El socialismo ganó, muy ajustado, gracias al voto en la ciudad de Rosario. Gran elección del candidato de Unión Pro con apoyo del campo y del peronismo. Hubo corte de boleta
La nacionalización de la elección se expresaba anoche en las figuras políticas que llegaron a la provincia para festejar los resultados. El jefe de Gobierno porteño, Mauricio Macri, se mostró con Del Sel en varias oportunidades, mientras que el candidato presidencial de Udeso, Ricardo Alfonsín, llegó de apuro al comando de campaña del Frente Progresista para adueñarse de la porción del triunfo que le corresponde al radicalismo.
El santafesino Hermes Binner, postulante presidencial de Frente Amplio Progresista, evitó polemizar pero se mostró fastidiado entre sus íntimos ante la llegada del diputado al Patio de la Madera y fue el único de los referentes nacionales que se subió al escenario junto a Bonfatti. Para que no queden dudas, en su primera aparición, al filo de la medianoche, el flamante gobernador electo subrayó: Hermes, este triunfo es tuyo. Tras destacar las bondades de la gestión provincial, advirtió que el cambio está en marcha y subrayó que Binner es un estadista.
Aunque los socialistas ganaron por apenas tres puntos cuando esperaban sacar 10 de ventaja y los macristas perdieron finalmente la elección, ambos se enfocaron anoche en el tercero en discordia de la elección y festejaron lo que leyeron como una derrota del Gobierno nacional. Para Cristina que lo mira por TV fue la dedicatoria insistente de los militantes del Frente Amplio Progresista, aún en los momentos en los que el triunfo de su candidato parecía peligrar a manos de Del Sel.
Con el 97,1% de las mesas escrutadas, Bonfatti obtenía anoche el 38,4% de los votos; mientras que Mónica Fein era electa intendenta de Rosario con el 51,28%; y Miguel Lifschitz se quedaba con la senaduría provincial por esa ciudad. La victoria socialista no se replicaba en la categoría de diputados, en la que la justicialista María Eugenia Bielsa les amargó la fiesta. La ex gobernadora obtenía el 35,17% de los votos y auguraba una mayoría legislativa para el Frente Santa Fe Para Todos en las dos Cámaras.
En un resultado que ni las encuestas propias le anticiparon, Del Sel quedó a las puertas de la victoria, con el 35,5% de los votos. Para nosotros es un triunfo impresionante. Más allá del resultado hemos logrado algo importante, sostuvo, junto a Macri, cuando el escrutinio aún no incluía los números de Rosario y él aparecía al frente de la elección. Sin datos certeros, en el comando de campaña macrista intuían que el pronunciamiento del senador Carlos Reutemann en contra del kirchnerismo a cinco días de las elecciones fue de gran ayuda. Hablaban de efecto Lole. También fue crucial el voto en contra del kirchnerismo en las zonas rurales, que demostró que las heridas de 2008 no están aún cerradas.
La boleta única demostró una vez más la anulación del efecto arrastre que caracteriza a las boletas tradicionales. Mientras que Bielsa dejaba atrás a los socialistas y macristas en la elección de diputados, el Frente Santa Fe Para Todos relegaba al PRO al tercer lugar en la mayoría de las senadurías provinciales.
Muy lejos de Rossi se despegaron sus candidatos legislativos. El postulante kirchnerista apenas llegó al 22,3% de los votos y, si bien duplicó los votos que había logrado en 2009, no logró retener al electorado que se había expresado por el peronismo un mes atrás, en la primaria abierta provincial. Aun así aseguró: No hay ningún traidor ni nada por el estilo. La responsabilidad del resultado electoral es mía. No tengo reclamos para nadie. Procuró despegar de su derrota a la presidenta Cristina Fernández de Kirchner, que había llegado a la provincia para respaldarlo la semana pasada, cuando se cruzó con Binner, lo que parece haber terminado de perjudicar las chances de su candidato.











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