La UCR se sube a la ola amarilla en Arrecifes

La UCR se sube a la ola amarilla en Arrecifes

Sólo una cuestión de matices, alguna de forma, pero no de fondo, separan por estas horas un acuerdo electoral para participar dentro del mismo espacio a la UCR y el PRO, en la provincia de Buenos Aires.

En este contexto se espera cuál será la decisión de Vilma Baragiola, ganadora de la última elección legislativa, pero con dificultades para consolidarse frente a una elección general, donde se elige intendente. Vilma se alejó del UNEN y se acercó a referentes de Sergio Massa, lo cual generó alarmas varias, aunque también dialogó con Macri, solicitándole apoyo a Ernesto Sanz como presidente del Comité Nacional de la UCR.

El complejo armado de alianzas, ya es problemático en internas de un solo partido, y este nuevo desafío que se suma en la UCR, puede edificar un futuro incierto a la hora de definir candidaturas y listas. Es por ello que sin hacer demasiado ruido, en la UCR local, no descartan y se preparan para una contienda. Las miradas apuntan a consagrar a aspirante que haya rendido y demostrado inserción en instituciones intermedias, colegios profesionales y capacidad legislativa. El plan B ya está en las probetas, el mayor estímulo podría surgir en el acompañamiento de quienes decidan votar a Macri en Mar del Plata, que está encabezando los sondeos previos. Este no es un dato menor ya que el PRO necesita de manera excluyente fiscales en todas sus mesas, lo que le asegura el radicalismo orgánicamente, según quedará decidido mañana en Arrecifes.

La competencia abre un gran arco opositor al kirchnerismo, basado en la territorialidad provincial de la UCR y la definitiva consolidación como candidato presidencial del ingeniero Mauricio Macri. Así las listas podrán conformarse con acuerdos parciales y totales, el objetivo es dirimir dentro de este espacio quién será el próximo presidente de la Nación.

Este intríngulis quedará definitivamente resuelto en una semana más en Gualeguaychú, en la Convención Nacional, pero ya hasta desde el alfonsinismo acérrimo, se ha despejado el camino de los acuerdos que le permitirían a la UCR sumar 45 intendentes bonaerenses, con lo cual un 50 % de los jefes comunales volverían a manos radicales en la provincia.

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