La información disponible es muy breve, aunque este fin de semana es clave para el presidencial Ricardo Alfonsín. El hombre de la UCR está indignado con la dirigencia de su propio partido, porque no solo se niegan a respaldarlo públicamente, o a cortarle boletas como ya es un hecho, sino que ahora los intendentes radicales no quieren que el hombre de Chascomús pise sus distritos: "si viene no lo recibimos.
Por el momento lo niegan, pero en el círculo íntimo de Ricardo Alfonsín están analizando la posibilidad de levantar la candidatura presidencial.
Entre sus operadores más directos hicieron un balance terrible, y en el interior del país la mayoría de los dirigentes levantaron las actividades que tenían previstas, en tanto ninguno de los cuarenta intendentes radicales bonaerenses quieren que Alfonsín visite sus distritos para hacer campaña.
“Si viene no lo vamos a recibir, porque nos está haciendo perder. Vamos a ver si cortando boletas podemos revertir la difícil cuesta”, dijo a Impulso Baires un intendente histórico del centenario partido en territorio bonaerense.
A esa compleja situación se le suma el diputado Francisco De Narváez, candidato a gobernador por UDeSo, quien le habría dicho a los suyos que “es imposible hacer campaña con un dirigente negado por su propio Partido. Es una locura esto”.
De Narváez quiere respuesta de los radicales, y estos últimos no quieren saber nada con el Colorado.
Hasta el momento, Alfonsín está quinto en el plano nacional, según encuestas. La presidenta Cristina F de Kirchner oscila los 52 puntos, seguido por Hermes Binner con 15, Alberto Rodríguez Saá con 10; Eduardo Duhalde con 8, y Ricardo Alfonsín con apenas 7 por ciento. Así es el promedio existente entre los diferentes trabajos de las consultoras.
A esa situación se le está agregando una luz roja para el Colorado, y es que su postulación también empezó a caerse en territorio bonaerense. Por estos momentos todavía estaría segundo, pero a muy pocos puntos asoma Margarita Stolbizer, del Frente Amplio Progresista, y la tendencia marca que en pocas semanas ambos disputarían la segunda colocación.
Hasta el propio titular del bloque de diputados radicales, Ricardo Gil Lavedra, admitió a sus íntimos la dificultad de la situación por la que atraviesa Alfonsín, y le habría pedido a un grupo de jóvenes radicales “organizar alguna actividad para levantarle el ánimo a Ricardito”.
Refugiado en su oficina porteña, Alfonsín analiza sus pasos con el titular del comité bonaerense de ese partido, el candidato a primer diputado nacional, Miguel Bazze, quien por otra parte es muy cuestionado por la dirigencia intermedia, incluso la de su propia ciudad de La Plata, por haber sido uno de los principales impulsores del pacto con el Colorado.
Por otra parte, entre los radicales que trabajan con el gobierno hay euforia, y algunos, como el porteño Marcelo Montero, -un hombre del ministro de Planificación, Julio De Vido-, ya sostienen que “la enorme mayoría de los intendentes van a respaldar al modelo que encabeza la Presidenta, y eso ocurre porque la conducción radical entregó el Partido a la derecha que representan De Narváez y sus amigos”.
Es que varios intendentes radicales, eligieron la vía de Planificación para acercarse al kirchnerismo.









Comentá la nota