"El que votó a Lousteau nos va a votar a nosotros"

Señala cosas positivas del gobierno porteño, pero propone dar un giro al enfoque de gestión. Pondera a Lavagna y Kicillof y señala a Vidal y Larreta como "coautores" del "fracaso" de Macri.

Por GONZALO PALESE.

Matías Lammens ingresa velozmente a sus oficinas de la calle Pavón, en pleno barrio de Boedo. Allí funciona su distribuidora de vinos, Ñuke Mapu. Saluda a los empleados, se entretiene con uno de ellos para intercambiar comentarios de fútbol y sube un piso por escalera hacia su despacho. Finalmente, se acomoda en la silla que acompaña su escritorio y se sienta tras una larga caminata por el barrio de Monte Castro, a 12 kilómetros de allí. "Vengo de hablar con empresarios pyme. No dan más. La Ciudad necesita una política de desarrollo económico para contener a estas empresas en plena crisis", lanza y agrega que "en todos los barrios pasa lo mismo".

Está en campaña por la Jefatura de Gobierno y camina la calle todo el día, mezcla de búsqueda de empatizar con los porteños y de instalar su candidatura que, como explicará durante la entrevista con Letra P, tomó forma tras el "corrimiento" de Cristina Fernández de Kirchner y la consecuente entronización de Alberto Fernández como precandidato presidencial del Frente de Todos. "Hay una clara amplitud en el peronismo y el kirchnerismo", insistirá para argumentar su inclusión a esas filas. En línea con la campaña nacional y con la polarización sobre la que se sostienen tanto Juntos por el Cambio y el kirchnerismo para hacer proselitismo, Lammens apunta hacia el gobierno de Mauricio Macri y su política económica. A lo largo de la entrevista, vinculará la crisis económica nacional con el nivel de vida de los vecinos y comerciantes de la Ciudad de Buenos Aires, al tiempo que insistirá con un lema que el kirchnerismo adoptó como un mantra en la campaña del 2017: "(HoracioRodríguez Larreta es Macri".

BIO. Tiene 39 años. Estudió en el colegio Nacional Buenos Aires. Se recibió de abogado en la Universidad de Buenos Aires (UBA). Trabajó de fletero y en una empresa de mudanzas. Actualmente, junto a un amigo de la infancia, dirige la distribuidora de bebidas Ñuke Mapu. Desde 2012 preside el Club Atlético San Lorenzo de Almagro (CASLA) junto a Marcelo Tinelli. Sin militancia política partidaria, en 2019 será su debut en competencias por un cargo electivo y como candidato a jefe de Gobierno de la Ciudad por el Frente de Todos.

-¿Por qué decidió ser candidato?

-Hace un tiempo que vengo con ganas de expresar algo nuevo en la Ciudad. Veía que había una posibilidad de representar e interpelar a un sector grande de la sociedad que no se sentía representado. Venía con ganas de manifestar que, si tuviéramos la posibilidad de ser gobierno, nuestras prioridades serían otras y rompiendo la lógica y el paradigma tan argentino de cada uno que asume empieza de nuevo. Yo no empezaría de nuevo, hay muchas cosas que están bien. Pero nuestras prioridades son otras.

-¿Pidió licencia en San Lorenzo?

-Voy a evaluar cuando y cómo, pero si el ritmo de la campaña se pone más intenso y dejamos resuelto el mercado de pases y demás, seguramente sí.

-Usted está acostumbrado a la dirigencia deportiva y el mundo del fútbol. ¿Cómo transita su paso a la campaña política?

-Lo que más me gusta y entusiasma es el mano a mano con la gente. Primero, por lo que recibo de la gente: está enojada por la situación económica, está enojada, pero tiene ganas de creer. Hay un entusiasmo con que aparezca algo nuevo, algo distinto.

-Desde que desembarcó en la política y se lanzó a hacer campaña, ¿vio algo que lo incomodara o le sorprendiera?

-Lo que no me gustó es que la campaña estaba puesta en términos de estigmatización y de agravios personales. Yo en eso no voy a entrar nunca. Yo tengo una muy buena relación con Horacio Rodríguez Larreta, pero pensamos distinto, tenemos diferentes prioridades. Yo gobernaría la Ciudad de otra manera, habría chicos con vacantes, más subtes y habría insumos en los hospitales, pero yo tengo una muy buena relación personal con el jefe de Gobierno y no voy a entrar nunca esa campaña de descalificación porque achata el debate público.

