenga una carta oculta en la manga, de la que no habla ni hace gestos y a último momento la saca a relucir.
Mientras tanto, y en un guiño claramente dedicado al radicalismo, el intendente ha elegido a los reemplazantes de su gabinete dentro de la propia UCR; ya no parece ser interesante la “pata peronista” y, en cambio puso a Silvia Mendoza como secretaria de Desarrollo Social, una radical de pura cepa, para reemplazar a un peronista como Néstor Pobliti. Otro ucerreísta de cuna que entrará en funciones es José Apesteguía, que asumirá en la vacante Secretaría de la Producción. (ver página 23)
Volviendo al caso Mendoza, cabe señalar que por primera vez durante la gestión Gutiérrez un radical ocupa la estratégica secretaría, donde siempre se colocó a peronistas que tenían acuerdos con el jefe comunal, como lo fueron en su momento Eduardo Cocconi o Carlos Lapetina. No es un gesto menor si se sabe leer la política local.
Al radicalismo le molestaba profundamente esta cuestión, pero la toleraban porque sabían que Gutiérrez armaba la Integración Cívica con distintos sectores, incluso en aquella etapa jugaba como radical K. Pero ya vuelto a la UCR, el jefe comunal parece decidido a jugar con los propios y así lo refleja su gabinete.
Pero no por lo dicho el intendente resigna la Integración Cívica, porque la considera su creación y es un sello por el que está dispuesto a pelear para mantenerlo -según circula- aun teniendo que enfrentar al presidente y vice del agrupamiento que son Carlos Ferreyra y Eduardo Cocconi, ambos apoyando ahora al cooperativista Raúl “Luli” Scaglia, que se ha lanzado como candidato a intendente por una vertiente del kirchnerismo, como es de público conocimiento.
Hasta abril las novedades del radicalismo serán bien pocas, porque como decimos serán las internas partidarias las que terminarán de conformar el escenario y los candidatos locales del oficialismo.
Peronistas oficialistas
De pasada nombramos a uno de los candidatos ya lanzados en forma efectiva para la intendencia, Raúl Scaglia, ex presidente de la Cooperativa Eléctrica que finalmente se ha declarado kirchnerista, tanto que para su acto de bautismo invitó a Gabriel Mariotto, el secretario de Medios a nivel nacional. Y las invitaciones al acto llevaban su foto y otra de la propia Cristina Kirchner.
Los adláteres de Scaglia son, como se dice más arriba, Eduardo Cocconi, el senador Carlos Ferreyra -definitivamente jugado con el Frente para la Victoria-, Roberto Azpeitía y Nélida Bernal, entre otros.
Pero el peronismo oficial, del Partido Justicialista conducido por Manuel Elías que apoya a Cristina Kirchner y a Daniel Scioli, está trabajando en función de la posible postulación a jefe comunal del propio Elías y quienes lo rodean afirman que hay un 80 por ciento de posibilidades de que se lance.
A esta versión Elías no la confirmó en su totalidad y en cambio dijo que está conversando con fuerzas afines como el Grupo Colina, el Frente Grande y el Frente para la Victoria. Porque hay diferencias entre los sectores, pero no insalvables ya que en definitiva el proyecto es común y sobre la base de ese consenso seguirán tratando de aunar voluntades.
Las definiciones vendrían una vez que se resuelva cómo se reglamentará la ley de internas provinciales, si habrá listas adherentes o colectoras y recién al final se verá el asunto de las candidaturas.
Mientras tanto Elías trabaja codo a codo con el ministro de Agricultura de la Nación, Julián Domínguez, y precisamente esta semana viajó con el funcionario a Carmen de Areco para entregar fondos para caminos rurales y la devolución de las retenciones al trigo y allí se encontraron también con la ministra de Desarrollo Social, Alicia Kirchner, que fue a inaugurar una escuela entre otros beneficios para el lugar. Acompañando a la funcionaria iba Lisandro Bormioli y la buena relación entre Domínguez y Kirchner está ayudando a mejorar las relaciones entre Elías y Bormioli. Veremos qué surge de la relación de ambos con Pedro y Julio Courtial, camino a un consenso general, preelectoral.
Dentro del peronismo oficialista, Rosa Tulio trabaja cerca de la ministra de Obras Públicas de la Provincia, Cristina Alvarez Rodríguez, y por el momento niega tener interés en lanzarse como candidata a intendenta, dicho esto sin dejar la militancia ni su lugar en el oficialismo provincial.
En cuanto a la tarea política de Lisandro Bormioli, se sabe que está trabajando junto a los militantes y los equipos técnicos del espacio Colina para delinear el plan de acción de la plataforma electoral, a partir de ejes estratégicos de trabajo. Asimismo, mantiene encuentros con diferentes sectores de la sociedad para intercambiar ideas en torno a las cuestiones particulares de cada sector.
También comentó que se están recorriendo los distintos barrios y pueblos de campaña del distrito. Sin descuidar una campaña de afiliación del espacio Colina con el objetivo de la conformación del partido a nivel nacional.
Lisandro Bormioli, aunque aún no lanzó formalmente su candidatura, es uno de los precandidatos del kirchnerismo hacia la interna abierta de agosto.
También hay otros dirigentes del peronismo que han declarado que se lanzarán como precandidatos a intendente, entre ellos Lisandro Mogliati, Maximiliano Brajer y Ricardo Ruggeri. Como se ve, hay cierta abundancia de pretensiones; habrá que ver cuando se realicen los lanzamientos qué performance alcanzan.
