El Arzobispo de Corrientes encomendó la obediencia filial al magisterio del Papa en las manos tiernas de la Virgen de Itatí ayer en la misa en la Iglesia Catedral. “Definitivamente Dios hace grandes cosas por nosotros”, dijo.
A lo largo de su homilía el prelado destacó el estilo propio que dará Francisco a su pontificado. “Nos hemos reunido esta noche para dar gracias a Dios por el Santo Padre Francisco y responder a su pedido de oración para que Señor lo bendiga”, fueron sus palabras al comenzar su sermón.
La ceremonia religiosa inició a las 20 con el templo colmado de fieles y monseñor Stanovnik estuvo secundado por el arzobispo emérito Domingo Salvador Castagña. También estuvieron presentes el gobernador Ricardo Colombi, el vicegobernador Pedro Braillard Poccard, ministros y funcionarios provinciales y municipales.
“La profunda conversión que anhelamos, el cambio de estilo de vida y de estructuras que vemos tan necesario y urgente en la Iglesia y en el mundo, es posible, pero con la condición de que nos inclinemos profundamente -como lo hizo el Papa Francisco- para que Dios actúe en nosotros.
Un modo equivocado de pretender el cambio es el que practicaron aquellos hombres que llevaron a la mujer pecadora delante de Jesús: es la hipocresía de exigir que el otro cambie, pero con la intención de dejar que todo siga igual. La verdadera conversión empieza por uno mismo, entonces todo cambia y la verdad nos hace libres, libres para amar y para construir juntos un proyecto de vida. Este principio vale tanto para el matrimonio y la familia, como para la convivencia social y política de un pueblo”, resaltó Stanovnik.
Prosiguiendo dijo: “A todos nos ha sorprendido gratamente el nombre que eligió el Papa Bergoglio. Sabemos que eligió llamarse Francisco por San Francisco de Asís. En ese nombre hay un programa de vida y un estilo de pontificado. Él mismo se encargó de explicar el porqué de ese nombre: “Francisco es el hombre de la paz. El hombre que ama y custodia la creación, en este momento en que nosotros tenemos con la creación una relación no muy buena”. Con esta elección, el Papa revela que tiene intenciones de marcar con un estilo propio el ejercicio de su pontificado”, acentuó monseñor.
Para finalizar exclamó: “Encomendamos su pontificado y nuestra obediencia filial a su magisterio en las manos tiernas de la Virgen de Itatí, para que ella lo sostenga, consuele en las dificultades y nos proteja de todos los peligros”.




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