Alfredo de Angeli: "No quisiera volver nunca más a un corte de ruta"

Alfredo de Angeli:

Asegura que el campo está como en 2001. Dice que al oficialismo las manchas de la corrupción no se le notan. “Ellos están de overol, nosotros estamos limpios”.

Alfredo De Angeli mira su celular viejo, que no es inteligente. No usa whatsapp. “Es mejor, así uno no tiene que andar con cuidado con lo que escribe”, reflexiona el candidato a gobernador de Entre Ríos del frente Cambiemos. Preferiría mate, pero se conforma con café. A las masas no las toca, pero las señalará para decir que “todo esto; la harina, la leche y el azúcar viene del campo”.

Lejos de la figura exaltada que irrumpió en los medios en 2008 en pleno conflicto entre el Gobierno y los productores agropecuarios por la resolución 125, el senador del PRO luce relajado. También, cuando critica al Gobierno o a Eduardo Buzzi, su histórico enemigo íntimo en la Federación Agraria, que en los últimos días saltó del massismo al kirchnerismo que había combatido. “No me extraña; me imaginaba que en algún momento iba a estar ahí”, se relame.

Sin embargo, él también supo estar cerca de Daniel Scioli. Su ex pareja es muy amiga de Karina Rabolini, por lo que varias veces compartió encuentros con el candidato del FPV. “Tengo una relación, él siempre reconoce que fui uno de los pocos dirigentes agropecuarios que nunca le faltó el respeto. Hace mucho que no lo veo. En lo político tenemos diferencias”, asegura. Enseguida marca distancia y arremete con una lista larga de falencias del kirchnerismo. “Este Gobierno no es peronista, nos quieren conformar con subsidios”, sentencia.

No admite que se diga que Mauricio Macri, su candidato –con el que hoy se mostrará en Entre Ríos– no habla de economía. “Habla de economías regionales y va a respetar lo que hemos acordado”, sorprende. Lo que han acordado es eliminar las retenciones para el agro, bajar 5 puntos los de la soja y terminar con los registros de operaciones de exportación (ROE). “Perdimos los mejores mercados de carne del mundo. Sin retenciones, por agroalimentos hubieran entrado 130 mil millones de dólares”, asegura.

Macri fue quien lo convenció para meterse en el barro de la política, a pesar de que en 2008 había asegurado que no iba a ser candidato. “En 2012 me di cuenta que las cosas se cambian desde la política partidaria. El jefe de Gobierno le ofreció ser diputado. “No, quiero ser senador, que es mucho más difícil”, cuenta que le dijo.

Al Congreso llevó reclamos que califica “de sentido común”. “Tenemos que sostener el campo, porque sino se nos vienen a la ciudad; lo único que han hecho estas políticas pseudoprogresistas es traer más gente a las ciudades”, afirma.

Su trabajo en el Senado le gusta. “El Adolfo (Rodríguez Saá) –por el que tengo simpatía– me dijo el primer día: ´acá te van a escuchar, pero no te van a votar. En Diputados no te escuchan ni te votan´”, relata. Desde su escaño, reclamó que Amado Boudou se tomara licencia por las denuncias de corrupción que lo involucran.

¿Cómo toma entonces las denuncias contra Fernando Niembro? “Dio un paso al costado para demostrar que somos distintos. Han condenado a un hombre que puede ser inocente”, dice. Cree además que las denuncias seguirán hasta el 25 de octubre. “Después de las elecciones no sacan nada más. Ellos están de overol, las manchas no se les notan. Nosotros estamos limpios. Queremos ser como las garzas, que brillan en el barro”, afirma.

La 125 vuelve una y otra vez a la conversación. “La usaron para dividir al pueblo”, “Tenemos una Constitución federal y un presupuesto centralista”, “Yo no quisiera volver nunca más a un corte de ruta”. “Soy producto del egoísmo y la soberbia de este gobierno”. “Néstor Kirchner siempre nos ninguneaba”, enumera en distintos momentos. Cree que si el Gobierno hubiera segmentado las retenciones desde un principio, hubiera quebrado la unidad ruralista. A la hora de un diagnóstico sobre el sector, es categórico. “Estamos igual o peor que en 2001. No se puede exportar, no hay competitividad, estamos endeudados, pero no se animan a rematar un campo.

En los 90 logramos que no se privatizaran el Banco Nación y el INTA. Siempre fuimos estatistas y lo vamos a seguir siendo”, promete.

Se tiene fe para ganar las elecciones provinciales y no teme un escenario como el de Tucumán. No cree, como Julio Cobos en esta misma mesa, que si Macri y Sergio Massa hubieran sellado un acuerdo para las PASO, la elección estaría definida. O sí. “A lo mejor sí, pero nadie talla contra el destino. Hay gente que quiere un cambio y hay que ver quién acompaña a Massa. En Entre Ríos los que lo acompañaban se pasaron para el otro lado. Si la gente de Massa quiere un cambio, en el balotaje lo van a apoyar a Mauricio y después habrá acuerdos para gobernar. No tengo dudas de que vamos a ir al balotaje y de que Mauricio Macri va a ser presidente”, se entusiasma.

Participaron de la entrevista Silvia Naishtat, Pablo de León y Guido Carelli Lynch.

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