También sobre el fin de semana comenzó a circular la versión de que en Pergamino Martín Sabatella -el candidato a gobernador que pretende enfrentar a Scioli e ir con Cristina Kirchner- podría llevar como postulante a intendente a Julio Díaz, jefe de la Asociación Judicial Bonaerense. No está confirmada la versión, pero circula. Este sector que encabeza Laura Clark a nivel local podría entrar en una etapa de definiciones.
Peronistas disidentes
El peronismo disidente tiene certezas y dudas, todo al mismo tiempo, precisamente porque a nivel nacional no tienen resueltas sus candidaturas presidenciales y algunos tienen su candidato a gobernador y otros ni eso, de manera que están en una nebulosa.
En el plano de las certezas, Marcelo Pacífico se postula como candidato a intendente por el sector de Francisco De Narváez.
Esta semana que dejamos Pacífico estuvo en Expoagro en Baradero y allí almorzó con De Narváez y otros dirigentes entre quienes se encontraba Jorge Solmi, diputado provincial del sector.
Según los dichos, De Narváez está muy conforme con la performance de Pacífico como futuro candidato a intendente y con Solmi como legislador agropecuario del sector.
Hasta acá estaría todo definido, pero no saben si a nivel nacional van con Eduardo Duhalde o con Mauricio Macri, por ejemplo, y este problema que el año pasado era lejano, ahora comienza a cobrar importancia porque las fechas se acercan y no saber quién es el candidato a presidente comienza a ser un conflicto.
No es menor el problema para Esteban Morales, candidato a intendente de Eduardo Duhalde, porque a estas horas no sabe qué pasará con la postulación nacional; en principio Duhalde se presenta y tiene enormes posibilidades de ganar las internas del peronismo federal. Pero ¿hay acuerdo con Macri?
En el caso de Morales, obviamente que pretende que sea el peronista el candidato y no el líder del PRO y por ahora puede estar tranquilo porque no hay alianza, como el propio Macri dijo con toda claridad, pero a futuro nunca se sabe. En este sector, otro candidato asoma, es Raúl Pugno, que nació del mismo riñón duhaldista y luego se escindió.
Los que tienen puesta su mira en Macri son los dirigentes locales del PRO como Lucio Tezón u Omar Zucarini, que tienen la seguridad de que el jefe de la Ciudad de Buenos Aires ya está lanzado a la Presidencia, pero a nivel provincial van en un posible acuerdo con el duhaldismo que, en Pergamino, tiene como referentes a un sector que apuesta a esta alianza bonaerense, con Juanjo Giamé, Marcela Manfredini, Carlos Córdoba y Beatriz Pereyra, que juegan con el diputado provincial Orlando Yans del PRO y con Graciela Camaño del duhaldismo.
Todos los mencionados fueron parte de la comitiva que viajó a Mar del Plata el mes pasado para participar de un cónclave conjunto entre duhaldistas y macristas, alianza que veremos cómo termina. Porque de acuerdo con lo que viene sucediendo, hay alianzas provinciales y distritales de ambos sectores, pero a nivel nacional es donde no se juntarían las candidaturas.
Pero si se llegara a un acuerdo, y De Narváez es el candidato a gobernador de esta alianza, en Pergamino el sector de Pacífico-Solmi, el de Giamé y el de Morales deberían ponerse de acuerdo para llevar una sola lista, salvo que hagan como el kirchnerismo: más de una lista local que adhieren a los candidatos provinciales y nacionales.
Esta solución es relativamente satisfactoria, porque las listas adherentes hacen que se saquen votos unos a otros, como sucederá en el kirchnerismo, y se corren riesgos de lograr performances más bajas en el distrito por la dispersión que se genera.
Corolario
Como es evidente, este informe está dividido en tres grandes bloques: el radicalismo; el peronismo kirchnerista y el peronismo disidente; y en este sentido se reproduce en Pergamino las grandes líneas divisorias nacionales.
Lo que complica la historia en el caso local es que ninguna de estas vertientes tiene hoy un solo candidato, ni siquiera un solo grupo, sino varios, con lo cual se corre el riesgo de transformar los comicios en una lotería, si todos los que sueñan con postularse definitivamente lo concretan.
Sin embargo, no todos los que hoy amagan con postulaciones terminarán siendo candidatos efectivos a intendentes, es bueno advertirlo, porque después hay problemas con los sellos para presentarse o no logran los apoyos deseados para llegar a correr toda la carrera electoral que es larga y plagada de dificultades. Incluso porque hay que pasar por el tamiz de las internas abiertas y obligatorias de agosto, por lo menos, y ganarlas, para tener la autorización para presentarse a los comicios generales de octubre. Estas internas, a las que algunos dan poca importancia, serán clave porque quienes pretendan presentarse -aunque lleven una sola lista- deben hacer el acto comicial y llegar a un piso de votos del 10 por ciento, según la reforma que introdujo Daniel Scioli. De lo contrario su lista no será válida para la Justicia Electoral.
Por eso las definiciones serias vendrán en los dos meses venideros, cuando la realidad ya no puede disimularse y unos sobreviven y se postulan de verdad y otros deben abandonar sus pretensiones.


















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