"Hemos conformado una lista compuesta por referentes que en los últimos años tuvieron muchas diferencias y no se puede decir que ninguno de todos estos es kirchnerista. Mi candidatura tiene que ver con una amplitud del kirchnerismo y el peronismo."

-Habla de algo nuevo y alternativo, pero decidió ser candidato dentro del Frente de Todos, que incluye al peronismo y al kirchnerismo. ¿Cómo lo explica?

-Lo explico con la conversación que tuve con Alberto (Fernández) y la hice pública. Yo le dije que estaba dispuesto a trabajar en conjunto si se armaba un frente plural, amplio, que exprese diferentes voces de la ciudad. Un coro polifónico en el cual se sienta representados todo el arco progresista, no macrista de la Ciudad. Y lo hemos logrado. Es un frente en el que están (FernandoPino SolanasVictoria DondaOfelia FernándezDora Barrancos... Hemos conformado una lista compuesta por referentes que en los últimos años tuvieron muchas diferencias y no se puede decir que ninguno de todos estos es kirchnerista. Mi candidatura tiene que ver con una amplitud del kirchnerismo y el peronismo.

-¿Su candidatura es entonces la intención de buscar el voto no macrista que no comulga con el kirchnerismo o que busca potenciar una opción progresista?

-Tiene que ver con una amplitud que hay a nivel nacional. En la Ciudad de Buenos Aires, que es una caja de resonancia tremenda, la candidatura nuestra expresa eso, un síntoma de apertura. Desde el principio, un gran gesto de Cristina y después un síntoma de apertura de ese espacio. Expresamos eso.

-¿Cómo le explica al votante K y peronista que tiene que votar a un candidato que dice que no es ni kirchnerista ni peronista?

-El votante kichnerista comparte en términos de identidad cultural muchos de los valores que tenemos nosotros. Le duele que haya gente durmiendo en la calle, le duele que una familia que se rompe el lomo y labura 12 horas por día no puede comprarse una vivienda. En términos de identidad cultural estoy seguro que comparte con nosotros el diagnóstico.

-Usted es un perfil joven, con gestión, sin paso previo por la política. ¿Es el Macri que el kirchnerismo no pudo encontrar en estos años?

-No. Los hechos deportivos e institucionales más importantes en la historia del club se dieron en nuestra presidencia, que son la vuelta a Boedo y la Copa Libertadores. Pero también tenemos una serie de logros sociales que llevan a San Lorenzo a ser un club que contiene a más de 500 chicos por día y que interactúa con un barrio con muchísimas complejidades, como es la 1-11-14. Venimos de lugares distintos. Si bien lo único que me une con Macri es que ambos fuimos presidentes de clubes de fútbol, tenemos procedencias sociales distintas. Encaramos nuestra gestión de forma distinta, somos muy diferentes.

-¿Cómo es hacer campaña contra un oficialismo que gobierna la Ciudad hace 12 años?

-Es un escenario muy duro, difícil. Tienen un gran aparato publicitario puesto al servicio de la causa de ellos. Es difícil y nos obliga a nosotros a redoblar los esfuerzos. Pero eso me motiva, lejos de desmotivarme. No tengo problema en estar desde las 7 de la mañana hasta las 12 de la noche para contar qué pensamos y explicarle a la gente por qué creemos que la Ciudad puede estar mucho mejor. Me entusiasman más las peleas más duras que las fáciles.

-Usted hace una campaña similar a la de Lousteau cuando enfrentó a Rodríguez Larreta e, incluso, destacó las críticas que hizo años atrás. ¿Le sorprendió su candidatura a senador por el oficialismo?

-No me sorprendió porque se venía hablando. Creo que se equivocó. Coincidía con el diagnóstico de Martín cuando marcaba los déficit graves en educación y salud, todos índices que se han acentuado y son más pronunciados que en 2015. No entiendo qué cambió del diagnóstico. Martín me parece un dirigente muy valioso y con mucho futuro, ojalá en algún momento trabajemos juntos en algo.

-¿Cuál es la estrategia para captar a esa porción del electorado que votó al Lousteau opositor y hoy no comulga con el oficialismo?

