En dos años dejaron de funcionar 12 servicios de trenes de larga distancia y regionales. Un informe al que accedió El Destape reveló que 2025 fue el año con menor cantidad de pasajeros desde 2018, salvo pandemia. Radiografía de una degradación planificada.
Por
Eugenia Rodríguez
En apenas dos años, uno de cada dos servicios de trenes de larga distancia y regionales dejó de funcionar en la Argentina por decisión de la actual gestión nacional. El resultado es una red ferroviaria cada vez más reducida, con menos frecuencias, más suspensiones y con impacto directo sobre millones de usuarios –sobre todo del interior del país- que ven recortada una de las pocas alternativas de transporte accesible.
Así lo confirmó un informe al que accedió El Destape que le puso números a la cada vez más evidente degradación del transporte ferroviario de pasajeros: desde el inicio del gobierno de La Libertad Avanza hasta hoy, doce servicios de trenes de pasajeros fueron dados de baja y, en paralelo, el derrumbe de usuarios confirmó la magnitud del retroceso.
El 2025 cerró con la menor cantidad de pasajeros transportados desde 2018 (con excepción del 2020 atravesado por la pandemia). De este modo, en dos años de gestión libertaria la pérdida de usuarios escaló al 37% respecto del 2023, graficando con claridad el efecto combinado de los cierres, el deterioro del servicio y el encarecimiento de los pasajes. Detrás de dichas cifras aparece una política ferroviaria orientada a la desregulación y la privatización que habilitó suspensiones de servicios, reducción de personal y recortes operativos.
Red ferroviaria: menos servicios y caída de pasajeros
Uno de los ejes de la política económica de Javier Milei ha sido la desregulación en materia ferroviaria. Ello se concretó a través de dos herramientas puntuales, la "Ley Bases" que promovió la privatización de las empresas públicas ferroviarias, y el DNU 525/24 que fijó la Emergencia Ferroviaria, habilitando la suspensión de servicios, reducción de personal y recortes salariales. Sin embargo, también se han realizado inversiones puntuales lo que, si bien parece contradictorio con lo anterior, tiene que ver con obras focalizadas en el Área Metropolitana de Buenos Aires (AMBA) con el fin de valorizar activos públicos para hacerlos más atractivos para futuros concesionarios.
En este escenario, un informe al que tuvo acceso este medio puso la lupa en la situación actual del transporte de pasajeros de trenes de larga distancia y arrojó datos alarmantes. En concreto, se observó que uno de cada dos servicios de los trenes de larga distancia y regionales ha dejado de funcionar en estos últimos dos años por decisión de la gestión de Trenes Argentinos Operaciones, transformado en sociedad anónima por la actual administración nacional. Ello fue resultado del cierre en estos meses de doce servicios de trenes de pasajeros, entre los de larga distancia (7 en total) y los regionales (5 casos).
Así se desprende de un documento elaborado por el Observatorio Social del Transporte (OST) desde donde alertaron por el impacto de las políticas del oficialismo que, afirman, afectan el patrimonio público en general y a las empresas públicas ferroviarias en particular: “Los pocos servicios que quedan en funcionamiento están siendo degradados adrede a través de pasajes cada vez más caros y servicios más lentos, irregulares e inciertos, debido a suspensiones intempestivas decididas por Trenes Argentinos”, anticiparon los especialistas del centro de estudios rosarino que desde hace una década viene monitoreando el estado del transporte urbano de pasajeros, entre ellas el ferroviario.
“Es importante remarcar que una de las consecuencias de la suspensión de la compra de repuestos para coches y locomotoras, y del diferimiento del mantenimiento preventivo y las renovaciones de vías, han sido los desperfectos recurrentes del tren”, analizaron. Entre las consecuencias principales de dicha situación se mencionó que crece de forma sostenida la cantidad de material fuera de servicio.
El panorama es más grave de lo que reconoce el Gobierno. Los números anticipados a El Destape evidenciaron que sólo en 2025 la cantidad de pasajeros transportados en servicios de larga distancia cayó 24,3% respecto del año previo y, si se compara con 2023, la contracción escala al 37,3%. Esto quiere decir que 2025 fue el año con menor cantidad de pasajeros en servicios de larga distancia (1.291.202 pasajeros) desde el 2018 (1.037.664 pasajeros, con excepción del 2020 cuando la pandemia obligó a suspender el servicios por meses).
