Con acuerdos de confidencialidad, Guzmán y los bonistas evalúan sumar un cupón atado a exportaciones

Con acuerdos de confidencialidad, Guzmán y los bonistas evalúan sumar un cupón atado a exportaciones

La inclusión de este instrumento podría terminar de acercar las posiciones y superar el tope de USD50 del FMI sin salir del marco de sustentabilidad. El Gobierno apunta a presentar una enmienda final con consenso en los próximos días

 

 

El Gobierno y varios de los principales fondos de Wall Street implicados en la renegociación de USD66.200 millones de deuda externa firmaron este martes nuevos acuerdos de confidencialidad que marcarán los últimos días de intercambios antes de la presentación de la enmienda a la oferta de canje, según pudo confirmar BAE Negocios con fuentes de ambas partes. Como elemento de esas reuniones virtuales resalta la opción de incluir un instrumento que podría destrabar el debate y cerrar la brecha de posiciones: un “endulzante” contingente con un cupón atado no al PBI sino a las exportaciones.

La agencia Bloomberg consignó la aparición de esta alternativa en la mesa de negociación y fuentes del mercado con conocimiento de las conversaciones plantearon la misma versión ante este diario. La posibilidad de incorporar un instrumento contingente, cuyo pago se active en caso de que la situación económica evolucione de forma superior a determinadas proyecciones acordadas, ya había sido planteada en una de las contraofertas de los bonistas para uno sola especie de títulos elegibles, mientras que el Ejecutivo la había puesto a consideración en la segunda versión de la oferta que no fue oficializada pero sí presentada a los acreedores.

La contrapropuesta conjunta del Grupo Ad Hoc, que integran Blackrock, Ashmore y Fielity, entre otros, y del Grupo Exchange, que lidera Monarch e integran los tenedores del 16% de los títulos emitidos en el canje de 2005/2010, incluía un bono con cupón atado al PBI para los Discount y reclamaba como garantía de no manipulación de las estadísticas la implementación sostenida de las revisiones periódicas de la economía por parte del Fondo Monetario Internacional en el marco del artículo 4 de su convenio constitutivo, algo que el Gobierno descartaba.

Así, ganó terreno la posibilidad de incluir un cupón contingente pero atado a la marcha de las exportaciones, una variable más confiable desde la óptica de Wall Street y que, al mismo tiempo, está directamente ligada a la disponibilidad de divisas con la que afrontar vencimientos en dólares desde el punto de vista oficial.

De confirmarse, esta opción permitiría saltar el límite de USD50 de valor presente neto (VPN) a una tasa de descuento del 10% planteado por el FMI para que reestructuración de la deuda se encuadre en su análisis de sustentabilidad, clave para la futura renegociación del programa stand by, y arrimarse a los USD53 que aceptarían varios de los grandes fondos. ¿Por qué? El ministro de Economía, Martín Guzmán, presentará la enmienda final a la oferta con un VPN crudo de entre USD49 y USD50. Pero, si hay preacuerdo con los bonistas, el cupón atado a exportaciones podría agregarle unos USD3 o USD4 extra. Como se gatillaría en caso de un rendimiento exportador superior al esperado, tanto el Gobierno como el Fondo podrán sostener que no afecta la sostenibilidad de la deuda pese a que se les pague más a los tendores.

La intención del Gobierno es que la enmienda final llegue a la Comisión de Valores de Estados Unidos (SEC) y se publique con un DNU en el Boletín Oficial entre el jueves y el viernes con el consenso de buena parte de los grandes fondos para, así, arrastrar al resto de los tenedores y conseguir las mayorías necesarias para activar las cláusulas de acción colectivas y evitar nuevos litigios en los tribunales de Nueva York. Aunque, de ser necesario para ganar voluntades, ahora no descarta tomarse unos días más para enviarla.

Tras la firma de los nuevos acuerdos de confidencialidad, en Economía evitaron dar precisiones sobre la marcha de la negociación. Pero sí valoraron como señal positiva que los grupos de bonistas no hicieran nuevas manifestaciones públicas y respetaran el pacto. “No news, good news (sin noticias, buenas noticias)”, sintetizaron.

El presidente Alberto Fernández se refirió al tema esta mañana en Radio Con Vos: "Nosotros hicimos una oferta de buena fe y los acreedores la rechazaron, dijeron que era muy baja, nos explicaron los motivos y nosotros reconsideramos nuestra oferta y vamos a hacer una nueva contraoferta tratando de acercarnos". También ratificó que espera pronto "llegar a un acuerdo" y advirtió que "ha habido en el mundo muchas declaraciones (en referencia al FMI ya reconocidos economistas estadunidenses) que le advirtieron a los acreedores que están tirando de la cuerda más de lo debido".

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