El BCRA desestimó la volatilidad electoral y planteó que los ahorristas ya están "altamente dolarizados"

El BCRA desestimó la volatilidad electoral y planteó que los ahorristas ya están

El Banco Central y Economía asumen que habrá volatilidad, pero confían en un factor clave para evitar un shock. La lógica de Caputo, los dólares bajo el colchón sistémico y el temor a los riesgos externos en la previa electoral

Eugenia Muzio

El Gobierno cree que el dólar en 2027 puede tener algo de volatilidad “típica”, pero que la dolarización ya está ocurriendo y que en la previa a las elecciones presidenciales habrá un doble escudo: pocos incentivos y resortes pensados para un escenario de mucha presión. En parte, esa es la lectura que dejó entrever el presidente del Banco Central, Santiago Bausili, en conferencia de prensa y en un documento clave en el que ratificó el rumbo económico.

El titular de la autoridad monetaria apeló a la resiliencia frente a los vaivenes. “Pensamos mucho en escenarios y factores de riesgo. Creemos que la situación que tenemos ahora, lo que se construyó en los últimos dos años y medio, y lo que se sigue construyendo, contribuye mucho a que no experimentemos shocks como los que experimentamos en el pasado”, planteó el funcionario en conferencia de prensa

“En una economía donde van tres trimestres de superávit de cuenta corriente, con récord histórico de superávit comercial, donde no vemos un desequilibrio en el mercado monetario, es difícil creer que el impacto de un evento nuevo tenga el impacto que tuvo en el pasado”, señaló .

"Alta" dolarización ya instalada

Mientras, en el quinto piso del Palacio de Hacienda aseguran que ya hay parte del stock de las carteras que se dolarizó y otra parte que se movió a pesos, pero que no resulta un peligro inminente para un eventual escenario de incertidumbre política. La lógica que maneja el equipo económico liderado por Luis Caputo es que los ahorristas compran dólares con el excedente de ingresos y aplican una racionalidad: en 2025 perdieron - en términos de rentabilidad de inversión - con la compra de billete verde. Admiten, de todas formas, algún tipo de emocionalidad en esa cobertura, pero le restan importancia a que constituya un shock cambiario fuerte.

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Es el escenario base que muestra el Informe de Política Monetaria (IPOM), donde la autoridad monetaria blanquea que su esquema "toma también en cuenta las particularidades de una economía caracterizada por la transición desde una configuración inestable y altamente dolarizada". El documento admite que recientemente "las compras de divisas se dieron en un contexto de menores ingresos vinculados al financiamiento privado y de una mayor demanda para dolarización de portafolios".

La clave para el oficialismo es apalancar el sistema con esos mismos dólares de los ahorristas. "A pesar de que, en el margen, aumentó la dolarización a través del mercado de cambios, los ahorristas siguen confiando en mantener sus tenencias dentro del sistema financiero local", destaca el BCRA. Lejos de ver esta cobertura como fuga, en el Gobierno celebran que "los depósitos del sector privado en moneda extranjera continuaron expandiéndose y alcanzaron un stock de USD 42.700 millones, un máximo histórico". En esa línea, resaltan el beneficio de este colchón sistémico: "El BCRA adecuó la normativa para que una mayor proporción del ahorro en moneda extranjera depositado en el sistema financiero pueda destinarse a financiar la inversión privada".

Riesgos externos y recesión técnica

En conversaciones recientes con referentes clave del sector privado, Caputo aseguró que una eventual crisis financiera los “saca de la cancha” electoral. Del otro lado, le responden que una recesión también deteriora las chances en las urnas y según planteó un interlocutor habitual del ministro de Economía, “el Gobierno piensa en una sobre afectación de los riesgos externos”, como un recrudecimiento de la guerra en Medio Oriente o Ucrania, que en la economía doméstica.

Esa visión sobre los vaivenes que confirman los números oficiales de una actividad económica a punto de entrar en una recesión “técnica” se vio reflejado en el IPOM cuando el Central admite que el tercer trimestre será de caída - confirmando la regla de dos períodos consecutivos en baja - pero que en el cuarto la recuperación será fuerte.

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“A la normalización de la actividad del sector agropecuario tras las cosechas agrícolas récord (ver Gráfico I.2.2a), se sumaron factores transitorios que incidieron principalmente sobre los sectores cíclicos del PIB, entre ellos Industria, Construcción y Comercio”, reza el informe sobre julio, agosto y septiembre.

Y argumenta sobre la última parte del año: “Una vez que se normalice la actividad del agro y se disipen los factores transitorios que afectaron a la economía en julio, el PIB del cuarto trimestre registraría un aumento significativo (...) No obstante, existen riesgos en el corto plazo: que se agraven los conflictos geopolíticos, que las condiciones financieras internacionales se endurezcan o que la demanda externa crezca menos. Estos riesgos para el escenario podrían afectar la inversión y el desempeño de algunos sectores transable”.

Por ahora, el BCRA cree que el esquema cambiario, tal como está, sirvió para absorber una externalidad como la de la devaluación del real brasileño del 8% acumulada tras la sorpresa de Lula Da Silva en las elecciones.

Con esa prueba superada a nivel regional, y bajo la promesa de que la entidad "seguirá tomando las decisiones de política que faciliten el desarrollo eficiente y prudente de un régimen de competencia de monedas", el diagnóstico de Bausili busca llevar calma al mercado de cara a 2027: "La exposición de la Argentina a shocks hacia el futuro, sean externos o domésticos, la van a agarrar en una posición mucho más sólida".

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