Categórico repudio de partidos políticos y organizaciones sociales

Categórico repudio de partidos políticos y organizaciones sociales

Los bloques parlamentarios del FPV rechazaron la intervención a la AFSCA. También se sumaron el CELS, la APDH, la Defensoría del Público y legisladores de izquierda. El massismo se diferenció y apoyó la medida con matices.

La intervención decretada por el gobierno de Mauricio Macri a la Autoridad Federal de Servicios de Comunicación Audiovisual (AFSCA) y la Autoridad Federal de Tecnologías de Información y las Comunicaciones (AFTIC) generó un amplio repudio. Los bloques de senadores y diputados del FPV, el CELS, organismos de Derechos Humanos como la APDH, la Defensoría del Público y diputados de izquierda emitieron su rechazo al decreto, salvo el bloque que conduce el diputado Sergio Massa.

Los bloques del FPV de ambas Cámaras parlamentarias hicieron oír sus quejas a través de sendos documentos. Por caso, la bancada que conduce el senador Miguel Angel Pichetto consideró que el decreto presidencial no sólo desconoce los mandatos fijados por la ley sino que, además, "vulnera los principios de autarquía" de ambas instituciones. Por otra parte, recordó que el nuevo gobierno asumió con mensajes de respeto a las instituciones "pero está haciendo todo lo contrario con medidas discrecionales" como es la intervención.

Pero más allá de estas razones, los senadores advirtieron que la intervención esconde "los intereses concentrados de las telefónicas y un intento de esquivar las exigencias de control del espacio audiovisual; lo cual podría generar pérdida de empleos en las pequeñas y medianas empresas y cooperativas de televisión por cable del interior del país".

En tanto, los diputados del FPV sostuvieron que Macri "actúa de facto" y destaca "sus conductas antidemocráticas quien ha decidido gobernar por decreto, no convoca al Congreso a sesiones extraordinarias y pretende intervenir la AFSCA y la AFTIC desconociendo una ley que le impide hacerlo porque estos entes no dependen del Poder Ejecutivo". También señalaron que  no les sorprendió que el encargado de comunicar la intervención haya sido el ministro de Comunicación, Oscar Aguad, a quien llamaron "el milico".

La diputada del PST-FIT, Myriam Bregman también se sumó al repudio al sostener que el gobierno nacional "pasa por encima cualquier mínima discusión democrática en el Congreso" y abandonó "diálogo y el consenso" para realizar "intervenciones arbitrarias" con decretos.

La Asamblea Permanente por los Derechos Humanos (APDH) advirtió que el decreto "pone en vilo la calidad institucional" del país al "impulsar una serie de cambios que se encuentran en sentido contrario a lo normado por las leyes de nuestro país y a la legitimidad con la que se han establecido".

Por su parte, el Centro de Estudios Legales y Sociales (CELS) señaló que el decreto anula la autarquía del órgano y por ende se reforma la estructura de toma de decisiones federal. En ese sentido considera que "la consecuencia principal de esta medida es que las decisiones sobre la regulación del sistema de medios de comunicación quedarán sometidas a la única autoridad del Poder Ejecutivo".

La Defensoría del Público coincidió en denunciar la intervención como "una decisión autoritaria" porque "no contribuye al cumplimiento cabal de la legislación vigente" porque no se respetan los mecanismos de integración de los organismos donde están representadas las provincias, fuerzas políticas, universidades, sindicatos y pueblos originarios, entre otros. Incluso destacó que "resulta autoritaria porque no respeta la garantía de debido proceso prevista en la ley de Servicios de Comunicación Audiovisual para la remoción del Directorio".

El único espacio favorable a la intervención fue el interbloque UNA que responde a Massa. No sólo afirmaron que la intervención "es legítima" sino que además criticaron el desempeño del titular de la AFSCA, Martín Sabbatella. Sin embargo, el bloque massistas "exigió" que la reforma de la Ley de Medios se realice en el Congreso "respetando la división de poderes".

 

 

 

Máximo: "En el macrismo se está imponiendo el ala más dura"

El diputado nacional Máximo Kirchner repudió ayer la decisión de Mauricio Macri de intervenir la AFSCA y la consideró una medida autoritaria. "Algunos hablan de neofascismo, el de Macri es una especie de ceofascismo que se quiere llevar por adelante a todos", opinó.

En una entrevista durante el último programa de 678, el hijo de los ex presidentes Néstor Kirchner y Cristina Fernández criticó también las últimas decisiones tomadas por decreto por el gobierno nacional, como el nombramiento de jueces de la Corte Suprema, y la represión a los trabajadores de Cresta Roja.

"Dentro de Cambiemos se está imponiendo el ala más dura", consideró en ese sentido y aseguró que "se acabó la campaña y el que está gobernando es el verdadero Macri".

Sobre estas últimas medidas, el legislador aseguró que el presidente "devuelve favores a (Héctor) Magnetto y al Grupo Clarín, saca a Sabbatella de la AFSCA y a 678 de la TV Pública".  Analizó que esas medidas "sólo se pueden hacer con la cobertura mediática a su favor", y sostuvo que "la devaluación no será televisada". Kirchner recordó que Macri obtuvo 51% de los votos en la segunda vuelta y "debería estar tranquilo". "Con el 22%, Néstor no le firmó ese pliego de exigencias a (José Claudio) Escribano. Macri con el 51 lo hizo", agregó.

También consideró que "la sociedad quiere seguir en el camino correcto, tener trabajo, vivienda. Venderle otra cosa a la sociedad va a ser mucho más difícil que en los 90”.

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