La situación de Boudou en la Justicia volvió a tensar la sesión

La situación de Boudou en la Justicia volvió a tensar la sesión

La oposición intentó desplazarlo de su cargo, pero el oficialismo impuso su mayoría para impedirlo; duros cruces

La delicada situación que afronta Amado Boudou en la Justicia volvió a poner ayer al bloque kirchnerista del Senado en la obligación de cerrar filas y defender alcuestionado vicepresidente, ante un nuevo intento de los legisladores de la oposición de desplazarlo de la conducción de la Cámara alta hasta tanto se resuelvan las causas que lo mantienen ocupado en los tribunales de Comodoro Py.

En un nuevo debate cargado de cuestionamientos al vicepresidente y de críticas cruzadas con el oficialismo, el arco opositor impulsó el tratamiento sobre tablas de un proyecto de resolución para suspender a Boudou como presidente del cuerpo. Sin embargo, el kirchnerismo aplicó su mayoría y frustró la apertura de la discusión de la iniciativa, para la que se necesitaba una mayoría de dos tercios de los presentes.

El debate replicó las imputaciones que se escucharon el pasado 6 de agosto, cuando Boudou recibió el visto bueno de la Casa Rosada para presidir la sesión de informe del jefe de Gabinete, a pesar de que ya pesaba sobre su figura el procesamiento dictado en su contra por el juez Ariel Lijo en la causa Ciccone.

Sin embargo, entre aquella sesión y la de ayer el vicepresidente sumó un segundo procesamiento, por la adquisición con papeles irregulares de un automóvil; este nuevo frente judicial abierto agravó aún más el embate de los legisladores de la oposición en su exigencia de que se tome licencia en el cargo.

"Ya no se trata de un solo procesamiento; son varios procesamientos. Está el tema de la imprenta, el tema del auto trucho, el tema de la vivienda, es como mucho", disparó en su estilo campechano el jefe de la bancada radical, Gerardo Morales (Jujuy), para justificar la nueva ofensiva contra Boudou.

A diferencia de la anterior sesión, cuando permaneció impertérrito y miró fijamente a cada legislador que lo interpelaba, ayer el vicepresidente se mostró más relajado, inspeccionando papeles y tomando notas mientras hablaban los legisladores de la oposición.

El recinto se estremeció cuando la cordobesa Norma Morandini (FAP) apeló a una desafortunada comparación al preguntarle a Boudou si, a pesar de no tener hijos, él "dejaría que sus hijos concurrieran a un colegio cuyo director se encontrase acusado de abuso".

MALESTAR Y GRITOS

La intervención provocó la reacción de varios senadores kirchneristas que, fuera de micrófono, manifestaron a los gritos su malestar por la figura que usó la legisladora. "Ustedes decidieron que el señor Boudou estuviera sentado ahí, así que ahora hay que bancársela", salió Luis Juez (Córdoba) en defensa de su compañera de bloque.

Finalmente, Morandini volvió a intervenir para hacer una aclaración: dijo que no se había referido al abuso sexual, sino a una situación de abuso de poder.

En esta oportunidad, un puñado de senadores oficialistas de marcado bajo perfil tomó a su cargo la defensa del vicepresidente. Uno de ellos, el misionero Salvador Cabral, volvió a poner en llamas el recinto, esta vez a la oposición, al acusar a radicales y socialistas de tener "las manos manchadas de sangre" por el bombardeo de la Plaza de Mayo en 1955.

Desde el punto de vista legislativo, el oficialista Pablo González (Santa Cruz) rechazó el proyecto de la oposición por considerarlo improcedente, al recordar que el artículo 204 del Reglamento faculta al cuerpo a sancionar a un senador, condición que la Constitución nacional no le reconoce al vicepresidente.

Sin embargo, Morales sostuvo que el proyecto se fundamentaba en el artículo 66 de la Constitución, que faculta a las cámaras parlamentarias a sancionar por "inhabilidad moral sobreviniente" a cualquiera de sus miembros.

"Estamos planteando una medida correctiva en su carácter de presidente del Senado, porque usted no puede quedar en el limbo, no es un híbrido", argumentó el senador jujeño.

El debate lo cerró finalmente el jefe del bloque oficialista, Miguel Pichetto (Río Negro), con una escueta intervención en la que nada dijo sobre la situación judicial de Boudou. Pichetto insistió en la teoría de que "el vicepresidente no es un senador, sino que pertenece al Poder Ejecutivo" y anunció que su bancada no iba a apoyar el tratamiento sobre tablas de la iniciativa opositora..

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