Éxitos y fracasos de Vidal, tras cien días de gestión

Éxitos y fracasos de Vidal, tras cien días de gestión

María Eugenia Vidal cumplió cien días al frente de la provincia de Buenos Aires. La primera mujer en asumir el cargo que, quizás, sea el más complicado de la política argentina, acumuló éxitos y fracasos que tuvieron como ejes principales las negociaciones paritarias con docentes y estatales, las declaraciones de emergencia y el endeudamiento. De cara a lo que resta del año, Vidal deberá demostrar dos cosas: que puede sujetar a sus eventuales aliados, siempre en la cuerda floja, y que es capaz de expresar a todo el sector de Cambiemos, limando las duras internas Pro.

LA PUJA POR LAS FIGURAS

Antes de asumir, la niña mimada del Pro ya tenía problemas. María Eugenia Vidal ganó una provincia en donde desde hacía 28 años gobernaba el peronismo, y aunque había hecho una muy buena elección en las primarias, no se esperaba el primer lugar. La mala imagen de Aníbal Fernández le jugó una buena pasada y la ex titular de Desarrollo Social de Capital Federal resultó electa gobernadora, arrastrando en su triunfo a 69 candidatos del espacio Cambiemos que hoy lideran (algunos muy sorpresivamente) sus localidades. Quizás fue por eso que Vidal no tenía planificado su gabinete antes de tomar el mando, y el tiempo que duró desde su elección hasta la asunción derivó en un tire y afloje con Horacio Rodríguez Larreta, que pretendía tener a los cuadros del Pro en la Ciudad de Buenos Aires.

Vidal tuvo que conformarse con unos pocos cuadros propios (es decir, del Pro) y casi nada de radicales (un esquema que se repite en todos los estamentos). Pero ni siquiera todos los funcionarios Pro le son propios, ya que Vidal proviene del sector más relacionado con las ONG, distinto a los liderados por Marcos Peña o Jorge Macri. Por falta de cuadros políticos, la gobernadora tuvo que llenar sus filas con numerosos cuadros técnicos que más allá de sus capacidades ni le son fieles ni piensan en la construcción política a la hora de gestionar.

DESPIDOS Y ENDEUDAMIENTO

La gobernadora, usando la misma estrategia que Mauricio Macri, acusó haber encontrado una provincia en llamas. Ese fue el argumento fundamental para justificar el pedido de endeudamiento por más de 100 mil millones de pesos, el cual fue frenado en la Legislatura bonaerense.

Los primeros días de enero, signados por numerosos despidos en los municipios bonaerenses y el escándalo de la represión en La Plata, que pegó directamente sobre Vidal por ser Julio Garro uno de sus alfiles, se tornaron cada vez más complicados por las negociaciones en Diputados. Vidal debió fortalecer la alianza con el Frente Renovador, que hoy preside dicha Cámara, y ceder ante algunos reclamos del Frente para la Victoria, que demostraba con el freno al proyecto su poder opositor. Finalmente, la provincia sancionó el endeudamiento por 60 mil millones de pesos.

Por otra parte, con poca prensa pero de suma importancia, el ministro de Economía provincial colocó en Nueva York  por 1.250 millones de dólares a una altísima tasa del 9,37 por ciento, a ocho años de plazo.

LA TRIPLE FUGA

Pero el hecho que puso a Vidal en ojo de la tormenta fue sin dudas la fuga de los hermanos Lanattay Víctor Schillaci, quienes estaban presos en General Rodríguez acusados de ser los autores materiales del triple crimen que giró en torno a la efedrina, en 2008. El caso había vuelto a resonar en 2015 en consonancia con la candidatura de Aníbal Fernández. Por eso, se tejieron muchas especulaciones, entre las cuales se dedujo que la liberación de los presos podría haber sido una devolución de favores por su rol en la deslegitimación de la imagen del ex jefe de Gabinete.

