Alfonsín y De Narváez trabajan en la arquitectura del acuerdo

Ricardo Alfonsín y Francisco De Narváez marchan con paso redoblado rumbo a un acuerdo electoral en la Provincia.
Aún con diversas cuestiones por resolver, operadores de uno y otro sector sostienen que la alianza "está avanzada" y que, en consecuencia, en los próximos días comenzarán las negociaciones más finas para ir delineando aspectos traumáticos y que tienen que ver con los espacios que tendrán en las listas tanto el radicalismo como Unión Celeste y Blanco.

Las primeras cartas que se pusieron sobre la mesa habrían aportado un puñado de definiciones sobre las que se irá profundizando. Una de las principales, tiene que ver con respetarle al radicalismo su presencia territorial, en especial, en el interior bonaerense.

Concretamente, allí donde los intendentes de la UCR vayan por la reelección, las huestes del Colorado no opondrán candidato alternativo. Pero esos alcaldes deberán abrir espacios en las listas de concejales para dirigentes afines a De Narváez. Qué dimensión deberá tener esa apertura, se verá según la realidad de cada distrito.

Así, no se discutiría la preeminencia radical en los casi 40 municipios donde la UCR es gobierno.

Esta decisión de compartir listas en las comunas lleva a otra definición que se habría adoptado en las últimas horas: la no habilitación de colectoras. La idea de los armadores del acuerdo es evitar la pelea interna el 14 de agosto en un intento por comprometer a todos hasta el final.

En esas líneas preliminares aparecerían también otros acuerdos: reconocer a De Narváez, en especial en el Conurbano, preeminencia donde tiene candidatos a intendente mejor instalados. Algunos de estos casos serían, entre otros, Lomas de Zamora (Gabriel Mércuri) y Avellaneda (Mónica López).

MITAD Y MITAD

En los corrillos partidarios de ambos sectores, se dice además que, en relación a los legisladores provinciales, existiría una fórmula de acuerdo por la cual 50% de los cargos serían para la UCR y el 50% para las huestes de De Narváez.

Pero esta distribución tendría su particularidad: el radicalismo deberá "absorber" no sólo a sus líneas internas sino también a los partidos de origen no peronista que pueda sumar al acuerdo. En tanto, el sector del empresario deberá "pagarle" los espacios al Pro y a otros sectores del justicialismo, si es que se incorporan a la alianza.

EL MACRISMO

En las últimas horas De Narváez y Mauricio Macri se reunieron para limar asperezas y avanzar en la reedición de Unión Pro en territorio bonaerense. Es una alternativa que radicales y denarvaístas consideran muy probable, de ahí que se haya empezado a especular con la inclusión del macrismo en las listas, aún cuando sectores del Pro menean la idea de una fórmula presidencial integrada por Felipe Solá y Gabriela Michetti.

Los trazos preliminares dan lugar a considerar que el diputado Jorge Macri podría ser bendecido como candidato a intendente de Vicente López, una aspiración que volvió a manifestar en los últimos días tras desechar su proyecto provincial.

Diversas versiones indican que los macristas podrían quedarse con la candidatura a intendente en Morón, espacio al que aspira otro diputado provincial: Ramiro Tagliaferro. Un tercer distrito que quedaría para el Pro es Azul, donde el bendecido sería el concejal vecinalista Agustín Carús.

Los macristas también tendrían lugares en las listas seccionales. Uno de los nombres que suena es el de Emilio Monzó, si es que este dirigente no va como diputado nacional.

DUDAS Y FUGAS

Pero el posible acuerdo está generando chispazos tanto en la UCR como en el sector de De Narváez.

Por lo pronto, los radicales están dejando en el camino al Gen de Margarita Stolbizer y al socialismo, que amenazan con un armado propio si el cierre de Alfonsín y De Narváez prospera. Diversas versiones sostienen que hay dirigentes de la UCR hablando con Stolbizer, disconformes con el acercamiento con el Colorado.

En el caso de Unión Celeste y Blanco, sectores peronistas se muestran refractarios a un cierre con los radicales. Se habla incluso de que algunos dirigentes podrían migrar en dirección al sector que podría articular el intendente de Tigre, Sergio Massa.

Unos y otros reconocen que hacer digerible el acuerdo demandará algún esfuerzo. Pero aguardan que los "beneficios" de la alianza, dicen, prevalezcan sobre las posturas más rígidas.

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