A tres meses de las primarias, De Vido repartió $ 5.546 millones a intendentes

A tres meses de las primarias, De Vido repartió $ 5.546 millones a intendentes
Los bonaerenses, con Scioli fuera de las negociaciones, recibieron casi el triple que el Fondo del Conurbano. No recibió nada la opositora Córdoba

SEBASTIÁN IÑURRIETA Buenos Aires

En la previa, el año pasado, el Gobierno primero aró el campo. Apenas se asomó el sol del horizonte electoral, arrancó la temporada de siembra con la esperanza de poder saborear sus frutos en octubre. El encargado de plantar las semillas es el ministro de Planificación Julio De Vido. A través suyo, gracias a su ideado plan “Más Cerca, Mejor Municipio”, en los primeros cinco meses del 2013 la Casa Rosada ya repartió $5.546 millones en 18 provincias del país

Con $1.909 acreditados en las arcas de un centenar de municipios, el distrito más favorecido: Buenos Aires, en cuyo territorio conviven la mayor cantidad de ciudadanos por metro cuadrado (y de votantes). El monto repartido en estos meses casi triplica los $650 millones anuales del Fondo del Conurbano, cuyo tope fue unos de los protagonistas de la primera pelea del año entre el kirchnerismo y el gobernador Daniel Scioli.

Por ahora, al menos en la primer etapa de firmas del plan devidista de obras “pequeñas” pero de alto impacto local, las provincias ultra-K resultaron las más relegadas: Chubut ($85 millones), Tucumán ($84) y Formosa ($90) lideran el ranking de los poco favorecidos.

Aunque siempre hay alguien que la pasa peor, como afirma el saber popular. Directamente fuera de la tabla, sin ver ni un billete, aparecen las opositoras Córdoba, de José Manuel de la Sota; y San Luis, del delfín de los Rodríguez Saá, Claudio Poggi. Todavía no recibieron nada Tierra del Fuego, Río Negro ni Neuquén.

Durante los últimos meses del año pasado, centenares de intendentes de todo el país visitaron el Ministerio de Planificación para presentar proyectos de obras para sus municipios. Se lo bautizó “el regreso del Modelo Néstor”, en recuerdo del contacto directo con los jefes territoriales del fallecido ex presidente Kirchner. Por lo bajo, los invitados la llaman “la escuela de De Vido”.

Después de ver todos los powerpoints, el equipo del ministro seleccionó dónde y para qué dirigir los fondos. Sin vacaciones, con pleno calor de enero, comenzaron las primeras firmas para iniciar las obras con jefes comunales bonaerenses. Hasta ahora De Vido le dedicó a ellos cinco encuentros. Y faltan muchos más. Prometió enviar a la Provincia 12 mil millones de pesos. A diferencia de otros colegas, desde los ultra-K, como el chaqueño Jorge Capitanich hasta los no tanto, como el salteño Juan María Urtubey, Scioli no fue nunca invitado a los convites devidistas.

Sin embargo, los números no sólo esconden una lógica de premios y castigos, admitida como “parte del juego” en el ámbito ministerial. “El gobierno santafecino también discrimina a los muncipios que no son socialistas”, suelen comparar en Planificación. A diferencia de lo que podría pensarse, Santa Fe no se quedó afuera de la distribución K. Pero el gran protagonista de la velada fue el secretario de Transporte, Alejandro Ramos, la esperanza del Gobierno para los próximos comicios en una tierra donde teme un tercer lugar, detrás del ex gobernador Hermes Binner y del humorista macrista Miguel Del Sel.

Por lo que el destino del dinero también desnuda parte de la estrategia electoral del kirchnerismo. Por eso, gran parte de la torta la recibirán los caciques bonaerenses, en especial aquellos que comulguen con el kirchnerismo. El radicalismo no se cansa de denunciar discriminación en las transferencias.

Sin embargo, la clave surge al comparar entre cuántos municipios se distribuyen los fondos de la provincia. Si lo calculan los intendentes tucumanos, podría escucharse más de un insulto. Se enviaron $84 millones entre 77 intendencias; o sea, un promedio de más de $ 1 millón cada una.

En Santa Cruz, que más allá de ser la cuna del kirchnerismo pesa el odio oficial que se le profesa al gobernador Daniel Peralta (el otro ausente en los llamados devidistas), 7 municipios firmaron por $424 millones, por lo que cada uno recibiría 60 millones de pesos.

No es la única ventaja del plan, desde la óptica oficial. En las reuniones para firmar las obras prometidas, mientras lo escuchan los intendentes, De Vido no se preocupa en disimular la bajada de línea oficial. Desde el atril en el Salón de las Mujeres de Casa de Gobierno, el ministro ha instado por la re-reelección de Cristina Fernández de Kirchner; ha llamado a apoyar al Gobierno en las urnas; y ha invitado, sin esperar un no como respuesta, a los actos celebratorios del oficialismo.

Con el olor a campaña que ya se siente en el ambiente, llegó el turno para De Vido de visitar las construcciones. Hoy será el primer destino de la agenda: Coronel Suárez, donde envió 13 millones de pesos.

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