Quiénes son los árbitros en la polarizada Legislatura bonaerense

Quiénes son los árbitros en la polarizada Legislatura bonaerense

El FdT y Juntos por el Cambio se reparten el poder pero a ninguno le alcanza para mandar. Legisladores “antigrietas”, cambiemistas en fuga y sueltos serán clave a la hora de negociar. ADN de cada uno.

El Frente de Todos (FdT) inició las negociaciones con las distintas fuerzas políticas para mover la Legislatura modelo 2020. En la Cámara de Diputados bonaerense, el bloque que responde a Axel Kicillof es la bancada más numerosa, pero necesita de dos aliados para conseguir el quórum y de 17 voluntades para llegar a los dos tercios que precisará para sacar leyes claves como endeudamientos. En el Senado la tiene más difícil con un bloque en minoría y por estas horas busca tener una negociación por el reparto de las comisiones que a la par viene atada a otras negociaciones. En un mapa legislativo polarizado, con Juntos por el Cambio como resistencia vidalista, cobran relevancia legisladores de bloques menores pero que terminarán convirtiéndose en árbitros.

En Diputados, el bloque del FdT que preside el camporista Facundo Tignanelli precisa de dos aliados para el quórum. A fin de año, la discusión por la Ley Impositiva dio una muestra sobre dónde conseguir ese acompañamiento. Fue cuando intentó sesionar antes de las 12 de la noche del 27 de diciembre, sin la presencia de los representantes de Juntos por el Cambio. Aunque no consiguió iniciar la sesión porque no llegaron al recinto el diputado José Pérez y la diputada Fernanda Díaz (integrantes del FdT), sí estaban listos para sentarse los diputados Mario Giacobbe Fabio Britos, del bloque 17 de noviembre. Esa bancada será crucial.

 Giacobbe se acercó al oficialismo de María Eugenia Vidal cuando la exgobernadora avanzó en busca de dirigentes de extracción peronista para agrandar su espacio, en una tarea que en la Legislatura también llevaba adelante el expresidente de la Cámara baja Manuel Mosca. Sin embargo, antes del cierre de listas tomó distancia de Cambiemos. Berazateguense y siempre distanciado de la gestión de la familia Mussi en el distrito del conurbano, armó una línea disidente del peronismo kirchnerista.

Fabio Britos renovó su banca encabezando la boleta de Consenso Federal por la Cuarta sección electoral. Es el hermano del intendente de Chivilcoy, Guillermo Britos, y su posicionamiento está íntimamente ligado al acuerdo o desacuerdo que el Gobierno provincial tenga con el municipio de Chivilcoy. Hasta el momento, esa relación es armoniosa.

En las negociaciones dentro de Diputados (que en nombre de Kicillof suele encabezar el vicepresidente de la Cámara baja, Carlos “Cuto” Moreno) el oficialismo precisará de esta bancada. Los consensos también los aborda el titular de la Cámara, Federico Otermín.

 También busca la adhesión del monobloque del partido FE, representado por Natalia Sánchez Jáuregui. Aunque fue concejal en San Vicente, ingresó al parlamento bonaerense en el segundo lugar de la nómina por la Quinta sección electoral. Una vez que juró por su banca, dejó el bloque Cambiemos, en una fuga que también implicó la salida de otros cinco diputados con baja dosis de vidalismo que integraban el bloque de la alianza gobernante.

Además de estos bloques (en proceso de acuerdo), en Diputados el oficialismo precisa de más representantes que acompañen las decisiones de Kicillof. A medida que crece la necesidad, crece la dificultad para el FdT. El diálogo con el bloque de Cambio Federal existe, pero hasta el momento la bancada que integran Walter Carusso (possismo), Fernando Pérez (possismo), Guillermo Bardón (monzoísmo), Martín Domínguez Yelpo (sindicalismo-UTA) y María Elena Torresi (peronismo no K) juega casi en tándem con Juntos por el Cambio. Se referencia como oposición constructiva. 

Carusso y Pérez se mueven al pulso del intendente de San Isidro, Gustavo Posse. El jefe comunal del distrito del conurbano norte tiene sus propias apetencias para conducir la UCR en el terreno bonaerense y en la discusión interna por los liderazgos de Cambiemos tras la derrota electoral en la provincia y la nación, tomó distancia del espacio. Como oposición, Posse se ha mantenido atento a los intereses y políticas que pueda articular para su distrito. 

Domínguez Yelpo es el hijo del histórico dirigente sindical de la Unión Tranviarios Automotor (UTA) Daniel Domínguez. De Necochea, supo ser un vidalista leal en tiempos en los que el sindicalismo empezaba el repligue de las filas de Cambiemos. Logró renovar su banca por la Quinta sección electoral, pero comprendió que funcionando como oposición iba a tener un escaso margen de acción en bloque de JxC. 

Bardón responde a quien fuera presidente de la Cámara de Diputados en el Congreso durante la era Macri, Emilio Monzó. El otrora armador del PRO con raigambre peronista, sobre todo en el interior bonaerense, no se mantiene alejado de las conversaciones políticas. Ubicó a varios de los suyos en el gobierno porteño de Horacio Rodríguez Larreta y mantiene presencia en algunos concejos deliberantes.

 SÍ O SÍ. Kicillof y el peronismo K deberán indefectiblemente llegar a un tipo de acuerdo con Juntos por el Cambio, para poder conseguir gobernabilidad en una Legislatura que ya mostró que puede manejarle tiempos y formas al Ejecutivo. El acuerdo se alcanzará cuando le aseguren a intendentes PRO y a la exgobernadora lugares en organismos de control (Tribunal de Cuentas, Defensoría del Pueblo y directorios de las empresas estatales), en el directorio del Banco Provincia y en espacios del Consejo de la Magistratura, por ejemplo. 

Tras la apertura de sesiones, se inició también una lenta y compleja negociación por las comisiones en el Senado y en Diputados, donde todo está casi en punto muerto hasta tanto no se resuelva la discusión política macro. En el Senado, al menos se llegó a un preacuerdo donde Juntos por el Cambio presidirá 15 comisiones y el Frente de Todos, 11. Lo que destacan en el peronismo es que pese tener menos comisiones presidirán Asuntos Constitucionales y Acuerdos (ACA) y Economía e Impuestos. La primera es la que define la prestación de acuerdos para la selección de jueces, fiscales y defensores públicos. Por Economía pasan casi todos los proyectos de ley que incluyen gastos para su puesta en funcionamiento. En Diputados, la negociación está más trabada ya que el oficialismo hace pesar su potente y diversa banca. 

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