Fue en una reunión con militantes de todas las fuerzas de “Cambiemos” en el Quality y que sirvió de antesala al cierre del jueves 22 en el Orfeo. Se trató también del primer acto público del intendente tras sus vacaciones y se habló de “una UCR cerrada” ante posibles nuevos pases.
Con las elecciones presidenciales a diez días, la estructura local de “Cambiemos” armó un acto con militancia de todas las fuerzas y anticipó la posibilidad de un escenario de segunda vuelta. La reunión fue encabezada por los radicales Ramón Mestre, Mario Negri y Jorge Font; y los macristas Javier Pretto y Emilio Monzó. Lo más destacado del cónclave que se llevó a cabo en el Quality y que contó con más de un centenar de integrantes del armado que conforman el radicalismo, el PRO, el Frente Cívico y la Coalición Cívica, fue la reaparición del intendente Mestre en la campaña de Mauricio Macri y las chances de balotaje que transmitió Monzó, integrante de la mesa chica del espacio amarillo.
A propósito del regreso de las prolongadas vacaciones del jefe comunal capitalino, y el rol protagónico que parece asumir en el desenlace de la agenda proselitista, se lo notó con un marcado perfil opositor al Gobierno nacional. Más del que habitualmente ostenta por su condición de radical; y buscando convertirse en el responsable del bloqueo que el centenario partido pretende hacer ante posibles nuevas fugas.
“Son seducidos por la chequera”
El encargado de abrir el acto fue Jorge Font, el presidente del Comité Provincia de la UCR y quien, como se presumía, cruzó a los protagonistas de los pases al sciolismo. Repitiendo algo de lo que había señalado ayer, pero esta vez ante el clamor de la militancia. “Buscan llegar al poder no por los votos sino seduciéndolos con la chequera”, afirmó y lanzó que “el radicalismo está cerrado en sus convicciones y en sus ideologías, así que no lo van a lograr”.
En tanto, y cruzando a la cúpula del Gobierno nacional, Font manifestó: “Hay jóvenes que se definen como iluminados para conducir el país; y lo único que crecen son sus cuentas bancarias”. Asimismo, el referente del centenario partido, afirmó: “Hay que reconstruir el sistema democrático que esta gente destruyó”. Asimismo, cerró su discurso pidiendo “compromiso” y “redoblar esfuerzos” para el acto en el Orfeo del jueves 22.
Detrás de Font fue el turno de Pretto, quien se mostró en la misma sintonía y habló de “valores patrióticos” de aquellos que “tuvieron el gesto democrático de resignar a sus aspiraciones legítimas” como la que tuvo Ernesto Sanz. Trasladando además el ejemplo a lo que sucedió en Córdoba con el Frente Cívico “para formar parte de este gran proyecto” pero sin hacer algún tipo de mención a Luis Juez, el referente que tiene allí el armado.
De todas maneras, uno de los puntos más sustanciosos del discurso del macrista estuvo cuando pidió “respetar el voto tradicional y evitar viejas mañas que tiene la antigua política”. Aquí, una de las referencias estuvo al famoso “cuidar el voto” ante la atención de los fiscales que estaban en el acto; pero además fue un tiro por elevación a aquello que puede reactivarse en la última semana y que podría derivar en el corte de boleta. Artilugio que, por tratar de perjudicar a un espacio o candidato, podría poner en riesgo el tramo principal de la boleta.
Por lo que, una vez concluidos sendos discursos, Diego Frossasco y Facundo Cortés Olmedo instruyeron a los fiscales de cara a la elección del 25 de este mes.
Monzó, Mestre y la segunda vuelta
Sobre el final del acto, el protagonismo central estuvo a cargo de Monzó y Mestre, quienes coincidieron acerca del escenario de balotaje. El funcionario porteño, integrante del entorno más cercano de Macri y la “pata peronista” que tiene el PRO, comentó su pasado como intendente del PJ bonaerense, su gestión y cruces con Daniel Scioli como ministro de su gabinete y lanzó una de las pocas frases que encendió a la militancia: “Hoy estamos en segunda vuelta”.
Monzó fue el responsable de todo el armado de “Juntos Por Córdoba” y es, ante el bajo perfil al que obligaron al polémico Jaime Durán Barba, uno de los dirigentes más escuchados por Macri. Por lo tanto, desde hace semanas se esperaba que apareciera en el centro de la escena cordobesa, sobre todo para comenzar a preparar el terreno del cierre de campaña el jueves próximo.
Además, el funcionario macrista habló de Córdoba y ciudad de Buenos Aires como “dos resistencias” y definió a los distritos como “garantes de un Macri arriba de los 30 puntos”.
A su turno, Mestre asomó como el estandarte de los intendentes cordobeses que ganaron elecciones este año y pidió “encabezar el cambio del trabajo”. Apuntando ahora no sólo contra Scioli sino también apuntando a Sergio Massa, al señalar que “no se puede creer que los que formaron parte de este gobierno quieran venir a proponer el cambio”. “Estos 12 años le hicieron mucho mal a la Argentina porque no se pudieron resolver problemas como inflación, inseguri-
dad ...”, cerró un Mestre que, a 10 días de la elección, pretende asomar más opositor que nunca.











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