La elección en Brasil tiene un correlato en la política argentina. La posibilidad de que el hijo de un ex mandatario encarcelado pueda ser competitivo en una elección presidencial como la de 2027
Por Joaquín Múgica Díaz
El tirunfo de Flávio Bolsonaro en las elecciones presidenciales de Brasil no solo sorprendió al presidente Lula Da Silva, que sufrió la derrota en carne propia, sino también a los principales dirigentes del peronismo que, guiados por las encuestas, pensaban que el actual mandatario iba ganar este domingo, aunque sin posibilidades de evitar el balotaje.
Esa proyección se invirtió y el ganador fue el hijo del ex presidente y el candidato a apoyado por Javier Milei. Tampoco pudo evitar el balotaje que aparece en el horizonte como un mano a mano muy complejo para Da Silva, pese a que él aseguro que es muy bueno en el mata-mata, en referencia a la elección que se realizará el 25 de octubre y que definirá el nombre del nuevo presidente del país limítrofe.
En el peronismo quedó una sensación agria después de los comicios. No solo por el resultado en si mismo, sino también por la señal que ese resultado genera dentro de América Latina. De concretarse en el balotaje, la supremacía de Bolsonaro profundizará el giro ideológico hacia la derecha que se está divisando en la región, con gobiernos como los de Chile, Ecuador, Colombia o Costa Rica.
La posible caída de Lula macaría, a lo largo de todo el continente, el eslabón final de un cambio de ciclo que comenzó con Donald Trump y siguió con Javier Milei. En el peronismo, entonces, advierten el presidente argentino puede fortalecerse en términos políticos, aunque creen que la microeconomía será el eje de la discusión electoral del año que viene.
Algunos dirigentes sostienen que el presidente libertario podría ingresar en la cuenta de los oficialismos que no pueden sostener el proceso político cuando enfrentan la reelección. Solo lograron cuatro triunfos en las últimas 25 elecciones. Una señal de alerta para la Casa Rosada y un argumento bastante sólido para que el PJ encuentre un orden de cara a las elecciones del 2027.
“El triunfo de Bolsonaro ayuda a Milei en su narrativa, pero el tema real es la elección de Trump. Se juega más en esas elecciones legislativas de Estados Unidos. Esa elección nos va a dar una pista central de cómo encarar el año electoral nuestro”, reflexionó un dirigente justicialista involucrado en las relaciones internacionales del país.
Máximo Kirchner podría ser candidato el año que viene, pero hay incertidumbre en el PJ sobre qué lugar ocuparía
La elección legislativa norteamericana puede confirmar el rumbo que inició Trump tiempo atrás o puede ser una luz de alerta para el Gobierno nacional, muy aferrado a la gestión del presidente de los Estados Unidos. Trump comenzó este giro que se extendió en América Latina en los últimos tres años y tiene como desafío renovarlo. Solo en el momento de los resultados se sabrá si llegó el final de ese ciclo que empezó o si hay una nueva etapa que sostenga el cambio de era y frene las oscilaciones de los últimos comicios en varios países de Sudamérica.
En el PJ hay cierta negatividad respecto a la posibilidad de que Lula Da Silva pueda imponerse en el balotaje. “Va a estar difícil”, “Falta mucho pero es complejo” o “Hay que esperar cómo está la campaña, pero la tiene cuesta arriba”, son frases que se repiten en distintas oficinas del Justicialismo. Hay también alguna esperanza atada a la cantidad de gente que no fue a votar.
Sobre ese punto se refirió la diputada Victoria Tolosa Paz, que viajó a Brasil y acompañó a Lula en el búnker. “Hay nueve millones y medio de votos que se dispersaron en otros candidatos. Hay una posibilidad minoritaria de que esos votos vayan a Lula, pero veremos cómo hace él para seducirlos. Lo más interesante es que hay 29 millones de brasileños que no fueron a votar”, precisó.
“Hay que ver cómo reacciona la ciudadanía. Hay situaciones esperanzadoras como los que no fueron a votar. Hay algunos factores que puede contribuir. El ausentismo es muy grande. Hay un enorme malestar en la gente respecto a la representación política. En Argentina, por ejemplo, yo creo que el ausentismo es la mayor fuerza política”, sostuvo el diputado Diego Giuliano, presidente del Frente Renovador, en diálogo con Eco Medios.
El presidente de Brasil aseguró que tiene experiencia en los mata-mata y que puede dar vuelta el resultado del domingo (REUTERS/Diego Herculano)
Existe en la fuerza política la sensación de que puede darse un resultado favorable a Lula, aunque las proyecciones no son firmes. El resultado del último domingo golpeó con fuerza y lo que resta ahora es esperar que los días de campaña empiezan a correr y que se divisen las tendencias de cara al balotaje.
Entre la noche del domingo y la tarde de ayer, una hipótesis se habló en algunas oficinas peronistas y se multiplicó en las redes sociales, es la que marca que el hijo de líder político preso tiene potencial para ganar una elección y retransmitir en su eje electoral la identidad y el mensaje político de su padre o madre.
El triunfo de Flávio se conecta con el de la presidenta de Perú, Keiko Fujimori, hija de Alberto Fujimori, ex mandatario, fallecido en el 2024, que pasó quince años en prisión. Ambos triunfaron con la sombra de sus padres encarcelados. La referencia rápida se entrelazó con el caso argentino: los Kirchner.
La hipótesis de que Máximo Kirchner sea candidato a presidente el año que viene tiene cierto sustento. Sobre todo teniendo en cuenta el enfrentamiento con Axel Kicillof, principal candidato del peronismo, y los movimientos para levantar el perfil que viene realizando el líder de La Cámpora. Sin embargo, dentro del kirchnerismo tratan el tema con cautela, pero sin descartarlo de pleno completamente.
“La gente no quiere nuevas canciones. En Brasil, al menos”, ironizó un camporista respecto a la frase de Kicillof y al peso del apellido del ex presidente en la elección brasileña. En el mundo K repiten, una y otra vez, que la candidata del espacio es Cristina Kirchner. Pero si, finalmente y como la gran mayoría del peronismo piensa, no hay ningún cambio en su situación judicial y la condena se lo impide, entonces, ¿Puede aparecer un Kirchner como candidato? No hay certezas.
Un dirigente kirchnerista ensayó una reflexión que muestra ciertas limitaciones: “Máximo tiene una imagen negativa alta. Y además, sigue demasiado metido en la interna con Axel. Hace tiempo tendría que haber trabajado para mostrar otro perfil. Menos duro. Pero sigue encasillado en ese lugar de confrontación”.
Lo cierto es que el líder de La Cámpora aparece en el tablero peronista como un potencia candidato para el año que viene. Pero nadie sabe con exactitud para qué lugar. Podría renovar su banca en Diputados, jugar por la gobernación o, eventualmente, si se dan las circunstancias, competir en una elección presidencial. Elucubraciones que se hacen en el mundo K y que , por el momento, no tiene sustento concreto en los protagonistas de la historia.









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