En base al procesamiento de los datos publicados por la Comisión Nacional de Regulación del Transporte (CNRT), desde el Observatorio precisaron que en 2007 la cantidad de pasajeros en servicios de larga distancia del transporte ferroviario se ubicaba en 2.153.692 personas, para el cierre del 2018 ya habían caído a 1.037.664, luego se recuperaron y en 2022 totalizaron 2.200.534 pero al cierre del 2025 habían descendido a 1.291.202, un guarismo que se ubicó entre los peores registros de, al menos, la última década. De hecho, el segundo semestre del 2025 fue particularmente preocupante, ya que todos esos meses se posicionaron como los de peor performance desde el 2018 hasta la actualidad.
“La política ferroviaria del gobierno de Milei puede resumirse en una fórmula sencilla que ya sufrimos los argentinos en los ’90, donde se realizan algunas obras en el AMBA para atraer a privados y que se hagan cargo de las concesiones, mientras se degrada y cierran los servicios de pasajeros del interior del país”, explicó a este medio Eduardo Toniolli, Doctor en Ciencia Política y referente del OST.
Según alertó, “se trata de un proceso de degradación planificada, para que -llegado el momento- los usuarios que queden no se quejen demasiado por el cierre definitivo de los corredores”. De ese modo, “al panorama que evidencian los datos relevados, hay que sumarle la intención de la administración nacional de deshacerse de más de 300 terrenos e inmuebles públicos en todo el país, muchos de ellos claves para el transporte ferroviario, que van desde la estación Belgrano en Santa Fe o la del Mitre en Tucumán, pasando por el cuadro de vías de la estación Haedo, el predio de los Talleres Mendoza, el terreno de los Talleres Alta Córdoba del Belgrano, además de terrenos de importancia logística en CABA, Pergamino, Avellaneda, Bahía Blanca o Ingeniero White, entre los principales”, señaló el diputado nacional mandato cumplido.
Al indagar entre los principales servicios del país, este medio pudo constatar que la situación crítica se repite en las conexiones de mayor demanda por parte de la población. Tal el caso del servicio que enlaza Plaza Constitución -Mar del Plata que representa un tercio del total de pasajeros del país y durante 2025 exhibió un retroceso del 19,5% contra 2024. Se trata de 129.279 pasajes menos en solo un año. Si se contrasta con 2023, el descenso fue del 35,8% (-296.477 pasajeros).
Lo mismo ocurre en el Servicio Retiro-Rosario (participación del 16% en el total nacional) que verificó una merma anual del 27,0% (-70.196 pasajes) que escaló al 37,3% (-113.260 pasajeros) frente a los números del 2023. De igual modo, el Servicio Retiro-Junín (representa el 12,3%) presentó una caída del 17,0% anual (-28.374 pasajeros) que comparado con los datos de dos años atrás ascendió a 39,9% (-93.158 pasajeros).
Alarma por la situación en todo el país
Al analizar lo que sucede a lo largo y ancho de la Argentina, desde el OST, afirmaron que “Milei castiga al interior”, a partir de la baja del servicio en diferentes puntos del país. Según se desprende del relevamiento de espacio de investigación “desde el inicio del gobierno actual, han dejado de funcionar 12 servicios de trenes de pasajeros, entre los de larga distancia y los regionales”.
En detalle, entre los servicios de larga distancia dados de baja se destacan:
Retiro – Palmira (Mendoza): suspendido en abril de 2024. Retiro – Justo Daract (San Luis): suspendido en mayo de 2024.Once – Pehuajó (Buenos Aires): suspendido en noviembre de 2024 (ahora sólo llega hasta Bragado).Retiro – Tucumán: suspendido indefinidamente hacia finales de 2025 alegando problemas en la infraestructura.Retiro – Córdoba: suspendido junto al servicio de Tucumán a fines de 2025.Buenos Aires – Bahía Blanca: aunque arrastraba problemas previos, bajo esta gestión se oficializó la decisión de no reanudarlo.Expreso Retiro – Rosario: se eliminó el servicio "Expreso" de los fines de semana.
También mencionaron servicios regionales y turísticos que dejaron de funcionar:
General Guido – Divisadero de Pinamar: suspendido en abril de 2025.La Banda – Fernández (Santiago del Estero): tren regional que funcionaba desde 2022.Rosario – Cañada de Gómez (Santa Fe): suspendido en noviembre de 2024.Mercedes – Tomás Jofré (Buenos Aires): tren turístico suspendido tras un daño estructural en un puente sobre la Ruta 41 que no fue reparado.Córdoba – Villa María: el servicio regional fue dado de baja dentro del recorte general de servicios del interior.
“El tren es logística para el desarrollo nacional y movilidad urbana e interurbana”, resaltaron desde el Observatorio Social del Transporte y, por último, alertaron: “Estamos frente a un intento por llevar adelante un segundo ferrocidio, al que hay que ponerle un freno para que no sea el definitivo”.


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