-Esto que está tan de moda con la segmentación y el Gobierno se jacta tanto de ser tan bueno...creo que no hay tanta estrategia. Hay que ser lo más sincero posible y estar lo menos coucheado que se pueda. Hay que hablar con la verdad y el corazón. El tipo que votó a Lousteau no tengo duda que nos va a votar a nosotros.

-Me habla de verdad, del corazón, parece un discurso muy PRO.

-No, ¿por qué? No hay que dejar nunca que se apropien de palabras que son de todos.

"Larreta y María Eugenia Vidal son coautores de la crisis económica que generó el gobierno de Macri. Están en la mesa chica de decisiones del Gobierno."

-Usted dice que los problemas que marcó Lousteau en campaña 2015 se mantienen. ¿Cuáles son las problemáticas urgentes de la Ciudad?

-Hay que resolver los problemas que hay en educación. Desde la infraestructura, donde tenés colegios con ratas y no hay clases, hasta de calidad educativa, con el proceso de formación docente, que hay mucho para trabajar ahí también. Y el tema más delicado, que es que hay 22 mil chicos que hoy no tienen vacantes. La mitad de esa cantidad está fuera de la escolarización y los otros 11 mil restantes están en los Centros de Primera Infancia, que dependen de Desarrollo Social y no de Educación, como debería ser. Están en un lugar como una guardería, pero no inician su proceso de escolarización.

-¿Qué más?

-La Ciudad no tiene plan de desarrollo productivo. Vengo de una empresa pyme, me he reunido con empresas tecnológica, de software, textiles y el análisis es unánime y coinciden los sectores en que la Ciudad no tiene una política de desarrollo económico. Tenemos que poner a la Ciudad en apoyo a esas pymes, con acceso al crédito, pero también con la creación de una agencia de ciencia y técnica que articule con el sector privado. Por ejemplo: la Ciudad compró dos colectivos eléctricos a China. En una ciudad que tiene una agencia que articula con el que está fabricando los colectivos, le da su know how, le inyecta tecnología y ciencia y, seguramente, ese colectivo se puede fabricar acá. Pero no tienen política de desarrollo económico, no les interesa.

-¿A quién no le interesa?

-A la gestión actual de la Ciudad no le interesa, porque desde que asumió están acostumbrados a gobernar con el bolsillo lleno de los porteños. El desafío es ahora, cuidarlos de la crisis nacional de las cuales son coautores. Larreta y María Eugenia Vidal son coautores de la crisis económica que generó el gobierno de Macri. Están en la mesa chica de decisiones del Gobierno. Son parte del mismo espacio y, ante la crisis, participaron de la mesa chica. No lo planteo yo, es sabido.

-¿A qué se refiere cuando sostiene que el gobierno porteño se comporta como una "isla" ante los problemas nacionales?

-El Gobierno dejó a los porteños librados a su suerte. No hubo una política anti-cíclica para cuidarnos de los efectos de la crisis económica nacional. El desempleo en la zona sur de la Ciudad es del 17%, casi duplica la tasa nacional. Es una locura.

-Le propongo un ping pong de dirigentes políticos, empezando con el presidente Macri.

-Fracasó. Lo digo en términos estrictamente estadísticos, ningún número da bien.

-María Eugenia Vidal.

-Ha sido valiente en algunas decisiones, pero es parte de la mesa chica y coautora de esta crisis grave.

-Daniel Angelici.

-Me parece que en el rol que lo tengo que juzgar yo, que es como presidente de Boca, ha hecho una buena gestión. 

-Hugo Moyano.

Lo conozco como dirigente de Independiente. No lo conozco en términos de gestión, ni cómo se movió en su sindicato.

-Roberto Lavagna.

Un tipo muy valioso que va a ser necesario en el país que viene.

-Axel Kicillof.

-Un cuadro impresionante. Ojalá tenga la oportunidad de gobernar la Provincia, porque me parece un tipo muy lúcido, brillante y con mucha energía, que va tener un rol muy importante en la Argentina que viene.

-Marcelo Tinelli.

-Un amigo al cual le voy a estar agradecido eternamente, porque me ofreció ser presidente del club que amo cuando tenía 32 años.

-Marcos Peña.

-Tiene un rol importante en el Gobierno, pero lo conozco poco y tampoco lo escuché tener tantas definiciones ideológicas.

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