Todavía no designan al sucesor de Mariotto para controlar canales y radios

Todavía no designan al sucesor de Mariotto para controlar canales y radios
Quién quedará al frente de la Autoridad Federal de Servicios de Comunicación Audiovisual (Afsca), luego de la asunción de Gabriel Mariotto como vicegobernador bonaerense, sigue siendo un misterio incluso para los máximos referentes del organismo que controla los medios.
Si bien se pensó en Manuel Baladrón, miembro del organismo desde su creación y presidente interino, las fuentes consultadas señalan que el proceso en manos de la Presidenta no se resolvería hasta los primeros meses de 2012.

En la vereda de enfrente, la oposición está definiendo quiénes serán finalmente los directores que asumirán en el Afsca por la primera y la segunda minoría. En el radicalismo ya eligieron al ex diputado por Entre Ríos, Gustavo Cusinato. El dirigente, que fue candidato a intendente de Nogoyá, es ingeniero civil y no tiene experiencia en materia de medios. En tanto, Silvana Giudici, irá al directorio de RTA. “Es importante que haya miembros de la oposición en estos organismos para garantizar la pluralidad que necesita la televisión pública argentina”, dijo la ex presidenta de la Comisión de Libertad de Expresión de Diputados.

Por su parte, en el Frente Amplio Progresista de Hermes Binner están definiendo entre dos candidatos. Uno de los nombres que se barajan es el de la periodista Norma Morandini, que es senadora por la provincia de Córdoba e integra la Comisión de Sistemas, Medios de Comunicación y Libertad de Expresión. Pero quien tiene mayores chances es Alejandro Pereyra, un abogado especialista en medios que fue director de Asuntos Jurídicos del Comfer y conoce tanto los aspectos políticos como técnicos de ese mercado.

La presentación de representantes por parte de las minorías es un proceso pendiente desde la creación del organismo en 2009. Pero varios ejecutivos de empresas de medios se habrían reunido con las diferentes fuerzas para impulsar el ingreso en Afsca para así contrarrestar al menos en los argumentos, lo que hace el Gobierno.

Comentá la nota