"Somos aliados, no obsecuentes ni genuflexos", dijo Ricardo Colombi

El Gobernador marcó así un punto de inflexión en la relación con el Gobierno nacional. Un combo de motivos definió la coyuntura planteada tras la aseveración oficial de que se recurrirá a la Justicia para reclamar el 15% de la Coparticipación que se descuenta a las administraciones provinciales.

 Dejó en claro que también exigirán recursos como los pertenecientes a las regalías por las represas, obras energéticas, el costo del servicio, mejora habitacional, entre otros puntos. Sobre la reforma política, la prórroga de mandatos, el mandatario fue cauto y reparó en otros puntos como la eliminación de las Paso.

El mandatario provincial intentó aplacar el impacto que generaron sus declaraciones respecto a que recurrirá a la Justicia para que el Estado central termine con el retaceo del 15 por ciento de la Coparticipación. Recordó que se trata de una temática largamente señalada desde su administración y adelantó que existe además otra batería de reclamos para la gestión de Mauricio Macri sobre cuestiones que históricamente se le negaron a la Provincia."Tenemos más que fundamentos para decir que somos una provincia que necesita con urgencia de la reconsideración del Gobierno nacional", dijo Ricardo Colombi en diálogo con radio Sudamericana. "Somos aliados, no obsecuentes ni genuflexos. Simplemente decimos lo que venimos reclamando hace tiempo", remarcó el Gobernador.De inmediato pidió no darle tanta importancia a la temática, advirtiendo que se está intentando generar polémica solamente donde no la hay, desde su perspectiva. "No hay que darle mayor trascendencia a este tipo de cosas", manifestó. Y añadió: "Los medios nacionales llaman solamente cuando hay polémica, nunca cuando estamos bien o hacemos las cosas bien. Pero con tal de generar conflicto o vender más, hacen una mayor difusión".Más allá de la intención del Gobernador, de instalar como una acción cargada de normalidad el hecho del reclamo judicial, lo cierto es que levantó polvareda y generó un mar de especulaciones sobre por qué pasó de bailar sobre los escenarios con Macri a recurrir a la Justicia para solicitar el destrabe de recursos. 

RELACIÓN APRESURADA

 Es conveniente recordar que Ricardo Colombi comenzó una especie de tratativas aceleradas con el Gobierno nacional no bien asumieron las autoridades. Desde el 11 de diciembre supo colocar comitivas correntinas (ministros, legisladores y demás) en la Capital Federal, logrando reuniones y generando expectativas.En principio buscó negociar cargos nacionales en la primera plana de la gestión macrista y en el ámbito local. Sin embargo, hasta el momento sólo obtuvo un solo cargo en un área sensible para un radical de pura cepa (el caso de Orlando Macció en la Dirección del Consejo Federal de Educación). El caso de Ingrid Jetter, que algunos la cuentan como aliada de ECO no representa con efectividad esta cercanía y consecuente acatamiento al ricardismo. Y el de Marcelo Gatti en Yacyretá sólo representó el reemplazo en el Directorio de otro correntino -peronista él-, Jorge Antonio Romero. Mientras este intento de que Corrientes pueda ocupar, por primera vez en décadas, cargos de relevancia a escala nacional y de cambiar al camausismo enquistado en las dependencias locales se estancaba, otros gestos comenzaron a crispar al ricardismo.Es que el Presidente de la Nación comenzó a cerrar filas con el massismo, blanqueado en el viaje a Davos, Suiza de la última semana. Este acercamiento ya había repercutido en nombramientos de alta implicancia en la gestión central, con hombres ligados al tigrense como Adrián Pérez, que como secretario de Asuntos Políticos se ocupará junto al ministro del Interior, Rogelio Frigerio de avanzar con la reforma política.

Cuentas pendientes

Ricardo Colombi fue tajante al señalar que la postura provincial, de reclamar lo que le pertenece a los correntinos se extenderá a diversas cuestiones que desde hace años, en la era kirchnerista, supo instalar en la picota. Reconoció que ya es tiempo de que Mauricio Macri emita señales de que comenzará a concretar la reparación histórica que se le negó a Corrientes por falta de afinidad con las gestiones nacionales.De esta manera enumeró temas abordados en reiteradas oportunidades, donde se supo marcar la diferenciación que desde Balcarce 50 supieron hacer entre las provincias "amigas" y las "desobedientes"."En materia de viviendas, por ejemplo, un tema que no salió en los medios nacionales, es que provincias vecinas recibieron 2 mil millones de pesos, contra 180 millones que recibió Corrientes", repasó el Gobernador. "Lo mismo sucedió -añadió- con la energía; el costo del kilowatt-hora en Corrientes es de 95 centavos y en el Chaco, Misiones, Formosa y Entre Ríos tiene un valor de 0,72. Eso es por cuestión política"."No es solo la coparticipación lo que estamos reclamando, vengo pidiendo respuestas a problemas que deben solucionarse de forma urgente, de forma inmediata", expresó sin rodeos. "No pido privilegios, sólo equidad, igualdad y rapidez", agregó Ricardo.

Reforma política

Ricardo eligió menguar la relevancia de la reforma electoral encarada por el Gobierno de Macri, en cuanto a la prórroga de mandatos para la unificación de la Provincia con el calendario nacional. Dejó en claro que está en contra de las Paso, instaladas por el kirchnerismo y eligió obviar el voto electrónico para enfatizar sobre la boleta única. "Estoy en contra porque es una intromisión a la vida de los partidos políticos. Se tiene que eliminar tanto las nacionales como las provinciales", indicó. Además consideró que se debería avanzar con "la boleta única y analizar los costos en las otras boletas. Creo que esto es primordial para comenzar a trabajar".Respecto a la prórroga de su mandato hasta 2017 para acomodar los llamados electorales correntinos a los nacionales, el mandatario sostuvo: "La unificación de mandatos es una cuestión constitucional. No creo que sea el tema de debate por ahora a escala nacional".

Sin números para negociar

Uno de los puntos que más encrespó al mandatario provincial tuvo que ver con el oportunismo que habría tenido Camau Espínola en negociar con Macri sus números parlamentarios y la aceptación del Presidente de, por lo menos, analizar la oferta. El objetivo: sostener el manejo local de las dependencias nacionales, donde el camausismo supo edificar una usina seductora de fidelidades en el ámbito político correntino. Fue lo que primero quiso obtener Ricardo Colombi al momento de comenzar las negociaciones con el macrismo; sin embargo habría atraído más los números que le ofreció el ex Director de Deportes de la Nación. Es que el "kirchnerismo camausista", alejado de la orgánica peronista provincial, posee tres legisladores en la Cámara baja con acatamiento asegurado. Mientras que ECO sólo uno. En el Senado ofrece dos voluntades dispuestas y el ricardismo repite una sola banca.Este caudal parlamentario fue resaltado por el propio Colombi en la entrevista de ayer ante Sudamericana, al justificar el acercamiento de Macri y su cúpula con el justicialismo a escala nacional. Por ello consideraría una pelea casi terminada, aunque decidió redoblar la apuesta y ahora aguarda por alguna señal desde la Capital Federal que amaine un viento caliente que proviene de Corrientes. 

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