Bullrich y Karina se disputan la reactivación del Congreso tras la salida de Adorni y crece la tensión entre las damas de hierro libertarias

Bullrich y Karina se disputan la reactivación del Congreso tras la salida de Adorni y crece la tensión entre las damas de hierro libertarias

La senadora quiere aprovechar el envión de la eyección del jefe de gabinete para meter la mayor cantidad de proyectos antes del receso, pero en el karinismo desconfían de que quiere cortarse sola y quedarse con los aplausos.

 

Por: Tatiana Scorciapino

@Tatiscorciapino

“A Patricia Bullrich no la van a asustar por hacer un grupo de Whatsapp.” El reordenamiento interno que forzó la postergada salida de Manuel Adorni de la jefatura de gabinete abrió en el oficialismo una nueva serie de disputas de poder que vuelven a tener a la senadora y a Karina Milei en el centro de la escena. La disputa cada vez más áspera entre las damas de hierro libertario se encamina a convertise en la nueva gran piedra en el zapato del gobierno, que amenaza nuevamente con tener a un Javier Milei cada vez más agotado como mediador.

Cuando a inicios de la semana pasada la ex ministra de Seguridad le hizo saber al karinismo que la situación de Adorni ya era terminal, la hermana presidencial empezó a mover los hilos de sus terminales parlamentarias para conocer de primera mano si el mensaje que enviaba Bullrich desde el Senado se acercaba a la realidad o si era una manifestación de puro deseo. Fue entonces cuando el armador Eduardo “Lule” Menem y el secretario Ignacio Devitt, gracias a sus vínculos aceitados con bloques aliados, confirmaron que la debacle era un hecho: si los Milei no echaban a su protegido, el Congreso lo destruiría sin pestañear.

Por entonces Bullrich era la única figura del oficialismo que se había pronunciado abiertamente -todos lo hacían desde la comodidad del off the record- sobre lo insostenible de la situación del ex vocero en el gabinete. Sin embargo, y pese a todas las avanzadas mediáticas de los últimos dos meses, lo cierto es que la senadora se puso al hombro la contención en el Senado y durante las últimas tres semanas de vida del deslomado propietario del flipper de colección ofició como principal nexo entre la Casa Rosada y la cámara alta hasta que la cosa no dio para más.

Patricia Bullrich, Karina Milei, Diego Santilli, Lule Menem, Manuel Adorni e Ignacio Devitt en el Congreso.

Durante todo ese tiempo en el karinismo dejaban trascender el incordio que significada las continuas muestras del separatismo en sangre de la ex Montonera. Para entonces la legisladora porteña ya había publicado su polémico video musicalizado con Se dice de Mi, de Tita Merello, y se había negado a rechazar el tratamiento del pliego de la jueza María Veronica Michelli, una instancia que enfureció a la hermana presidencial que en el medio montó una foto donde sólo puede verse la espalda de la presidenta del bloque de La Libertad Avanza. “Nosotros no trabajamos para Karina, nuestra jefa es Patricia Bullrich”, retrucaban desde el Congreso.

Todos estos resquemores generaron en Karina una nueva preocupación que dejó a la interna que mantiene con Santiago Caputo casi solapada. Decidida a hacer valer el peso que su hermano le dio dentro del partido, la secretaria general ordenó crear un nuevo grupo de Whatsapp que integran legisladores violetas en el que, además de El Jefe, están incluidos Lule, Devitt y Santilli. Una intervención sutil en un bloque que tiene pocas luces para ofrecer.

En el bullrichismo la jugada fue leída en tono jocoso. “¿Arman un grupo para controlarla? Si ella ya tiene tres senadores que le reportan todos los movimientos que hay en el Senado y Martín (Menem) tiene el suyo en Diputados”, disparó sin rodeos un colaborador íntimo de la ex dirigente macrista. En este sentido, la misma fuente advirtió que la idea de los laderos de la hermanísima de intentar controlar a la heredera de Luro Pueyrredón es “no tener ni idea sobre cómo se maneja la política”, al tiempo que se aventuró a dar una premonición de lo que ocurrirá con el otro excomulgado macrista: “A Santilli más pronto que tarde lo empiezan a limar”, aseguró.

Santilli y Bullrich durante la presentación del informe de gestión de Adorni en Diputados.

Devuelta en el presente, y después del alivio que significó la salida de Adorni del gobierno, la senadora está dispuesta a recuperar el tiempo perdido y ya se puso en búsqueda de apoyos para convocar a sesionar el próximo 16 de julio, antes del inicio del receso vacacional. La ansiedad de Bullrich, dice para justificar su accionar, está aparejada con la del mismísimo Javier Milei. A diferencia de muchos miembros del oficialismo, que incluso llegaron a conocer al jefe de estado el mismo día de su jura como ocurrió con Juan Bautista Mahiques, la ex ministra mantiene un vínculo sin intermediarios con el líder libertario, instancia que incomoda con énfasis a la dueña de la guillotina violeta, quien gusta de tener un control absoluto sobre los vínculos que mantiene su hermano. 