La gobernadora debió dar explicaciones tanto a sus compañeros de trabajo como a los medios e incluso al presidente. Los fugados se escaparon en su territorio, bajo sus narices, con connivencia del Servicio Penitenciario bonaerense. Vidal no sólo debió explicar cómo había ocurrido sino que fue la cara visible de la inoperancia, hasta que los fugitivos salieron del territorio bonaerense y Patricia Bullrich comenzó a ser apuntada como la funcionaria que no podía capturarlos. La exposición deBullrich y el error burdo de haber dicho que tenían a los tres prófugos cuando sólo tenían a uno, benefició a Vidal, que quedó fuera del circo.

EMERGENCIAS

María Eugenia supo convertir el escándalo de la triple fuga en la carta que le permitió la sanción de la emergencia en Seguridad y del Servicio Penitenciario. De esta manera, la gobernadora intentará con el correr del tiempo desligar a aquellas figuras que le fueron afines a Scioli. Pero Vidal también pretende que el Senado le apruebe la emergencia en Infraestructura, la cual ya obtuvo la media sanción de Diputados. El proyecto cuenta con algunos ítems polémicos, ya que permite la contratación de cualquier forma, que no se publique en el Boletín Oficial y que se eludan controles públicos. La justificación es la necesidad de acelerar los trámites.

La primera mandataria provincial también anunció el envío al parlamento de un proyecto de ley de Modernización del Estado y otro de Ética Pública. Además, y en sintonía con lo que se anunciaba en campaña, planteó la necesidad de generar una reforma electoral para la provincia. El objetivo es tener una nueva ingeniería electoral de cara a las legislativas de 2017.

NEGOCIACIONES SALARIALES

Los conflictos laborales se extendieron por todo el país, y fueron protagonistas en la provincia de Buenos Aires. Los despidos dejaron a cientos de trabajadores en las calles, y quienes aún conservan los puestos de trabajo exigen mejores condiciones y una suba que alcance a la inflación descontrolada.

La pregunta de todos los años, es decir, si las clases comenzarían a término, no faltó en la gestión Pro, y María Eugenia Vidal tuvo su primer gran triunfo al conseguir que los docentes aceptaran el 34,6 por ciento de aumento y los colegios abrieran el día indicado. Sin embargo, y a pesar de que se anunció como un logro histórico, muchos colegios permanecieron cerrados por paro de no docentes afiliados a ATE, que mantuvo la medida de fuerza por la negociación paritaria y los despidos. Además,Vidal consiguió cerrar la paritaria docente luego de idas y vueltas con Esteban Bullrich, ministro de Educación nacional, quien había asegurado que sería del 40 por ciento. La interna entre “dialoguistas” y “duros” quedó expuesta con los desencuentros en los datos.

La paritaria estatal aún no ha sido resuelta y se perfila como una gran piedra en el camino de la gobernadora. Aunque UPCN, fuertemente aliado a la gestión, logró un acuerdo, la provincia debió reabrir la paritaria por orden de la Justicia ante un pedido de ATE y SOEME. La reapertura de la paritaria se suma al escándalo por la represión a SOEME frente a la cartera de Educación bonaerense, en donde las fuerzas policiales estrenaron con ahínco las pistolas Taser.

CUESTIONES PERSONALES

María Eugenia Vidal obtuvo rédito político de su condición de mujer. La figura angelical, de madre dedicada y suave jugó fuerte contra la desprestigiada imagen de la “morsa” Fernández. Pero a la hora de gestionar, Vidal deberá mostrar que no es la niña débil que mostró en la mesa de Mirtha. Cuando muchos pensaban que su marido e intendente de Morón, Ramiro Tagliaferro, oficiaba de cabeza detrás de la figura, Vidal respondió con el anuncio de la separación y echó por tierra la versión.

Quien manda en la provincia es María Eugenia Vidal, pero eso no quita que el problema fundamental a resolver de acá en adelante sea el de cómo aglutinar a sus fuerzas, limar focos de conflictos y sostener aliados. A fin de cuentas, como decía Juan Domingo Perón, mandar no significa conducir. 

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