Quienes están al tanto de los vínculos que mantiene el presidente, incluso, cuentan que el diálogo con su asesor Santiago Caputo también sufrió los embates del Jefe. Dicen que el libertario se vio obligado a recortar los encuentros semanales que mantenían en la Quinta de Olivos y que el contacto virtual ya no sería tan seguido. La forma que habría encontrado el jefe de estado para comunicarse con su hermano del alma es a través de intermediarios, a quienes les cuenta con emoción el aprecio que tiene por su gurú y les solicita que transmitan el mensaje. Gajes del oficio.

Con estas complicaciones en el radar, Bullrich no sólo logró sortear las pequeñas embestidas de Karina -hace algunas semanas la secretaria general la dejó afuera de la ceremonia del Tedeum y del pequeño autohomenaje que se montó en el Cabildo-, sino que redobló los contactos con el primer mandatario para seguir reforzando su vínculo. Milei, quien nunca gustó de ser contradecido ni mucho menos cuestionado, por primera vez se mantiene en una postura de absoluta laxitud frente a los movimientos separatistas que la ex macrista tiene desde inicio de año.

El Presidente Javier Milei con Karina Milei, acompañando al Colo Santilli, Fabián Fernández e Ignacio Devitt asumiendo sus nuevas funciones. Inauguramos una nueva etapa. VLLC!!! pic.twitter.com/kdxLqneOXl

— La Libertad Avanza (@LLibertadAvanza) July 1, 2026

La venia presidencial habilitó por calidad transitiva a mantener vigente la decisión de Bullrich de poner en marcha el Congreso. Entre la lista de prioridades, la ex ministra de Seguridad tiene como Norte la aprobación de Propiedad Privada, la ley de Zona Frías y la modificación del Régimen de Inocencia Fiscal, además de destrabar algún que otro pliego que pueda ser beneficioso para su propio desarrollo de los acontecimientos. En este punto, desde el bullrichismo reconocen que desde el karinismo intentaron promover un enfriamiento de la actividad parlamentaria y cuestionaron la postura de los laderos de la secretaria general. “No terminan de entender que la agenda de Patricia es la del gobierno”, dicen con malestar desde el entorno de la senadora.

En contrapunto, cerca de la hermana presidencial advierten con preocupación la insistencia de la senadora por avanzar con el tratamiento en el recinto. Para una fuente con diálogo directo con Karina, Bullrich quiere quedarse con el triunfo político que significa la reactivación del parlamento luego de la parálisis que el propio oficialismo debió forzar para evitar que Manuel Adorni sea interpelado dentro del Congreso. En este marco, los laderos de la menor de los Milei advierten que si bien mostrar gestión es uno de los puntos que tienen como meta en este relanzamiento de la gestión, también reconocen que no quieren que nadie se quede con una cucarda que “es de todos y no de una sola persona.”

La discusión, que se mantiene solapada puesto que nadie quiere hacerse cargo de volver a frenar la actividad legislativa, se reactivó en las últimas horas tras la reunión con diputados y senadores que Javier y Karina Milei encabezaron este miércoles en Casa Rosada. Durante el cónclave que reunió a más de cien legisladores, la presidenta de La Libertad Avanza relanzó en sociedad el staff de jugadores legislativos que integran el flamante jefe de gabinete, Diego Santilli; el vicejefe Ignacio Devitt; el presidente de la Cámara de Diputados, Martín Menem, el subsecretario de gestión institucional, Eduardo “Lule” Menem, a quienes les confía la rosca dentro del Congreso.

Bullrich, aunque reconocida por el resto de sus compañeros, sigue estando dentro de la estructura karinista un puesto menor. En el entorno de la senadora dicen estar al tanto de esta situación, pero redoblan la apuesta. “Tienen un formato bastante raro de ejercer el poder. Se piensan que los parlamentarios son funcionarios que pueden echar cuando se les ocurra y no entienden que a Patricia la eligió la gente por seis años”, dijo desafiante un miembro del riñón de la ex integrante de la Alianza.

Más allá de la existencia de los contratiempos, desde el entorno de la senadora aseguran que no habrá nuevos videos ni gestos de choque al menos por los próximos días. Por el contrario, en un gesto de buena voluntad, la ex ministra agitará la bandera blanca y se mostrará dentro de dos semanas en un acto con Pilar Ramírez, mano derecha de Karina en la Ciudad de Buenos Aires, que tendrá todo el tinte de pre lanzamiento de campaña. En ambos lados del Rubicón insisten en asegurar que el vínculo entre ambas se mantendrá vigente, aunque no son pocos los espectadores que entienden que la escalada llevará, inevitablemente, a un quiebre. En el medio, seguirá estando el presidente. “Pobre jamoncito”, supo resumir una poeta contemporánea.

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